La Aduana liga a De Narváez con un traficante preso.

Informó a la Justicia que había llamado al "rey de la efedrina" en 2006; el diputado lo negó.
Francisco de Narváez tenía de qué preocuparse. Hace 9 días, el candidato a diputado nacional bonaerense por el peronismo disidente se presentó en la justicia federal con una autodenuncia preventiva para saber si eran ciertas las versiones periodísticas que señalaban que se lo estaba investigando por supuestos vínculos con el tráfico de efedrina.

Ayer, la Aduana informó a la Justicia que el candidato aparece mencionado en una causa judicial por contrabando de CD y DVD. Dijo que figura como quien realizó tres llamadas telefónicas hace tres años al celular del empresario Mario Segovia, ahora preso como el mayor traficante de efedrina del país. Y reiteró un pedido para que el diputado fuera llamado a declarar como testigo en esa causa.

Pero De Narváez ayer negó a LA NACION haber realizado esas llamadas y dijo no conocer a Segovia, también identificado en la causa por el alias de "Héctor Benítez": "No bien tomé conocimiento de que una nota periodística nos intentaba relacionar con esa causa de los CD, denuncié el hecho ante el juzgado interviniente y puse a disposición todos los elementos a mi alcance. Nunca hablé con Segovia o Benítez. No los conozco ni tengo relación alguna con el caso".

La Aduana, según escrito firmado por su directora María Silvia Tirabassi, aseguró al juez federal Octavio Aráoz de Lamadrid que es querellante en una investigación contra Benítez, un ex mozo que el año pasado fue detenido con un Rolls Royce y dos Hummer en su mansión de Rosario. El Gobierno lo llamó "el rey de la efedrina".

En esa causa, que investiga el juez en lo penal económico Ezequiel Berón de Estrada, hay un informe de Nextel que indica que existieron tres llamadas telefónicas efectuadas desde un número que le adjudica a Francisco de Narváez a otro celular de Benítez. El detalle de las comunicaciones es el siguiente: el 25 de junio de 2006 se efectuó una llamada a las 12.59.01 que duró 107 segundos; el 1° de septiembre del mismo año hubo otra llamada realizada a las 20.12.50, que se prolongó 84 segundos y el mismo día a las 20.24.16 hubo una tercera comunicación, que duró sólo 4 segundos. "En todas las comunicaciones se consignó «Emp.Orig: De Narváez, Francisco»", dice la Aduana.

Además, le pidió al juez Berón de Estrada que citara como testigos a quienes -según la lista- llamaron a Segovia, incluido De Narváez.

Segovia, además de estar procesado por contrabando de 17 toneladas de CD valuado en 2.600.000 dólares, está procesado por contrabando de ricinina y acontinina (un alcaloide altamente tóxico usado en la guerra química), según la Aduana. Además, está detenido por enviar efedrina a México de contrabando, oculta en un cargamento de 12 toneladas de azúcar. También está investigado en otro caso por la compra de un auto importado al amparo de franquicias diplomáticas.

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