Se adelanta el Gobierno y prepara ya nuevo Indec

Por: Rubén Rabanal

• Cederá también con superpoderes e impuesto al cheque

No será una novedad en el peronismo, menos aún del kirchnerismo. No es estilo de ese partido permitir que la oposición se regodee recortándole poderes: ante la inevitable necesidad de una cirugía mayor, siempre es preferible no dejar el bisturí en manos extrañas. De ahí que ya circulen carpetas en el oficialismo de Diputados con proyectos para modificar el INDEC, entre otros puntos críticos que la Casa Rosada debate cómo modificar por estos días. La idea es avanzar antes de diciembre cuando la oposición tendrá en conjunto mayoría plena en Diputados y el proceso será imposible de controlar.

La movida no significa una rebelión contra la Presidencia. Todo lo contrario: en el kirchnerismo de Diputados juran que cuentan con el aval de Cristina de Kirchner. El operativo «lavado de cara», entonces, no incluye un pedido violento de renuncia a Guillermo Moreno o a sus directores en el polémico organismo.

Se habla ahora de la creación de un Sistema Nacional de Estadística Pública, que involucre también a organismos provinciales de medición y genere un nuevo esquema que deje atrás el costo político que debió pagar el kirchnerismo en la cuestionada política de control de precios.

La idea del oficialismo es partir de cero con un nuevo INDEC que incorpore a la mano de obra que hoy permanece en el organismo, pero modificando los esquemas de conducción con participación de cuerpos colegiados profesionales, universidades y graduados en la materia. Todo para volver atrás con un sistema que le produjo tanta pérdida de credibilidad a los Kirchner que, aunque hoy la inflación estuviera en retirada sería imposible convencer a la población de esa baja.

Los proyectos aún no ingresaron a ninguna comisión aunque existen ya iniciativas parecidas presentadas en Diputados y el Senado.

La oposición también tiene las suyas y de hecho la autonomía del INDEC está primera en todas las agendas de discusión de proyectos que presentaron el radicalismo, la Coalición Cívica y Unión-PRO después de las elecciones.

Todos los bloques opositores ya hablan de limitar los superpoderes para manejar el gasto, reducir el IVA a la canasta básica, modificar nuevamente el Consejo de la Magistratura y eliminar o reducir las retenciones a las exportaciones de granos. Ninguna de esas ideas puede en la actualidad llegar al recinto y obtener quórum y ni siquiera dictamen de comisión. Pero después del 10 de diciembre, con la renovación de las cámaras, asumirán los diputados y senadores electos el 28 de junio y la mayoría cambiará.

De ahí que existan tres reformas básicas que el kirchnerismo quiere apurar antes que lo fuercen a hacerlo pero a manos del enemigo. La mesa de conducción del kirchnerismo en Diputados recibirá esta semana los borradores de las ideas que el bloque comenzó a manejar tras las elecciones, pero que ya existían desde antes, cuando habían comenzado las críticas internas a algunas medidas del Gobierno.

En ese trío estarán una modificación al artículo 37 de la Ley de Administración Financiera (los superpoderes, como ya adelantó este diario), que el Gobierno está dispuesto a aceptar y un nuevo reparto del impuesto al cheque entre las provincias. Ese tributo vence el 31 de diciembre de ese año y hasta ahora se distribuye el 70% para la Nación y el 30% a coparticipar. El Gobierno sabe que la nueva mayoría opositora lo obligará a ceder y de ahí que prefiera hacerlo antes para no tener que ceder públicamente en los recintos.

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