Admiten que es crítico el estado de la semaforización en Posadas

Las avenidas Uruguay, San Martín y Quaranta, están fuera del sistema inteligente. Están arruinadas las conexiones y casi todos funcionan de manera manual
El sistema de semaforización inteligente de Posadas no funciona. Las constantes fallas se vienen acentuando en los últimos meses y es porque el estado de los aparatos y de los servidores llegó a un punto crítico, según se admitió desde la Municipalidad, que pondrá en marcha desde hoy un plan de tres etapas para normalizar las redes.

Los ordenadores de la avenida San Martín y Uruguay y los instalados a lo largo de la avenida Quaranta (ruta 12), están fuera del sistema inteligente y funcionan de manera manual desde hace semanas. Pero, lo más grave, es que muchos de ellos directamente no andan y agregan más peligro a la colapsada vía de acceso a la capital provincial.

“La situación es crítica”, dijo sin vueltas el director de Obras Públicas Eduardo Beghé, quien explicó que la falta de mantenimiento del sistema es la principal causa de lo que está ocurriendo en los últimos meses con los semáforos de la ciudad.

Los desajustes en el sistema y la falla en los aparatos de un mismo cruce generan confusión y caos. Durante la semana pasada, el peligro se presentó en la avenida Quaranta. Es que no funcionaban los de avenida Jauretche, frente a la Brigada de Canes (cerca del arroyo Zaimán) y tampoco anduvieron los ordenadores de la esquina de Lavalle y Andresito. Además, los colocados en toda la avenida San Martín, funcionaron con permanentes “interrupciones”.

Y desde ayer, tampoco funcionan los ubicados en el peligroso cruce de la avenida 115 y Quaranta. Según Beghé, eso ocurre cuando los que funcionan manualmente, dejan de hacerlo tras un corte de luz o una tormenta, por lo que quedan fuera de servicio hasta tanto llegue un equipo del municipio y restablezca el sistema.

El tránsito se altera y a los sistemáticos desajustes, otros semáforos en lugar de ser una solución, terminan generando dolores de cabeza y, naturalmente, accidentes. Como por ejemplo, los ubicados en la congestionada intersección entre las avenidas Quaranta y Cabo de Hornos. Se hicieron habituales los choques en cadena, aunque, para los jefes de la Dirección Tránsito de la Policía provincial, esos accidentes se producen cuando los vehículos que van adelante, detienen su marcha al dar el color amarillo del semáforo, pero los conductores que vienen detrás creen que seguirán su marcha.

El comisario Mario Omar Miño, uno de los responsables de esa área de la Policía, explicó que el ordenador de la colectora para ingresar a la avenida Cabo de Hornos está regulado de tal manera que el tiempo de luz verde resulta demasiado corto para el trayecto que se debe cumplir para dejar esa vía alternativa y cruzar las dos manos de la cinta asfáltica. Según el comisario, esa medida fue adrede para evitar que el tránsito sea muy fluido por tratarse de la Cabo de Hornos, una avenida de máximo riesgo (ver aparte).

“No es que haya más accidentes por la falta de semáforos o por la falta de sincronización, sino que eso nos obliga a disponer de personal para que nuestros hombres manejen el tránsito”, se indicó desde la Dirección de Tránsito.

Las espiras y el pavimento

El secretario Beghé especificó que el sistema inteligente empezó a tener problemas desde que las espiras colocadas a nivel del piso, (las que miden el flujo del tránsito y manda información al servidor para regular los tiempos de cada semáforo), fueron deteriorándose por las constantes roturas y arreglos del asfalto. “Es como que no hay conexión física entre las espiras y el servidor”, detalló Beghé.

El funcionario adelantó que hoy estaría llegando un equipo técnico para arreglar el sistema inteligente, adquirido años atrás a una firma francesa. Y desde ese país vendrán los técnicos para optimizar el sistema al cual definieron estar “en estado crítico”.

De acuerdo a lo indicado, el plan de optimización constará de tres etapas. Primero, se abordarán los errores del servidor central, luego las transmisiones y finalmente las espiras.

Angosta y peligrosa

La avenida Cabo de Hornos está siendo cada vez más citada, aunque no por su funcionalidad ni mucho menos. Cierto es que se convirtió en una alternativa clave para evitar los semáforos de la multitrocha de la ruta 12 y, sobre todo, como única vía de acceso desde el Sur para los habitantes de los complejos habitacionales, como el enorme A-4.

"Es una avenida de riesgo, muy angosta, tiene poco tramo con veredas y además no está señalizada, en las últimas semanas ocurrieron muchos accidentes", remarcó el comisario Mario Omar Miño. Precisamente, en la noche del lunes pasado, se registró un accidente alrededor de las 20:10, sobre la Cabo de Hornos casi intersección con la ruta 12.

Según la Policía, aún se trataba de establecer cómo un Peugeot 206, que habría estado detenido en el semáforo ubicado en la esquina con la ruta 12, habría recibido el impacto de una patrulla del Comando Radioeléctrico, guiado por el agente Carlos Procacci.

Por el impacto, tanto el Peugeot como el móvil policial,

resultaron con serios daños materiales. Felizmente, todos los involucrados en el accidente, cinco en total, fueron examinados y no registraron heridas.

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