Adaro: "Tenemos que empezar a transitar la vereda de las expectativas de la gente"

Con estas primeras declaraciones, el nuevo ministro de Gobierno reconoció problemas de gestión. Pero a la vez, dijo que "el partido arrancó hace sólo 15 minutos". Confesó que es amigo de Alejandro Cazabán y prometió mucho diálogo.
Las primeras palabras de Mario Adaro como nuevo ministro de Gobierno de la provincia reflejan, quizás, un visión distinta a la del gobernador Celso Jaque. El mandatario sostuvo hace una semana a MDZ que ha tenido problemas para comunicar los logros de su gestión. Adaro, en cambio, sostuvo lo siguiente: “Tenemos que esforzarnos para que la propuesta y la gestión de gobierno empiecen a transitar por la vereda de la expectativa de la gente”.

Estas fueron unas de las primeras afirmaciones del todavía subsecretario de Trabajo (asume como ministro el jueves), quien se abrazó para la foto con el gobernador cerca de las 18,30 y enseguida se quedó solo con los medios en la sala de conferencias del cuarto piso de la Casa de Gobierno.

En realidad, más o menos solo. Primero se fueron de la sala todos los ministros, que habían acompañado a Jaque en el anuncio. Pero minutos después, volvieron el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán; el ministro de Obras, Francisco Pérez, y el hasta entonces oculto diputado nacional Guillermo Pereyra, padrino político del funcionario.

Sin perder la sonrisa, haciendo bromas todo el tiempo, un poco sudado por el nerviosismo y tratando de corregir (en buen tono) algunas preguntas de los periodistas, Adaro confesó ante la prensa que Jaque lo hizo pasar “del Nacional B a la Primera A” al nombrarlo ministro. E hizo otras referencias futbolísticas para convencer de que la gestión puede despegar: “llevamos sólo quince minutos de partido”, aclaró.

También expresó que “los mendocinos siguen con expectativas respecto de este gobierno”. Y prometió una maratón de reuniones con la dirigencia gremial y empresarial de toda la provincia, los intendentes de todos los colores y los legisladores en pleno, porque “hay que hablar con todos, más en este momento de crisis”.

[Adaro-asunción-PORTADA2]

Adaro buscó no salirse de un libreto políticamente correcto y esquivó todo el tiempo las preguntas sobre su relación con Cazabán, verdadero artífice de la salida de Juan Marchena de la cartera que él se apresta a ocupar.

Por el contrario, fue muy cuidadoso: destacó que con “el Chiqui” tiene un viejo vínculo “político y de amistad”, y que a otros ministros fuertes, como Pérez, lo unen “años de militancia”.

También afirmó que no discute “la metodología” de la gestión (una de las razones de la ida de Marchena) y redujo la pelea del ex ministro de Gobierno y Cazabán a una cuestión “coyuntural”.

Siguiendo el manual del buen ministro de Gobierno, Adaro salió a desmentir que haya mala relación dentro del gabinete y fue piadoso con Marchena al sostener que se fue de la gestión por cuestiones personales.

Pero también salvó al propio Jaque de las críticas: expresó que la demora en su designación como ministro de Gobierno se debió a sus “problemas personales”, no a la inexplicable decisión de estirar todo sin razón de Jaque. "Recibí el ofrecimiento hace tiempo, recalcó, pero algo hacía intuir que la versión es bastante discutible.

Cinco minutos con Jaque

En el anuncio de la elección de Adaro como ministro de Gobierno, Jaque arrancó disculpándose por los 25 minutos de atraso: estaba pactada la conferencia para las 18, pero arrancó cerca de las 18,30.

La ocurrencia no fue del todo feliz, ya que la demora que todos los medios cuestionan es por los 17 días que tardó en decidirse por un dirigente que era número puesto desde el mismo día que se fue Marchena.

“En todo este tiempo estuvimos priorizando la crisis”, expresó Jaque, con lo que confirmó que su decisión había sido postergar la designación del ministro de Gobierno porque no le parecía demasiado importante frente a la coyuntura dificil planteada por los mercados, o bien porque necesitaba demostrar de esta manera que el poder se concentra sólo en él.

Adaro trató de no prestarle atención a esta debilidad con la que ingresa al gabinete (si tanto tiempo demoraron en nombrarlo, es porque no es importante para el Gobierno). Por el contrario, abrazó y le dio un beso al gobernador, antes de que Jaque lo dejara con los periodistas. Y mostró ante los medios que tiene la actitud necesaria para comerse la cancha.

Unos minutos antes, Jaque despejó una duda que se generó en las últimas semanas: la continuidad del resto del elenco de ministros. “Están aquí porque me van a seguir acompañando”, expresó. Y se anticipó a cualquier otras especulación: “El ministro de la Producción (Guillermo Migliozzi) no está acá porque tenía otras actividades y además está enyesado, lo que le hace difícil moverse”.

Antes de irse con Carlos Ciurca, le dejó un agradecimiento especial a la ministra que estuvo a cargo de Gobierno durante los días de misterio: "Gracias por todo lo que estás haciendo", le dijo a Silvia Ruggeri.

Comentá la nota