"No admito la proscripción"

Frente para la Victoria. Beatriz Rojkés de Alperovich: candidata a senadora nacional. La primera dama pondera el rol de la mujer en la política y reclama a los referentes opositores que debatan ideas y proyectos.
Hablar con Beatriz Rojkés de Alperovich es entrar al mundo de la política desde otro lado. En sus respuestas, el rol de la mujer está tan incorporado que cuesta no encasillarla bajo el mote de feminista. Sin embargo, para la candidata a senadora por el oficialista Frente para la Victoria "todo tiene que ver con todo". Es decir, a lo largo de su actividad pública todo está ligado por un mismo hilo conductor, la vida cotidiana: hija, esposa, madre, abuela, primera dama, diputada y presidenta del Partido Justicialista. "No soy feminista; para nada, pero hay una impronta especial porque la mirada de la mujer es distinta. A lo mejor estoy haciendo un reduccionismo, pero todo tiene que ver con todo. Siempre dije que cuando uno trabaja con un hombre o con un niño lo hace con un individuo, pero que cuando se trabaja con una mujer se lo hace con la familia. Porque todas las mujeres hacen lo mismo que yo. Es la mamá la que se ocupa de sus hijos, de su esposo, de los ancianos o si algún miembro de la familia está enfermo, pero ¿quién se ocupa de la mujer?", justifica.

Rojkés de Alperovich recuerda el momento en que a su marido le tocó asumir la gobernación, allá por 2003. "Estaba espantada. No tenía idea qué había que hacer. José, en su discurso, repetía siempre que en cada ciudad o comuna iba a haber un gobernador. Entonces yo decidí que si había tantos gobernadores, debía haber tantas primeras damas desconcertadas como yo. Por eso decidí llamarlas a todas. Al principio nos subestimaron mucho, pero hoy hay mujeres legisladoras, candidatas a diputada, concejalas. Mi discurso fue el de optimizar el trabajo de nuestros maridos, que ellos se ocupen de las cosas grandes y nosotras de las chiquitas, del día a día", rememora. Y, a partir de ahí, exhibe con orgullo el trabajo realizado a partir de la Red de Mujeres y del Observatorio de la Mujer. "Acá no hay nombramientos y no se maneja un sólo centavo, sino que se optimizan los recursos que el Estado tiene para dar, para que nada quede trabado en la burocracia de un Estado gigante", dice.

"Me decían que tengo un liderazgo absolutamente femenino. Tengo la suerte de estar en este lugar y desaprovecharlo significaría, casi, ser una mala persona, porque tengo la psibilidad de ayudar. Es lo que me permite ser la mujer de un gobernador. Porque cuando alguien de cualquier lugar de la provincia está con algún problema, desde la red con un par de llamados lo podemos resolver". E inmediatamente aclara: "podemos saltar la burocracia en todos los temas urgentes, pero por supuesto que cumpliendo con todos los requisitos. No quiero que nadie diga que vine de 'prepo' a pedir algo. No quiero que nadie haga nada que no vaya por los carriles normales".

Dueña de un estilo frontal que muchas veces le valió críticas opositoras y hasta desde dentro del oficialismo, Rojkés de Alperovich destaca la impronta social impuesta del Gobierno. "Cuento una intimidad, cuando empecé con todo esto le pedía consejos a José y él me contestaba: 'lo que sienta tu corazón, vos hablás con tu corazón'; pero ahora le pregunto a propósito, burlándome: 'morocho, qué digo', y me responde: 'ojo con lo que siente tu corazón'. Luego, se explaya: "superamos con creces a cualquier otra provincia latinoamericana, sólamente tomando la desnutrición y la mortalidad infantil. Y pensar que en algún momento salieron a decir que nosotros 'macaneábamos' con los números. No sólo no es así, sino que se está estudiando a Tucumán y todo está monitoreado por organizaciones internacionales. Se invirtió lo máximo que se pudo en infraestructura. Pero falta mucho, todavía no llegamos al piso de lo que la gestión Alperovich debería hacer", advierte.

¿El alperovichismo llegó a su techo?, se le pregunta. "Definitivamente, no. Por un lado, soy de las que cree que la reelección indefinida no sirve, que debe haber una renovación. Pero, por otro, creo que gracias a la reelección nosotros podemos ver los resultados. En cuatro años es imposible, porque nadie nace sabiendo cómo ser gobernador", responde. Y cuando se le recuerda que hay planteos judiciales en contra de la re-reelección, profundiza. "No admito la proscripción. Considero que tiene que haber un nuevo período de gobierno porque así corresponde, según lo que interpretamos de la Constitución. Por ende, corresponde que el gobernador pueda tomar la decisión de seguir o no", refuerza antes de apuntar contra la oposición. "Que traten de mejorar lo que hicimos, que propongan una alternativa. Pero sin descalificaciones, con propuestas, que no judicialicen la política. Con todos los errores y las críticas que puedan hacernos, quien recorre la provincia ve obras. Esto es lo que consideramos una política de inclusión. Me critican que no debato, pero cómo voy a debatir con alguien que sólo judicializó la política y que lanza agravios personales. Ya demostramos qué es lo que queremos para Tucumán. En educación, está a la vista; en salud, está a la vista. En el momento en que podamos confrontar ideas, seré la primera en aceptar", afirma.

¿Aspira a ser gobernadora? Ante la pregunta, sonríe. Y responde: "no, hoy no me gustaría. Pero tampoco me gustaba ser diputada; estoy muy cómoda haciendo lo que estoy haciendo desde este lugar".

Ping pong

- JOSE ALPEROVICH: "Un buen tipo"

- FERNANDO JURI: "Tengo un gran aprecio por Fernando, independientemente de lo que él pueda utilizar hoy como recurso electoral. Si considera que está bien, tendrá sus razones".

- UN EJEMPLO A SEGUIR: "Mis padres".

- UNA CUENTA PENDIENTE: "Estudiar psicología".

- LOCURA POR: "Mis nietos, hacen conmigo lo que quieren. Y yo estoy feliz. No recuerdo esos consejos que dicen que no se debe comprar tantos juguetes a los chicos. Me olvidé completamente de esa parte".

Detrás de la escena

Durante la entrevista con LA GACETA estuvo acompañada por Marina, su secretaria, y por Mariana, su hija mayor. Solo tomó un vaso de agua antes de que finalizara la charla.

15 siendo una quinceañera termino la secundaria.

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