Adepa denuncia un "grave deterioro" en la libertad de prensa en el país.

La Asociación de Entidades Periodísticas alerta sobre la política gubernamental para con los medios. "Ven a la prensa como un enemigo a derrotar y por eso compran medios", dice. Califica de "interesada" la repartición de la pauta.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) denunció en un informe el "grave deterioro" de la libertad de prensa en la Argentina y criticó que el periodismo sea visto "por una parte del gobierno como un enemigo a derrotar", mientras que advirtió que cuando "la comunicación oficial es altamente centralizada, los cambios políticos suelen ser convulsivos".

El comunicado fue dado por el titular de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Carlos Gamond, en el cierre de la 139ª Junta de Directores de la entidad. En el mismo, Aadepa señaló también que "en sintonía con el serio debilitamiento institucional que se observa en varios aspectos de la democracia argentina, en los últimos seis meses la situación de la libertad de prensa se ha deteriorado gravemente".

En relación a la percepción de que la prensa es un "enemigo" gubernamental, el informe señaló que, por ese motivo, se produce "la compra de medios a través de adláteres, el financiamiento de grupos adictos y la cooptación económica de otros". Para Adepa, "la cuestión es articular un contrapolo periodístico con los medios del Estado, los propios y los cooptados".

El informe recordó además que, en declaraciones oficiales respecto de las candidaturas testimoniales, se ha dicho que éstas eran inventos de los medios "de incomunicación". Para los editores, dicha "descalificación es absoluta y responde a la vivencia de 'estar en guerra' con todos aquellos que no se someten a la visión y a los designios gubernamentales".

También se refirió a las posturas gubernamentales alrededor de la Ley de Radiodifusión que, para Adepa, se torna "preocupante" debido a que algunos funcionarios lo llaman "la madre de todas las batallas". Según el informe, lo que se espera del debate es que se "resguarden" ciertos principios básicos del ordenamiento constitucional, como "la no regulación de contenidos periodísticos, el respeto a la situación actual de los medios, sin legislar retroactivamente, preservando el pluralismo y la diversidad existentes, la necesidad de evitar la discrecionalidad en la autoridad de aplicación y las debidas garantías seguridad jurídica".

Adepa dice que "resulta, cuanto menos, llamativo", que temas como la inseguridad, la problemática juvenil y la Ley de Radiodifusión, "que durante casi seis años el gobierno ignoró, sean ahora instalados para el debate", ya que "el buen criterio indica que en campaña electoral se formulen propuestas y se evalúe la gestión de gobierno".

En cuanto a la distribución "arbitraria" y "a veces interesada" de la publicidad oficial, que "beneficia o castiga a los medios según el tono de su contenido editorial", sostuvo que tiene la "cruda certeza de que un diario se acalla mediante el estrangulamiento económico", ya que "con diarios empobrecidos se dificulta la libertad de prensa. Pero, con diarios enriquecidos por el favor oficial la libertad de prensa directamente desaparece".

Comentá la nota