La advertencia de la Iglesia

El jefe de la Policía bonaerense respaldó que se debata el proyecto para bajar la edad de imputabilidad. Pero referentes religiosos dijeron que ese tipo de medidas “no suelen resolver los problemas”. Alertaron por la criminalidad y la mano dura

La Iglesia tiene como una de sus principales preocupaciones al flagelo de la inseguridad. Pero replicó ayer al flamante jefe de la Policía Bonaerense, Juan Carlos Paggi, quien apoyó el debate por el proyecto para bajar la edad de imputabilidad, al advertir que “la política de mano dura” no suele resolver los problemas de inseguridad.

“El mundo civilizado ha comprobado que al incremento de las medidas represivas ha sucedido, fatalmente, el incremento de la criminalidad”, aseguró un vocero de la Comisión Episcopal de Pastoral Penitenciaria.

El vocero eclesiástico aseguró que “la pretensión de obtener seguridad por vía del abuso en la pena privativa de libertad y la imputabilidad de menores despierta hambre y sed de justicia”, y reiteró que “las políticas de mano dura nunca resultaron protectivas”.

Del mismo modo se había pronunciado este martes el obispo de San Isidro y titular de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Jorge Casaretto, al considerar que “no hay que recurrir a soluciones facilistas como la mano dura”, tras el asesinato del teniente Aldo Garrido.

El prelado dijo, sin embargo, que la inseguridad es una “preocupación de toda la Iglesia”, y reconoció que “todos de alguna manera nos sentimos con dificultades” a raíz de esta problemática.

En diciembre pasado, en una conferencia, Casaretto opinó que la cuestión de la inseguridad “no es un tema de (la edad) de imputabilidad de las personas, sino de cómo enfrentamos la exclusión social y la exclusión de todos los argentinos”.

Cuando el gobernador bonaerense Daniel Scioli puso sobre el tapete en noviembre pasado el debate de la imputabilidad, el obispado de Quilmes calificó la idea de “ingenua, por desconocer las estadísticas” y de “coyuntural y mezquina” por “buscar algo distinto a solucionar el problema”.

A través de la Vicaría de Solidaridad, esa diócesis del conurbano bonaerense rechazó la iniciativa del gobierno provincial y pidió “no abandonar a nuestros niños y jóvenes”. Asimismo, cuestionó que “siempre la solución” a la inseguridad pase por “la aplicación urgente de un remedio específico. Algunas veces ese remedio es el aumento de las penas, otras la aplicación de la pena de muerte y actualmente la baja en la edad de imputabilidad, ya que en recientes hechos delictivos se encuentran involucrados jóvenes adolescentes”.

La Pastoral Penitenciaria volvió esta semana a expresar “preocupación” por el hecho de que “la sociedad actual entienda a la justicia como el mero cumplimiento de la ley, siendo su eje principal el tema de la seguridad y castigos más severos para aquellos que la infringen”.

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