¿Adónde irán a parar los votos marinistas?

Incógnita: ayer circulaban los nombres de quienes integrarían la lista de la línea mayoritaria, con Verna a la cabeza, secundado por Carmen Bertone y el diputado provincial Roberto Robledo en tercer término. Es una incógnita hacia dónde irán los votos de Convergencia en la interna del próximo 3 de mayo.
En política no existe la improvisación. Desde el instante en el cual Convergencia formalizó el rechazo a la oferta de Plural para integrar una lista de unidad, las especulaciones derivaron en adivinar adónde irán a parar los votos de los militantes marinistas.

En la formalidad, la ex línea mayoritaria del PJ dejó en libertad de acción a sus partidarios frente a la interna del 3 de mayo. Ayer, ni Marín ni sus voceros, en la superficie, se movieron un centímetro de esa línea. Sin embargo, ese caudal de votos podría terminar beneficiando al polémico ex intendente santarroseño Juan Carlos Tierno.

La pelea con el vernismo puede calar aún más hondo. La tentación es grande. Los marinistas podrían intentar dañar la performance de la lista que encabezará Carlos Verna como candidato a senador en la elección general, inclinándose por apoyar a la lista de los saaístas Darío Hernández y Atu Balen.

Una intendenta del norte provincial, identificada con el marinismo, ya habría comenzado a visitar a punteros y militantes de esa zona para pedir el apoyo para la cabecera de playa que pretende instalar el puntano Adolfo Rodríguez Saá en la provincia.

Ayer, la senadora Silvia Gallego aseguró que el 28 de junio "los peronistas votamos a los peronistas" y aprovechó para pasarle factura al ex senador (acusado en su momento de favorecer el voto a la Alianza para conspirar contra la reelección de Marín). "Jamás voté un candidato de otro partido y esa seguirá siendo mi conducta", dijo, enigmática, jugando con la posibilidad de que en la provincia haya más de una opción justicialista.

El propio Marín dijo que el justicialismo está "anarquizado" y no dejó pasar por alto que en el escenario político nacional conviven "cuatro o cinco líneas" diferentes" (ver página 7).

Nombres

En los corrillos de la Plural ya circulaban ayer los nombres de quienes integrarían la lista de la línea mayoritaria, con Verna a la cabeza, secundado por Carmen Bertone (una vieja amiga del Senado) y el diputado provincial Roberto Robledo en tercer término. El hombre fuerte de la UOCRA en La Pampa aportaría el sostén económico de la campaña electoral (la billetera del gremio se ha engrosado en los últimos años con el boom petrolero) con la expectativa de acceder a la banca del Senado en 2011, cuando Verna, se presume, iría nuevamente por la gobernación.

Con el rechazo de Convergencia a colocar el primer lugar en la lista de diputados nacionales, ayer se mencionaba a Gustavo Fernández Mendía adelante, Alicia Campo y José Pérez como posibles candidatos. Con la presencia del funcionario provincial en la boleta, los plurales se garantizarían que el gobernador Jorge no será indiferente y se comprometerá con la campaña con cuadros y fondos desde el Centro Cívico

Quedarían relegadas en esta movida las apetencias del vicegobernador Luis Campo y de los principales intendentes de la Plural, aunque el primero quedaría expectante para ir por la gobernación -en el caso de que Verna no lo haga- o por una banca en el Congreso en 2011, mientras que los segundos tienen la promesa de rellenar con vernismo puro la lista de candidatos a diputados provinciales para esa fecha.

Oferta condicionada

Si bien no lo admiten públicamente, ni de un lado ni del otro, desde la Plural la oferta de la diputación nacional para Convergencia habría estado condicionada al nombre de Varinia Marín y, eventualmente, al del diputado provincial Mariano Fernández. "No se puede consensuar cuando te dicen 'tiene que ser Fulano o Mengano y no puede ser Merengano'", declaró ayer la senadora Silvia Gallego, marinista de pura cepa, dejando entrever esa situación.

La chance de Fernández no cuajó en Convergencia. Y el mismo legislador se apuró el día anterior a la cumbre de Convergencia para manifestarse contrario al acuerdo.

Marín, bloqueada la alternativa de una reelección en el Senado, pretendía una reivindicación de su nombre, mancillado por las espadas vernistas, además de abrochar en el acuerdo otra porción de poder, tal vez la conducción partidaria.

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