Admiten que no se puede frenar la llegada de más slots

El Edecom auditó la cantidad de máquinas en la costanera. Son 214. Pero al analizar si CET se había excedido, descubrieron que no hay ley que limite la cifra

La empresa CET puede instalar en Río Cuarto la cantidad de tragamonedas que le parezca. Si es una plaza rentable, podría agregar más máquinas a su sala de la costanera sin que el gobierno municipal, a pesar de lo que planteó públicamente, pudiera hacer absolutamente nada.

El 19 de enero, cuando se clausuró el sector estatal del casino, los inspectores del Edecom contaron cuántas slots tiene CET en la planta baja. En total, son 214.

Inmediatamente, los abogados de la subsecretaría de Gobierno y de ente municipal de control comenzaron a revisar la legislación para establecer si la empresa del grupo Roggio tiene en Río Cuarto más máquinas que las permitidas. Y descubrieron, con sorpresa, que ni los convenios ni los contratos hacen mención del límite de tragamonedas.

Es decir, la única regulación es provincial. Y, en 2008, la Legislatura de Córdoba avaló un aumento de 2.400 slots en todo el territorio. De ese total, 300 irían a parar a Carlos Paz y el resto aún está por definirse. El gobierno de Juan Jure, ni bien conoció la intención de ampliar la cantidad de máquinas, inició una campaña para frenar ese desembarco. Incluso el propio intendente planteó que haría todo lo posible -habló de la vía judicial- para que no se sumen más slots.

También desde el Concejo Deliberante apuntaron que se podía llegar a un juicio para hacer cumplir la ordenanza 262/09 que sólo está suspendida en su artículo 2º, el que limita el horario de funcionamiento. Sin embargo, el Tribunal Superior dejó vigente el artículo 1º, que establece una restricción a la llegada de más máquinas a la ciudad.

Textualmente, dice: "Las nuevas salas o locales de entretenimiento de juegos de azar que el Gobierno de la Provincia de Córdoba autorice en el marco de las facultades establecidas por el artículo 104º, inciso 39, de la Constitución Provincial (slots, bingo, etc.) no podrán instalarse en el ejido en la Ciudad de Río Cuarto".

Los concejales señalaron que la intención de ese artículo era frenar la llegada de nuevas máquinas; sin embargo, el texto prohíbe en realidad la proliferación de salas pero nada dice del número de tragamonedas en el casino actual.

Es decir, el gobierno no cuenta con armas para acotar la oferta de juego, a pesar de que una de las prioridades que estableció el intendente desde el inicio de su gestión fue la lucha contra el casino.

"Los abogados municipales hicieron una revisión exhaustiva y no encontraron ningún artículo del convenio que esté indicando una cantidad. No hay nada, más allá de lo que fija la Provincia como cantidad total, que fue ampliada en 2.400 máquinas. Hay un vacío legal, un privilegio más que ha tenido la empresa en la concesión del juego", manifestó Claudio Miranda, secretario de Desarrollo Urbano, Obras y Servicios Públicos.

Hugo Abrahan, ex fiscal municipal, que participó en la discusión con CET cuando el juego desembarcó en Río Cuarto, confirmó que sólo la Provincia tiene la facultad de determinar la cantidad de tragamonedas. A su juicio, al Municipio le queda el poder de policía y fijar los horarios de funcionamiento, aunque el Tribunal Superior haya impedido implementar el artículo 2º de la ordenanza 262/09.

Es decir, la oferta de juego en Río Cuarto depende exclusivamente de CET y de cuán rentable sea la sala de la costanera.

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