ACyS y UCR alzaron su rotundo "no" a la convocatoria del oficialismo

Morales dijo que no aceptará "invitaciones masivas" y que aunará posiciones con Binner y Carrió. "Lilita" instó a que el lugar del debate sea el Parlamento y que no asistirá a un eventual encuentro con Cristina Kirchner. El socialismo adhirió al llamado del Gobierno
Pese a que viene repitiendo como mantra, desde 2003, su reclamo de apertura y cambio en el estilo de gestión kirchnerista, la oposición reaccionó de manera variada, e incluso contradictoria, al inicio del diálogo que anunció para mañana el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

El Acuerdo Cívico y Social (ACyS) fue de la aceptación al rechazo liso y llano. La UCR y la CC dispararon un "no" rotundo. Y el Socialismo aceptó la propuesta del oficialismo. Unión-PRO aceptó sin ocultar su desconfianza y enseguida reclamó abrir el temario. Proyecto Sur celebró la iniciativa y pidió al resto de las fuerzas políticas que no compliquen una iniciativa que venía siendo solicitada.

En ese marco, Gerardo Morales, senador nacional y presidente de la UCR, dijo que su partido "no aceptará invitaciones masivas" y reclamó hablar también sobre pobreza, economía, coparticipación impositiva, "tarifa social" e INDEC. Y adelantó que aunará posiciones con el socialista Hermes Binner y la diputada electa Elisa Carrió.

Elisa Carrió, diputada electa por el ACyS, rechazó la convocatoria de Randazzo y dijo que el "lugar de debate" debe ser "el Parlamento" y adelantó que "no va a asistir" a una eventual invitación de la Presidente. Asimismo pidió a Randazzo que, si quiere hablar, vaya al Congreso.

En ese esquema, Federico Pinedo, presidente del interbloque de diputados de Unión-PRO advirtió que si el diálogo "se va a limitar a la reforma política, no se ocupará de los problemas de la gente". Y se pronunció a favor de que "incluya los temas que se van a discutir este año". Al respecto mencionó: superpoderes, retenciones, coparticipación impositiva, ANSES y servicios públicos.

Por su parte, Hermes Binner, gobernador santafesino, sostuvo que la nueva actitud del Gobierno "es un síntoma de crecimiento de la democracia, más allá de las causas y los motivos" que la hayan propiciado. Y manifestó que "siempre la verdad no es una sola y hay que consensuar las posturas. Lo importante es el resultado. Tenemos que acordar un punto de partida".

Rubén Giustiniani, titular del Partido Socialista y senador por Santa Fe, dijo: "Vamos a concurrir, desde ya", al tiempo que solicitó no excluir -en una segunda etapa- a todas las fuerzas políticas, tengan o no representación parlamentaria.

En cuanto a la reforma política, adelantó que los socialistas pedirá la instauración de la boleta única.

"Pino" Solanas, diputado electo por Proyecto Sur, apoyó el anuncio y solicitó a los partidos que pusieron condiciones para asistir que no busquen "complicaciones".

"Si el diálogo es en la Rosada o en el Parlamento, es un tema menor". Además, consideró "excelente" acordar internas abiertas y simultáneas. Y pidió abordar el "financiamiento" de los partidos y "el virus del robo de boletas".

Claudio Lozano, diputado nacional por Buenos Aires para Todos / Proyecto Sur, al igual que Solanas, confirmó que "estamos dispuestos a participar" en el diálogo.

Pero sostuvo que "el hambre y la pobreza" deben estar en el temario oficial.

También mencionó a la distribución justa de la renta y a la protección de los recursos naturales.

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