Acusan a Bruera de perseguir "superpoderes"

Como correlato del aumento impositivo impulsado por Daniel Scioli, la gestión municipal estudia modificar el mínimo imponible a las tasas por servicios urbanos, por lo que las deja libradas a la valuación fiscal que determine la Provincia. El único facultado para limitarlo, en tal caso, sería el intendente. La oposición denuncia intento de coartar las facultades del Concejo
El efecto dominó de la ley de Reforma Impositiva aprobada por el Estado provincial la semana pasada pretende instalarse en el ámbito comunal, y su desembarco ya genera polémica entre los principales actores implicados.

Más de 150 fojas de proyecto se plantaron en el escritorio de cada concejal la semana pasada. Lo que parecía un intento por modificar el texto original de la ordenanza fiscal impositiva que fija los montos que cada ciudadano debe pagar por el servicio de Alumbrado, Barrido y Limpieza que el Municipio presta (conocida como tasa SUM) es finalmente una ordenanza nueva que pretende establecer nuevos montos a tributar.

Consultados por Hoy, la mayor parte de los concejales del Deliberativo confió no haber leído aún el texto completo de la ordenanza, más extenso de lo que esperaban. "Habrá que comparar punto por punto, porque es una ordenanza nueva y no unificatoria" expresó José Ramón Arteaga (Unión-Pro). No obstante, el edil deslizó no estar de acuerdo con "el criterio también provincial, en donde pareciera que la única iniciativa es el aumento indiscriminado de tasas".

La idea del proyecto bruerista sería modificar el monto a través del cual se fija la alícuota del impuesto para que la base imponible de la tasa SUM sea igual a la fijada por la ley de Reforma Impositiva aprobada el miércoles pasado en la cámara legislativa, que fijó un aumento en el impuesto Inmobiliario Rural y Urbano.

"De prosperar esta iniciativa, en noviembre los contribuyentes sentirán un gran cimbronazo económico", señaló Arteaga, enumerando los aumentos que se concretarán por Inmobiliario Urbano, Ingresos Brutos, a los que se sumarían la suba en la tasa de Seguridad e Higiene y SUM. "A ellos se le agregará, además, el aumento de luz y gas que el Gobierno ya anunció para el último bimestre; todo ello, mientras los salarios continúan en iguales valores", agregó Arteaga.

El edil auguró que el grado de descalabro financiero variará según la fórmula de cálculo que se fije aunque, según se desprende del texto elevado por el bruerismo, "sólo el intendente podrá limitar el aumento, cuando esa históricamente es una potestad del Concejo Deliberante", manifestó. "Esto trasluce una política de superpoderes por parte de Bruera, que intentará conseguir atribuciones que no le corresponden", achacó.

El concejal de Unión-Pro hizo hincapié en la característica fundamental de la tasa SUM: "No es un impuesto, es un tributo por contraprestación de servicios, con lo cual habrá que evaluar si los costos de la recolección de residuos, el alumbrado y demás subieron tanto al punto de tener que optar por un aumento de tasas".

En consonancia con este último punto, desde el bloque ARI-Coalición Cívica Susana Sanchez también cuestionó alrededor de la iniciativa oficialista que "las tasas no son un impuesto, se establecen porque el Municipio presta un servicio, con lo cual la situación no es equiparable con la de Provincia".

Los votos en el recinto estarán divididos, y la definición pasará por la decisión de los aliados unibloques: Javier Scaramutti (Partido Justicialista) indicó a Hoy aún no haber tenido tiempo de estudiar el proyecto. "Si el aumento es de un 5% es una cosa, de 30% será otra, pero los aumentos nunca son buenos, sobre todo al respecto de la recaudación en relación a los aumentos que se dan", opinó. Por su parte, Oscar Vaudagna (Encuentro Fundacional) dijo no haber evaluado todavía los alcances de esta ordenanza para analizar en qué radican los aumentos.

Así las cosas, en el oficialismo, las chances de que la nueva Ordenanza Fiscal Impositiva prospere penden de un hilo. De conseguir consenso previo, llegaría al deliberativo para su tratamiento en Asamblea de Mayores Contribuyentes el miércoles de la semana que viene.

El aumento en la Provincia

Las modificaciones aprobadas el miércoles pasado fijaron un aumento en el impuesto Inmobiliario Urbano del 20% en unidades en valuaciones superiores a 100 mil pesos. Estas representan el 13% de las propiedades de la Provincia, alrededor de 800 mil partidas (esta suba se aplicará sistemáticamente hasta 2012). Las exenciones serán sólo para unidades valuadas en menos de 25 mil pesos. Y se fijó un adicional del 20% cuando el valor de la tierra sea superior a 200 mil pesos y el de la edificación inferior a 20 mil. Además, se estableció un adicional del 25% a la Planta Urbana Baldía, cuando la valuación fiscal sea superior a 43.750 pesos.

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