Advierten que la desocupación llegaría al 10% a fines de año

Según un estudio, el escenario laboral se deteriorará aquí más que en otros países de la región
La realidad del mundo laboral se irá deteriorando en los próximos meses de manera más intensa en la Argentina que en otros países de la región, como Brasil. A esa mala noticia, que se irá reflejando en la pérdida de puestos de trabajo y en crecientes dificultades para la reinserción, se suma otra no menos preocupante: ya hay signos de que el Gobierno intentará que ese empeoramiento sea suavizado en los datos oficiales, que deberían ser la guía para la toma de decisiones políticas.

Según las proyecciones de un estudio realizado por la consultora Adecco y el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, para el cuarto trimestre de este año la tasa de desempleo alcanzaría al 9,88% de la población activa, con 363.900 personas que para entonces se habrán sumado a la fila de los desocupados. Estimaciones basadas sobre los datos oficiales del cuarto trimestre indican que son alrededor de 1,17 millones los desempleados en las poblaciones urbanas del país.

Adecco y el CIF presentaron ayer el Indice Laboral de América Latina (Ilam), basado en un sistema de puntaje que se asigna a los países según el comportamiento de cuatro variables (se dan más puntos cuanto más cerca se esté de los niveles óptimos en cada caso). Esas variables son: el porcentaje de la población que está ocupada; la proporción que no consigue trabajo (desempleo); el grado de participación en el mercado de trabajo de grupos considerados vulnerables, como las mujeres, y la dinámica de la creación de puestos y la productividad.

Mientras el puntaje óptimo es de 75 unidades, la Argentina obtuvo 52,9 puntos en el cuarto trimestre de 2008 y la situación quedó entonces calificada como "regular". Para fines de este año se prevé que el puntaje caiga hasta los 38,1 puntos, con lo cual el país ya pasaría a estar en zona "mala", según el informe.

Evolución del salario

La situación laboral del país venía mostrando, según el Ilam, avances positivos hasta fines de 2007, cuando el valor del índice se estabilizó para luego comenzar a caer, según explicó Martín González Rozada, investigador principal del CIF.

Entre las variables consideradas, la que mostró una caída más pronunciada fue el índice de dinámica, que analiza ?además del ritmo de generación de puestos? la evolución del salario real en relación con la productividad: así, una suba de los ingresos sin contrapartida influye negativamente en la puntuación.

El comportamiento de esa variable (la dinámica) fue el que más contribuyó a la baja del Ilam en todos los países considerados: Brasil, Chile, Colombia y México.

En las proyecciones para la caída que habría durante este año, González Rozada consideró que un tercio de la baja se atribuirá al deterioro de la tasa de empleo y al alza de la desocupación. Más allá de los efectos de la crisis internacional, el analista recordó que el año pasado existieron otras causas que fueron perjudicando a la economía: el manejo de la crisis del campo y la caída de expectativas por la decisión de estatizar los fondos acumulados en las AFJP.

"La foto [del mercado laboral] hoy no está tan mal, pero viene mal la dinámica", sintetizó González Rozada. Advirtió, sin embargo, que el posible empeoramiento de la situación puede no estar reflejado en lo que muestren los datos oficiales.

Una razón para pensar eso es que, a partir de este año, los formularios de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), usada para calcular los datos de empleo y desempleo, incluyen una pregunta que bien podría ser utilizada para aliviar las noticias que arroje el relevamiento. ¿De qué manera? Las estadísticas consideran desocupado a quien no tiene trabajo si buscó activamente por lo menos alguna vez durante el mes previo a la encuesta. Ahora bien: la pregunta agregada indaga respecto de si hubo búsquedas en la semana previa, y reducir ese período de referencia lleva a que menos gente sea considerada desempleada.

Hace unos años, y en línea con lo que estaban haciendo otros países, se reemplazó la antigua pregunta que incluía el período de referencia semanal por la que considera un mes completo: ese cambio tuvo el efecto de aumentar el índice de desempleo. Ir a contramarcha permitiría achicar la tasa en las estadísticas, que están cada vez más lejos de ser un reflejo de la realidad.

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