Admiten en Irán que hubo más votos que votantes en la elección

Lo reconoció el Consejo de los Guardianes, la máxima autoridad electoral del país. Dijo que fue en 50 ciudades y afecta a unos 3 millones de sufragios, pero que esto no modifica el resultado final. Reprimieron otra protesta opositora en Teherán.
Tras diez días consecutivos de protestas, el Consejo de los Guardianes, la máxima autoridad electoral de Irán, reconoció irregularidades de votación en 50 distritos en los comicios del 12 de junio, pero advirtió que eso no modifica el resultado, que dio una amplia ventaja al actual presidente Mahmoud Ahmadinejad. Poco después, una nueva manifestación opositora en las calles de Teherán fue reprimida con gases lacrimógenos y disparos al aire.

El portavoz del Consejo de los Guardianes, Abbasi Ali Katjodai, sostuvo que hubo 50 distritos, sobre un total de 366 en el país, en los cuales los votos fueron mayores que la cantidad de personas habilitadas para sufragar. Pero aclaró que se desestimaron presentaciones según las cuales en 170 ciudades los votos fueron más de los que estaban habilitados. "Si suponemos que los votos contados en estos 50 distritos son cerca de 3 millones, no pueden cambiar el resultado nacional", manifestó el vocero. El Consejo está integrado por 12 miembros, entre clérigos y juristas, encargados de vigilar la fidelidad de las leyes a los valores islámicos y a la Constitución.

Según los datos oficiales reportados por el ministerio del Interior, Ahmadinejad fue reelecto con un 63% de los votos, contra un 34% de su adversario principal, Mir Hussein Musavi, apoyado por los reformistas. La diferencia fue de casi 11 millones de votos.

La aclaración electoral se conoció el mismo día en que Chatham House, un prestigioso think tank británico, difundió un informe comparando datos de las últimas elecciones iraníes con los números ofrecidos ahora por el Ministerio de Interior. Esa confrontación muestra graves contradicciones, según ese trabajo.

El Consejo de los Guardianes se había declarado dispuesto a recontar el 10% de los votos, a modo representativo, en el marco de la crisis desatada en el país tras los comicios, la peor desde la revolución islámica de 1979. Musavi sostiene que hubo fraude y por eso exige nuevas elecciones, una demanda que rechazan las autoridades. Otro candidato opositor, Mehdi Karrubi, renovó en su sitio de Internet el llamado al Consejo de los Guardianes para que anulara el comicio.

Por décimo consecutivo, unas mil personas salieron ayer a las calles de la capital para protestar contra los resultados de las elecciones. La policía antimotines salió a dispersarlos con gas lacrimógeno y con balas de plomo disparadas al aire, cumpliendo la advertencia de la Guardia Revolucionaria, la fuerza militar más poderosa del país, de que aplastaría cualquier nueva protesta opositora.

Algunos testigos dijeron que helicópteros rondaban el área mientras unos 200 manifestantes se reunían en la Plaza Haft-e-Tir, una de las más grandes de Teherán, pero cientos de policías disolvieron rápidamente la marcha. Según versiones que no pudieron ser comprobadas debido a las restricciones a la prensa, entre 50 y 60 personas fueron detenidas.

La convocatoria de la protesta circuló, entre otros lugares, por el sitio de microblogs Twitter en homenaje a Neda, una joven que según un video difundido por Internet murió por un disparo durante la manifestación del sábado.

La Guardia Revolucionaria advirtió a los manifestantes que estén "preparados para una resolución y una confrontación revolucionaria con los Guardias, el Basij -una milicia que opera bajo las órdenes de la Guardia Revolucionaria- y otras fuerzas de seguridad y disciplinarias" si proseguían con sus manifestaciones casi diarias.

En tanto, fuentes policiales citadas por la radio estatal informaron ayer que 457 personas fueron arrestadas durante las protestas del sábado en la zona de Plaza Azadi, en Teherán. En la brutal represión de ese día murieron, según cifras oficiales, diez personas, aunque otras fuentes hablaban de no menos de 20 y según algunas versiones podrían ser más de cien. Según la agencia Fars, 40 policías resultaron heridos en los enfrentamientos del sábado y 34 edificios gubernamentales fueron dañados por los manifestantes.

En tanto, se informó que el ex presidente iraní Ali Akhbar Hashemi Rafsanjani (75), quien apoyó a Musavi en la campaña, mantuvo días atrás en Qom, lugar sagrado del islamismo shiíta, reuniones con miembros del Asamblea de Expertos, cuya función es evaluar acciones del Líder Supremo, Ali Jamenei -enfrentado con la oposición-, e incluso puede relevarlo del cargo. Según el diario árabe Al Sharq Al Awsat, que se edita en Londres, allí se habló de dos posibilidades: o sustituir a Jamenei, quien convalidó la victoria de Ahmadinejad, o presionarlo para obtener una nueva votación.

"El ayatolá Jamenei -dice el diario- tiene el poder en Teherán, tiene a la Guardia Revolucionaria a su lado y el Ejecutivo lo obedece sin vacilar, pero no puede correr el riesgo de perder el apoyo de los ayatollahs de Qom". Si lo hace, entonces todo su poder se encuentra amenazado.

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