Adelantamiento electoral: cruce entre el Gobierno y la oposición

El kirchnerismo salió en bloque a descartar un eventual anticipo de la elección de 2011, si Kirchner pierde en la Provincia. La versión había sido recogida por Clarín de fuentes oficiales. Los principales dirigentes opositores lo creen posible.
La versión sobre un posible adelantamiento de las presidenciales de 2011, en caso de un revés del kirchnerismo en los comicios de fin de mes, volvió a dividir aguas entre el Gobierno y la oposición. Mientras varios ministros salieron ayer a negar en bloque la versión, a la que calificaron de "disparate", líderes opositores la consideraron "verosímil" y no ahorraron críticas hacia Néstor Kirchner, al que llamaron desde "loco" a "desesperado".

Clarín publicó en su edición de ayer que si Kirchner sufre una derrota en Buenos Aires, podría plantear el adelantamiento de las presidenciales para 2010. Esta hipótesis que se maneja en Olivos fue relatada a este diario por fuentes cercanas a Kirchner. Sin embargo, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y los ministros Florencio Randazzo (Interior) y Aníbal Fernández (Justicia y Seguridad), a los que se sumó también el gobernador Daniel Scioli, hicieron fila ayer para desmentir que exista esta especulación.

Randazzo sostuvo que "es unamentira y un disparate" y afirmó que "hay intereses económicos" detrás de estas versiones. Y Fernández acusó que "buscan tapar que Kirchner le lleva 12, 14 puntos de ventaja a (Francisco) De Narváez" en la Provincia.

Scioli calificó de "absurdas" y "negativas" esas especulaciones. De recorrida por un hospital de Haedo, el gobernador --que además desechó la posibilidad de una devaluación luego de las elecciones-- reveló que llamó por teléfono a la Presidenta para compartir "la indignación" por la difusión de esa versión. Cristina está en Ginebra, adonde viajó para participar de los debates de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Lo que pareció irritar al oficialismo fue que se considerase un escenario de derrota de Kirchner, del cual se desprendería el plan de adelantamiento. Para rebatirlo, Fernández sostuvo que el 28 habrá un triunfo "rotundo" de Kirchner en territorio bonaerense. El ministro fue más allá: dijo que "con el diario de hoy, mañana la gente envolverá los huevos o hará otra cosa, así que no hay que darle demasiada importancia". También habló de "panfleto".

Pero la oposición vio las cosas de otra manera. Elisa Carrió, que hace tiempo se había referido a este tema, volvió a decir que "es una hipótesis que yo también manejo, es verosímil, aunque sé que van a salir a pegarle a Clarín" por revelarlo.

De Narváez, por su parte, sostuvo que "no creía posible que adelantaran estas elecciones y lo hicieron, no creía que un gobernador (por Scioli) se presentara como candidato y lo hizo. El kirchnerismo está loco y yo no voy a permitir que esa locura de Kirchner lleve a la Argentina a una crisis", declaró en una recorrida por Olavarría, Bolívar y Azul.

A sus dichos se sumó su compañero de "fórmula" en la Provincia, Felipe Solá, quien calificó como una "pirueta contra la constitucionalidad" el posible adelantamiento y dijo que esa estrategia es producto de la "desesperación de Kirchner por mantener el poder". De caminata por La Matanza, Solá sostuvo que "Kirchner no puede cambiar las reglas de juego a su antojo. El 28 le vamos a ganar y él tiene que saber que si le toca perder, se lo tiene que bancar".

Con excepción de Buenos Aires, donde las encuestas difieren y en la mayoría Kirchner lleva ventaja, en estas legislativas se anticipa una derrota del kirchnerismo en los principales distritos: Capital, Santa Fe, Córdoba y Mendoza, con la consiguiente pérdida de la mayoría legislativa en la Cámara de Diputados, y un realineamiento en el Justicialismo con vistas al 2011.

Según la versión surgida en Olivos, para el matrimonio Kirchner la mayor derrota sería no poder exhibir un triunfo en Buenos Aires que emparde la relación de fuerzas a nivel nacional.

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