Admite la policía errores en el caso del secuestrador

En dos oportunidades pudo haber detenido a Garrido y haber puesto fin al calvario de Jaycee
La pesadilla que vivió Jaycee Lee Dugard, que estuvo secuestrada durante 18 años, podría haber terminado mucho tiempo antes.

Las autoridades del condado californiano de Contra Costa reconocieron que dejaron pasar muchas oportunidades para detener a Phillip Garrido, su captor, que la mantenía en cautiverio y escondida en el patio trasero de su casa desde 1991.

Algunos vecinos se habían quejado ante la policía de que Garrido, un delincuente y psicótico sexual que había sido condenado a 50 años de prisión por delitos sexuales, alojaba a unas niñas en carpas ubicadas en el patio trasero de su casa.

En una ocasión, un agente se presentó en 2006 para investigar, pero nunca reparó en la parte de atrás de la vivienda, donde se alojaban Jaycee y sus hijas, de 11 y 15 años, que había tenido con su captor.

"Dejamos pasar una oportunidad de ponerle fin antes a esta situación. Yo no puedo cambiar la dirección de los hechos, pero nos recriminamos esto y lo seguiremos haciendo", admitió el alguacil del condado de Contra Costa, Warren E. Rupf.

Según información difundida por The New York Times , la policía dejó pasar otra oportunidad de terminar con el cautiverio de Jaycee en 2008, cuando algunos investigadores registraron la casa de Garrido durante una inspección rutinaria a abusadores sexuales y tampoco se percataron de lo que estaba sucediendo en el patio trasero de la casa.

No obstante, el caso de Jaycee no es el único por el que Garrido está siendo investigado. The New York Times publicó que la policía cree que el abusador también está vinculado con una serie de asesinatos y violaciones a prostitutas, perpetrados entre 1998 y 2002, en Pittsburgh, cerca de Antioch.

El misterio de la imagen

Aunque las fotos de Phillip Garrido y de su mujer, Nancy, ambos arrestados por el secuestro de Jaycee, llevan varios días circulando por los medios, todavía se desconoce cómo luce hoy la víctima, ya que la última imagen difundida de ella es de cuando tenía 11 años, en 1991.

Los testimonios de parientes y vecinos que vieron a Jaycee, actualmente de 29 años, coinciden en que la joven no parece en absoluto la edad que tiene. Sin embargo, su padrastro, Carl Probyn, declaró que su mujer le contó que Jaycee se ve bien, casi como cuando fue secuestrada.

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