Además de demorados, ahora los DNI llegan también con errores

Además de demorados, ahora los DNI llegan también con errores
Perder el documento nacional de identidad fue el origen de casi todos sus males. Lisandro Prado realizó el primer trámite para obtener el duplicado de su DNI en octubre de 2006. La nueva libreta llegó a Rosario dos veces, pero en ambas oportunidades hubo "errores" y tuvo que reiniciar la tramitación. No sólo no pudo votar en las últimas elecciones presidenciales, sino que tampoco logró acceder a varios trabajos por la falta de DNI. "La constancia de tramitación no sirve para nada", asegura el joven de 24 años, que lleva más de dos esperando.
 El problema es que Lisandro no es el único desafortunado entre las miles de personas que esperan un nuevo DNI. Si bien la directora del Registro Civil de Rosario, Mercedes Borzani, señaló que "la deuda del Registro Nacional de las Personas (Renaper) se achicó mucho y suma poco más de seis mil libretas", advirtió que "es bastante frecuente que se encuentren errores en la confección" de los documentos.

Así, desde Buenos Aires llegan documentos con nombres y apellidos mal escritos o números cambiados. Rectificarlos implica iniciar todo otro trámite.

Desde el 2006. Lisandro es mecánico electricista y se dedica a los automotores. Desde hace años está obligado a vivir sólo de changas por no tener su documento. "Lo había perdido y como tenía posibilidades de conseguir un trabajo en blanco y más estable, inicié el trámite", contó el joven, quien recordó que eso le costó 25 pesos.

   Era octubre de 2006 y el primer trámite lo hizo en la oficina del Registro Civil del Distrito Norte. "Mandaron todos los papeles a Buenos Aires y me dijeron que estaría listo para las elecciones presidenciales", recordó.

   Poco puede hacerse sin el DNI. Se necesita para gestionar créditos, acceder a un trabajo, a ayuda social o a un plan de vivienda, y hasta para cobrar un cheque en la ventanilla de un banco. En el caso de Lisandro, lo laboral era lo que pesaba. Viviendo con sus padres jubilados, necesitaba "un trabajo estable y en blanco" para poder brindar más ayuda en su casa.

Errores de oficina. Así, aprovechando los comicios, Lisandro fue por su nueva libreta, pero en Villa Hortensia le comunicaron que había habido un "error de oficina". En rigor, lo que sucedió es que el joven no tenía realizada la actualización que por ley debe realizarse a los 16 años. Sin embargo, para avisar de esa situación, las oficinas de Capital Federal demoraron más de un año y Lisandro se vio obligado a hacer los trámites nuevamente, incluso tuvo que volver a abonar el trámite.

   "Por tercera vez hice los trámites y me dijeron que en 5 meses iba a estar. El plazo se cumple en marzo y espero terminar con esto de una buena vez", asegura con una tranquilidad pasmosa, mientras dice que "ir a a Buenos Aires no sirve de nada, gastaría un dinero que no tengo para que no me den una solución".

La confección. Lo cierto es que el caso de Lisandro no es único. La propia directora del Registro Civil de Rosario aseguró que "hay épocas, y esta es una de ellas, en las que es frecuente que lleguen libretas con errores de confección", y adjudicó la situación al colapso que se vive en las oficinas del Renaper (ver aparte).

   Así, apellidos mal escritos, diferencia de sexos o números errados pueden ser algunas de las causas que hacen que alguien tenga que esperar el doble para obtener su documento de identidad.

   En tanto, la entrega de libretas está "casi normalizada", luego de que en abril de 2008 el gobierno provincial enviara a las oficinas del Renaper parte de su personal para que confeccionaran ellos mismos los documentos que se debían a la provincia, en una situación que Borzani recordó como "alarmante" y que sumaba más de 40 mil libretas.

   Ahora, en cambio, la deuda del Renaper para con Rosario apenas supera los 6 mil DNI. "Lo llamativo es que están llegando más rápido las gestiones realizadas en los últimos meses que las que tienen un año", dijo la directora, quien no encontró explicación a esa situación y recomendó a quienes llevan 12 meses esperando "hacer la denuncia en el registro donde se hizo el trámite".

   Para esa altura, ya era abril de 2007, la libreta llegó al Registro Civil de Salta al 2700. Parecía una broma, pero cuando fue a retirarlo le dijeron que se había producido un nuevo "error de oficina". Esta vez el documento había llegado de Capital Federal a Rosario, pero en lugar de consignar en la libreta su apellido, Prado, escribieron "Pardo".

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