Se adelantó el 2009 electoral con fuerte suba del gasto en noviembre

Con la recaudación en baja y el gasto en alza, el frente fiscal se deteriora rápidamente. Las erogaciones habrían aumentado 45% el mes pasado, récord en los últimos seis meses
Las malas noticias para el Gobierno en el frente fiscal podrían no terminar con el anuncio de la recaudación de noviembre. Ayer también trascendió que el mes pasado el gasto público experimentó una marcada alza. Los datos que hasta procesaron en el Ministerio de Economía revelan un aumento en torno a cinco puntos porcentuales, que de confirmarse arrojaría un alza en las erogaciones del Tesoro del 45% respecto a noviembre del año pasado.

El 2009 electoral parece haberse adelantado. El principal motor que impulsó la disparada del gasto público en noviembre fue el salto que mostraron las transferencias a las provincias. Sin datos oficiales, se estima que creció la ayuda para cerrar bajes fiscales y financiar obras públicas. Este ítem, que venía aumentando al 40% interanual, prácticamente triplicó su ritmo de expansión en los últimos 60 días. Se habla de un ascenso del 150%.

Las estimaciones preliminares (y que coinciden con los datos que ya tienen en su poder varias consultoras privadas) relevan que el gasto primario trepó 45% en noviembre, hasta los $ 18.154 millones, récord en los últimos seis meses. Habría que remontarse a abril para hallar un incremento superior.

Con la recaudación en franca desaceleración y el gasto ya evidenciando una inercia propia del clima pre-electoral, el panorama fiscal de 2009 luce cauteloso. El Gobierno ya trabaja con una hipótesis de que los mercados de capitales permanecerán cerrados al menos hasta mediados del año próximo. El problema es que la piedra basal de la filosofía “vivir con lo nuestro” (el superávit fiscal) se percibe más débil de lo previsto.

La pregunta del millón es si alcanzará con los $ 13.000 millones que aporta la estatización de las AFJP y los $ 8.000 millones adicionales provenientes de la moratoria impositiva y el blanqueo laboral para cubrir los baches fiscales del año próximo. Parece difícil que la desaceleración de la recaudación se revierta en el corto plazo. Los dos principales factores que generan la mema en los ingresos del fisco –enfriamiento de la economía y caída en el precio de los commodities agropecuarios– no arrojan señales de modificar su tendencia en los próximos meses.

El Gobierno jugará todas sus cartas a lograr reactivar la economía. A eso apunta el plan anticrisis lanzado la semana pasada y otra iniciativa que verá la luz hoy, vinculada a brindar mayores facilidades para el acceso al crédito para compra de bienes durables y automóviles.

En este contexto, no sería descabellado observar en noviembre un nuevo salvataje del Banco Central al Tesoro, adelantandole utilidades para maquillar el superávit fiscal del mes pasado. En lo que va del año, el BCRA ya giró cerca de $ 4.000 millones a las arcas públicas.

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