Adoptan restricciones en el suministro de gas por el conflicto en los yacimientos petroleros.

El pedido surgió desde la Cooperativa Eléctrica, el Municipio de Río Grande y Gobierno. Sostienen que es preocupante la caída «gradual pero constante» de la presión de gas. Sin embargo, desde el sindicato del petróleo aseguraron que estas precauciones representan «una maniobra porque quieren poner a la población en nuestra contra». Los bloqueos a los yacimientos continúan hoy, a la espera de una reunión que mantenían anoche las partes.
El pedido de un premio anual de 9 mil pesos por parte del Sindicato del Petróleo y Gas Privados de Tierra del Fuego, y la negativa de las empresas a liquidarlo, derivaron ayer en un bloqueo de los trabajadores a los yacimientos ubicados en la zona norte y la preocupación desde diferentes organismos ante una eventual paralización del suministro de gas.

Por ello, tras un pedido realizado por la Cooperativa Eléctrica de esta ciudad, el Municipio decidió restringir el consumo de energía en la iluminación de algunos sectores de Río Grande, entre ellos plazas y paseos públicos.

Luego, la Dirección Provincial de Energía (DPE) difundió un comunicado en el que informaba que, a raíz del conflicto había sufrido la restricción de gas transportado en el gasoducto Gral. San Martín, lo que «compromete también el abastecimiento del suministro a las centrales de generación eléctrica, debido a la solicitud de Camuzzi Gas del Sur SA de restringir al máximo el consumo de gas, por lo que hemos dispuesto las medidas del plan de contingencia para la emergencia».

«Se solicita a los más importantes consumidores de Ushuaia y Tolhuin que reduzcan su demanda eléctrica, como primera medida y al resto de los usuarios el mismo criterio a efectos de minimizar las consecuencias que puede traer aparejadas de persistir el faltante de gas en las cañerías del mencionado gasoducto», recomendaba el comunicado.

En declaraciones a FM Aire Libre, el gerente de Usina de la Cooperativa Eléctrica, Richie Tomas, sostuvo que podían surgir inconvenientes en el suministro de energía a la ciudad «si continúa bajando la presión de gas», ejemplificando que ayer «a las 6 de la mañana disponíamos de 59 kilos que es el valor normal, y durante el día fue bajando y a las 18:00 estábamos en 43 kilos, cuando nuestro piso es de 25 kilos».

«Mientras la presión de gas se mantenga en estos niveles y no siga bajando no tendremos problemas y no se harán cortes de energía por sectores como se dijo, pero se tiene que mantener este nivel, hoy (por ayer) ha ido bajando gradual pero constantemente la presión de gas», sostuvo.

Tomas detalló que desde la Cooperativa Eléctrica se difundió a las autoridades un aviso solicitando la restricción en el uso de energía, «incluso hablamos con la empresa de Río Chico, que es el principal consumidor de la ciudad, y ellos desconectaron sus equipos y bajaron el consumo».

«Dialogamos además con la Unión Industrial Fueguina (UIF) para repetir el pedido en las fábricas, para que todos tengamos un gesto de solidaridad; pero desde las fábricas no se notó mucho el pedido», reconoció.

Consultado sobre la medida de los trabajadores petroleros, el Gerente de la Usina entendió que «lo que están haciendo es afectar a la provincia y es absolutamente descabellado, al margen de que tengan razón o no en el reclamo». Asimismo, señaló que la gobernadora Ríos y el intendente Martín se comunicaron para interiorizarse de la situación.

Desde el sindicato petrolero, el responsable de prensa, René Vergara, remarcó que si bien no se había podido llegar a ningún acuerdo porque no hubo «ningún ofrecimiento de las empresas», mantenían expectativas por el encuentro que anoche convocó a empresas, sindicato y autoridades de Gobierno que buscaban oficiar de intermediarios en el conflicto.

Sostuvo que los pedidos de restricción de energía por parte de diferentes organismos respondían a «una maniobra del Gobierno», entendiendo que «quieren poner a la población en nuestra contra y no es así, porque pedimos lo que es justo y nos corresponde, las empresas se llevan millones de dólares y a nosotros nos dan migajas, entonces cuando uno les pide lo que corresponde no lo quieren dar», concluyó.

«La recaudación por gas y petróleo mejoró respecto al año pasado y nos siguen metiendo las manos en el bolsillo; entonces el perjudicado siempre es el trabajador», concluyó.

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