Adhieren a la ley que regula venta y consumo de tabaco

Cruzada de la ciudad contra el cigarrillo

El Departamento Ejecutivo promulgó la ordenanza municipal que adhiere a la ley provincial que regula los aspectos relativos al consumo y la comercialización de tabaco. La norma fue dictada por senadores y diputados bonaerenses, y la adhesión del Municipio fue sancionada por unanimidad por los concejales nicoleños.

El proyecto había sido presentado por un grupo de concejales, y tuvo tratamiento sobre tablas en la sesión que el Cuerpo deliberativo celebró el pasado 11 de diciembre, cuando la iniciativa quedó aprobada por unanimidad. En el recinto de sesiones, la necesidad de adherir localmente a la norma bonaerense, fue argumentada por el concejal Antonio Cicchese, presidente de la comisión de Salud, Minoridad y Acción Social.

El martes pasado el proyecto sancionado por el Concejo fue promulgado por el Departamento Ejecutivo. Según comentaron voceros del Gobierno, el intendente Carignani estampó su firma a la ordenanza, para ser puesta en vigencia de inmediato. De todas maneras, explicaron que existirá un período de tiempo durante el cual deberán ser comunicadas las nuevas medidas y restricciones.

Además del consumo y la comercialización del tabaco y sus productos derivados, la normativa provincial también establece distintas disposiciones concernientes a su publicidad, su patrocinio, su distribución y su entrega en todo el ámbito de la provincia de Buenos Aires, -según queda planteado en la redacción de la norma- “a fines de la prevención y asistencia de la salud pública de sus habitantes”.

En su segundo capítulo, titulado “Protección del humo de tabaco ajeno”, la ley prohibe el consumo de tabaco en todos los espacios cerrados dependientes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, organismos de la Constitución, entes descentralizados y autárquicos (tengan o no atención al público), lugares de trabajo en general, y los medios de transporte de pasajeros cualquiera sea su tipo y distancia en tanto permanezcan y circulen en jurisdicción provincial.

Lo más novedoso es que también queda vedado el consumo en los espacios cerrados de acceso público del ámbito privado (por ejemplo, bares o restaurantes) que no reúnan ciertos requisitos.

Las excepciones contemplan a aquellos lugares con patios, terrazas, balcones y demás espacios al aire libre, los clubes para fumadores de tabaco para personas mayores de dieciocho años, y los centros de salud mental y de detención penal o contravencional.

En estos casos, los lugares deberán contar con un sistema de purificación del aire y ventilación que resulte suficiente para disipar la propagación de los efectos nocivos provocados por la combustión del tabaco.

En el capítulo referido a la comercialización de productos con tabaco, queda prohibida la venta, promoción, exhibición, distribución y entrega a título gratuito de productos elaborados con tabaco a -y también por- menores de dieciocho años de edad, ya sea para su consumo o el uso de terceros.

Fundamentos locales

Entre las consideraciones que fundamentaron el proyecto para la adhesión municipal, se afirma que el tabaquismo es un problema de salud social relacionado con las políticas nacionales, provinciales y municipales, por lo cual es necesario establecer normas de salud pública municipal que apoyen cambios de estilo de vida en lo relativo a la prevención y control del tabaco.

Los estudios epidemiológicos consultados por los ediles son los que demuestran que el tabaquismo es la principal causa de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, ya que el consumo de cigarrillos produce enfisema y bronquitis crónica.

Sin embargo, se subraya la necesidad de promover normas que resguarden la salud del no fumador, indicando que existen dos tipos de fumadores: por un lado los activos, que son quienes consumen en forma continua tabaco y sus derivados, con un ingreso activo o voluntario de nicotina, alquitrán y otros tóxicos a su organismo, y por otro lado los fumadores pasivos, que son aquellos que por convivencia, vecindad o por solo compartir áreas de su vida cotidiana laboral con fumadores activos incorporan a su organismo involuntariamente estos efectos nocivos, en dosis suficientes para producir daños reales a su salud.

En este sentido, los concejales impulsores de la iniciativa recalcaron que resulta necesario promover los alcances de leyes que frenan la publicidad y limitan la venta indiscriminada de tabaco, hacia todas la fracciones de la sociedad, especialmente hacia los menores y jóvenes, y contribuir a limitar las posibilidades de consumo de tabaco en todos los lugares públicos sean éstos privados o estatales.

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