Advierten que Brasil no está libre de otro apagón

La ministra Dilma Rousseff, nombrada por Lula da Silva como la mujer destinada a sucederlo, admitió ayer que Brasil "no está libre de un apagón". Y reconoció que lo que hay que hacer ahora "es invertir en la mejoría del sistema" . Con todo, "Dilminha" -como la rebautizaron sus compañeros desde que es precandidata presidencial- diferenció: "Una cosa es una interrupción del sistema eléctrico por algunas horas, algo que nadie puede prometer que no va a ocurrir, y otra cosa es racionamiento de energía".
Fue su respuesta a la oposición que puso el foco de las críticas en la ministra. Según los líderes del Partido Socialdemócrata, Rousseff debe explicar por qué ocurrió un apagón que afectó a 18 estados brasileños y que dejó a oscuras a los 42 millones de habitantes de San Pablo entre las 22,13 del martes y la 1,30 de la madrugada del miércoles. Esa exigencia se debe a que Rousseff fue ministra de Energía desde 2003 a 2005 cuando asumió su actual puesto como jefa de la Casa Civil (equivalente a la función de jefa de gabinete). El 29 de octubre último, recordó ayer el grupo multimedios Globo, la candidata presidencial de Lula dio una entrevista en la que aseguró que nunca más habría apagones en el país. Ahora, ella se defiende: "Lo que prometimos es que habrá más racionamiento, que se produce por falta de dirección; un racionamiento de 8 meses (como hubo en 2001) indica que en los cinco años anteriores no se supo planificar la cantidad de energía que sería necesaria para el futuro".

La oposición brasileña buscó asimilar el apagón con lo ocurrido durante el fatídico primer año de este siglo, cuando durante meses los brasileños tuvieron que seguir un esquema riguroso de ahorro energético porque no había de dónde sacar electricidad para abastecer a todo el mundo. Pero las situaciones no son comparables, como dijeron ayer dos especialistas de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Nivalde Castro, y Roberto Brandao, del Grupo de Estudios del Sector Eléctrico: "El apagón del martes fue impresionante por la extensión del área que afectó. Pero su naturaleza fue muy diferente a la de 2001".

Según estos expertos "a comienzos de esta década Brasil venía de un largo período de bajas inversiones en electricidad y esto se combinó con un índice de lluvias bajo la media. El sistema eléctrico que operaba sin margen no tuvo cómo abastecer a todo el país. Hoy la situación es diferente: se invirtió mucho en líneas de transmisión y las represas están llenas de agua". Rousseff defendió ayer que haya una investigación seria para determinar responsabilidades.

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