Acusan al gobierno de pretender echar a aborígenes de sus tierras.

La policía provincial se escabulle en el monte y merodea la colonia aborigen toba “La Primavera” por el conflicto histórico de la distribución de la tierra.
Desde hace una semana la policía entro al territorio en conflicto donde los tobas reclaman una tierra ocupada por colonos de aproximadamente 1000 hectáreas de las 2042 pertenecientes a la familia Celias, donde se esta proyectando la construcción de una universidad de la cual la comunidad no quiere ser participe por no ser consultada y encontrarse dentro de su territorio.

El jueves último la policía sin orden judicial empezó a desalojar a los tobas que venían trabajando desde el lunes haciendo la limpieza y colocación de postes aproximadamente de 3000 metros correspondientes a los mojones que siguen el límite tradicional estipulado en el plano originario del año 1977. El viernes por la noche la policía arrancó los postes sin exhibir una orden judicial. “Ante este hecho el sábado se presento el secretario del Instituto de Comunidades Aborígenes (ICA) Manuel Musso y el agrimensor Báez perteneciente a la misma institución, así como el Dr. Dimitri asesor jurídico de los pueblos indígenas. Lo hicieron al no presentarse el presidente del organismo Esteban Ramírez quien dijo que se encontraba trabajando en otras comunidades del oeste formoseño y en respuesta se presentaría esta semana sin aún hacerlo, sin dar respuesta a ninguna de las demandas y en la cual la policía sigue apostada en el lugar y con miras a incrementar los efectivos”, dijeron dirigentes de asociaciones ligadas a la defensa de pueblos originarios del oeste formoseño.

“Ante esta situación pedimos urgentemente el apoyo a la comunidad toba, para que se haga justicia ante la violación de los derechos”, reclamaron.

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