Advertencia de EE.UU. y Rusia a Irán

Obama obtuvo el respaldo crucial de Medvedev para presionar a Teherán; "se está acabando el tiempo", dijo el mandatario
SINGAPUR.- Horas antes de su esperada visita a China, el presidente norteamericano, Barack Obama, obtuvo ayer un firme apoyo de su par ruso, Dimitri Medvedev, para presionar a Irán para que renuncie a su controvertido programa nuclear.

Obama advirtió que al régimen de Teherán "se le está acabando el tiempo" para resolver diplomáticamente la crisis nuclear, tres semanas después de recibir una oferta elaborada con la mediación de la ONU. Medvedev, en tanto, advirtió que la paciencia rusa también se está agotando.

"Lamentablemente, al menos hasta el momento, Irán parece incapaz de decir sí a lo que todos reconocen que es una propuesta creativa y constructiva", afirmó Obama luego de reunirse con Medvedev al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC) en Singapur. "Se nos está acabando el tiempo con respecto a esa propuesta", añadió Obama.

La propuesta, redactada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), insta a Irán a enviar cerca de un 75% de su uranio poco enriquecido a Rusia y Francia para que sea procesado y enviado de vuelta a un reactor de investigación médica en Teherán.

Rusia, que tiene vínculos más fuertes con Irán que cualquier otra potencia, se había negado hasta ahora a castigar al régimen iraní con medidas fuertes. Sin embargo, Medvedev dijo ayer que Teherán corría el riesgo de ser sometido a más sanciones si no había progresos en las discusiones sobre su programa nuclear.

"Estamos dispuestos a trabajar más" para garantizar que el programa nuclear iraní sólo tenga objetivos pacíficos, dijo Medvedev después del encuentro con Obama.

"En caso contrario, hay otras opciones sobre la mesa, para llevar el proceso en otra dirección", añadió, sugiriendo que podría haber nuevas sanciones contra Irán.

Al igual que Estados Unidos, Rusia tiene derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y su respaldo es crucial si los norteamericanos quieren que la amenaza de fuertes sanciones contra Irán tenga peso.

China es el otro miembro permanente del Consejo de Seguridad reticente a impulsar nuevas sanciones. En ese sentido, altos funcionarios norteamericanos dijeron que el tema de Irán también podría formar parte de las conversaciones que Obama mantendrá durante su visita a China con el presidente Hu Jintao, quien también estuvo en Singapur.

En Irán, el presidente del Parlamento, Ali Larijani, dijo ayer que los pasos de la Casa Blanca para reforzar las sanciones contra Irán demuestran que Obama no es mejor que su antecesor George W. Bush.

"Después de un año de dar discursos y consignas sin base, es una desgracia ver que el comportamiento y las actitudes de este presidente no son mejores que los de su antecesor", dijo, desafiante, Larijani.

Occidente sospecha que Irán está tratando de desarrollar armas atómicas bajo la cobertura de un programa de energía nuclear civil. Pero Irán lo desmiente y el Kremlin ha afirmado hasta ahora que no hay pruebas que apoyen esas acusaciones.

Privilegiado

Rusia se encuentra en una posición privilegiada, porque está construyendo la primera central nuclear iraní en la ciudad de Bushehr y tiene un contrato para entregar misiles de defensa ultramodernos a Teherán que todavía no ha sido cumplido.

Los comentarios que Medvedev realizó ayer fueron más enérgicos que sus recientes declaraciones sobre la crisis nuclear iraní, cuando dijo al semanario alemán Der Spiegel, a principios de este mes, que no se podían excluir sanciones.

Obama intercambió un fuerte apretón de manos con Medvedev al terminar las conversaciones, en el cuarto encuentro desde que ambos asumieron la presidencia.

En la reunión de ayer, Obama y Medvedev también reiteraron su compromiso para lograr un acuerdo de desarme nuclear antes de fin de año y analizaron la guerra en Afganistán.

Los viejos enemigos de la Guerra Fría están negociando un documento que sustituya al Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Start, por sus siglas en inglés), que fue firmado en 1991 y expirará el 5 de diciembre próximo.

"Tengo confianza en que si trabajamos duro y con un sentimiento de urgencia seremos capaces de lograrlo", señaló Obama, que aclaró que aún quedan algunos detalles técnicos que resolver. Tras la cumbre de la APEC, Obama también aprovechó ayer para reclamarle al primer ministro de la junta de Myanmar, Thein Sein, la liberación de la opositora y Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.

Obama no le estrechó la mano a Sein en una reunión con los líderes de los diez países que conforman la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean). Durante años, la Asean ha criticado duramente a Occidente por su fracasada política contra la junta de Myanmar.

[Obama] abordó el tema de la liberación de Aung San Suu Kyi con el gobierno birmano, señaló el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

Obama se ha embarcado en una gira por Asia, que ya lo llevó a Japón y continuará hoy en China, adonde llegó anoche, para recuperar parte de su liderazgo en la región.

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