Advierten el crecimiento de la pobreza en la ciudad

Las palabras del obispo de San Isidro, Jorge Casaretto, sobre el crecimiento de un 40% de la pobreza en el país, dispararon los análisis en el orden local.

El cura párroco de la Iglesia San Ignacio de Loyola y el secretario de Acción Social del municipio coincidieron en señalar que el deterioro de la calidad de vida en Junín tuvo un aumento en los últimos meses. A través de la labor de Cáritas y por el desfile permanente de pedidos en el municipio, se advierte que las necesidades primarias de muchas familias fueron en aumento, de la mano con el desempleo.

Desde la Iglesia

"Esto es algo que constatamos todos nosotros en las parroquias, en la asistencia que realiza Cáritas, pero también en el andar por la calle, ir a los comercios, puertas de negocios de comida, donde hay chicos pidiendo una moneda", señaló el presbítero Claudio Mosca.

El cura párroco de la Iglesia San Ignacio dijo que "esta situación antes tenía que ver con algo de niños, con tener unos pesos para ir a la sala de juegos o comprarse algo rico, pero hoy obedece a una necesidad primaria".

"Esto ha crecido mucho y quien no se ha dado cuenta es porque va con anteojeras por la calle", remarcó.

Herida mayor

"Me sorprende y me alegra que los medios hayan sonado tan fuertemente con esta nota a Casaretto, es importante que nos ocupemos de este asunto. Pero nuestros obispos lo vienen diciendo desde hace mucho tiempo", remarcó Mosca.

Al respecto, recordó que "en noviembre del año pasado la Conferencia Episcopal Argentina, en el marco del bicentenario, se pidió a los gobernantes, dirigentes sociales y empresarios que se trabaje sobre la pobreza, y poner como tope el año 2016 una cifra de pobreza mucho menor a la actual".

También apuntó que "a través de la red de Cáritas alcanzamos a rincones del país donde no llega otra ayuda. Con muchas dificultades y falencias humanas este servicio es muy significativo y el contacto con la necesidad es a carne viva, porque detrás de este 40% que nos sorprende hay caritas, nombres, historias, y es la herida más grande que tenemos en el país".

Entre todos

Claudio Mosca sostuvo que "esta es la realidad, nosotros la conocemos, se trabaja con ella y hay que dar soluciones. Pero no es una cuestión que dependa solamente de la Iglesia o el Gobierno, sino que debemos trabajar entre todos".

"Hace un tiempo atrás cuando organizábamos la fiesta de San Ignacio, creímos que sería importante empezar a orar por la Patria en forma más fuerte, así que la intención fue hacer el Tedeum del 9 de Julio después de mucho tiempo", agregó.

El cura párroco remarcó que "cuando pensaba en las palabras para dirigirme, hubo algo que resonó fuerte en mi corazón. Como país perdimos dos cosas muy importantes para ser una patria grande: el sentido del bien común, así que estamos todo el tiempo en medio de mezquindades y buscando nuestro beneficio personal o partidario; y en segundo lugar, la cultura del trabajo".

"Nuestros viejos eran laburantes y se ganaban el pan en el día a día, sin miedo al frío o la lluvia, no recibían nada por izquierda porque no era ético. Nosotros hoy lo cambiamos por la cultura de la dádiva, el juego o las chicanas", analizó.

Más pedidos

Por su parte, el secretario de Acción Social del municipio, Rubén Rasso, dijo que "Junín no es una isla, así que desde marzo del año pasado se empezó a notar que la gente concurre mucho más a nuestra dependencia. Los pedidos que antes tenían eran más fáciles de resolver, se asistía con muy poco, pero después las necesidades fueron más difíciles. Un tema principal es la vivienda, otra cuestión son los medicamentos, porque muchas familias perdieron sus empleos y hogares".

En cuanto a alimentos, indicó que "lo venimos cubriendo con el SAF, que es una ayuda que no soluciona el problema, pero es un aporte que siempre se brindó".

El funcionario observó que "hay muchos planes sociales para la niñez y la mujer, pero son los mismos beneficiarios que el SAF lo cual es el principal problema que afrontamos, porque quedan fuera muchas otras familias".

"En Junín había casi 6000 planes Jefes y Jefas de Hogar, pero el número fue decayendo porque muchos accedieron a algún tipo de empleo, y ahora volvieron a quedar otra vez sin trabajo, así que concurren al municipio en búsqueda de una ayuda mínima", explicó.

Asimismo, opinó que "los pedidos fueron incrementándose cada vez más. A fines del año pasado teníamos un desempleo del 5%, pero va aumentando día a día, por la cantidad de gente que concurre a nuestras oficinas y a las unidades sanitarias, ya que se quedan sin cobertura social".

"Lamentablemente no podemos dar respuesta a todos, porque los fondos que tenemos son limitados, así que tratamos de ir solucionando los temas más graves, como salud, vivienda, grupos en riesgo", apuntó.

Rasso contó que "cada semana tenemos entre 10 y 15 casos de desalojo, que de alguna forma hay que solucionar. A veces los colocamos en casas que nos ofrecen, familiares de estas personas, otras veces en una pensión para poder alojarlos, damos alguna ayuda con materiales, depende los casos".

Denuncia de la Iglesia

El obispo de San Isidro y presidente de la comisión de Pastoral Social, Jorge Casaretto, advirtió que, según datos registrados en las diferentes parroquias, "la pobreza creció a cerca del 40%" en el país.

Habitual vocero de la Iglesia en temas sociales, advirtió que "en base a la percepción" de esa institución "que, con sus parroquias, tiene presencia en todo el país, diría que, en primer lugar, no puede estar ausente la cuestión de la inclusión social".

"Los datos que tenemos nos dicen que la pobreza está cerca del 40%", sentenció.

Al respecto, afirmó que "impresiona el dato del aumento de pobres" y que "luego de la disminución tras la crisis (de 2001-2002), la pobreza volvió a crecer a partir de la segunda mitad de 2007".

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