Acumulando reservas, por si acaso

Aunque los signos más severos de la crisis todavía no llegan al país en la dimensión que afecta a otras economías, el Gobierno se empeña en mantener políticas prudentes. Es el caso del dólar, sostenido por el Banco Central y muy ofertado.
El Banco Central promovió ayer una nueva alza del dólar buscando tentar a los exportadores a que liquiden sus ingresos en la plaza cambiaria. La autoridad intervino en un mercado equilibrado y absorbió por segunda rueda consecutiva unos 50 millones de dólares. Ese accionar permitió que la divisa estadounidense avanzara medio centavo en el segmento mayorista y atrajera a los productores granarios a liquidar parte de sus ventas. Los cambistas estiman que el organismo aprovechará hasta los primeros días de junio para recomponer reservas, debido a que luego finaliza la cosecha gruesa. Al público se ajustaron los valores y en casas de cambio del microcentro se ofreció en promedio a 3,74 pesos. La Bolsa porteña, en tanto, se acopló al contexto internacional e interrumpió una racha de nueve ruedas de suba, para desplomarse en un 4,2 por ciento.

En la plaza coincidieron en que, por estos días, hay una participación más activa de la autoridad monetaria. En contraposición con el arranque del año, el organismo busca ahora apuntalar el valor de la divisa que se encuentra sobreofertada por los exportadores de cereales y oleaginosos. El objetivo es recuperar parte de las reservas internacionales volcadas en el primer bimestre en la plaza para contener la fuga de capitales. Pero también pretende acomodar la cotización con la depreciación de los socios comerciales del país y con los precios de los commodities. En el mercado brasileño el dólar cerró a 2,10 reales, que supuso un alza de 1,8 por ciento frente a las transacciones del día anterior. En ese doble objetivo, "la estrategia es incentivar el interés de los exportadores a liquidar sus ventas", afirmó a este diario un cambista de la city porteña.

En el mercado mayorista, el billete verde finalizó a 3,725 pesos frente a los 3,72 que se pagó en la rueda anterior. El Central apareció desde el primer minuto y el estímulo alcanzó para que los exportadores lo siguieran hasta el final. En bancos y agencias de cambio del microcentro porteño las pizarras acomodaron el valor al público a 3,71 pesos para la compra y 3,74 la venta, un centavo por encima del anterior cierre. El stock de las reservas internacionales del Central se ubicó en los 46.653 millones de dólares.

La Bolsa porteña rompió la racha. La toma de ganancias de los inversores en el mundo irrumpió con más fuerza en la plaza local, aun con la publicación de buenos resultados operativos de gran parte de la empresas que cotizan en Bolsa. El panel de empresas líderes resignó 4,2 por ciento a 1461 unidades. De esta manera, se cortó el recorrido alcista que mantenía el índice Merval desde el desde el 28 de abril pasado. A excepción de Siderar, que ganó 0,45 por ciento, el resto del panel quedó con signos negativos. Las bajas fueron encabezadas por los papeles de Petrobras, 6,4 por ciento; Grupo Galicia, 5,3; Pampa Holding, 4,6; Telecom, 3,9; Banco Patagonia y Edenor, ambas con un margen del 3,8; y Tenaris que cayó un 3,8 por ciento.

En cuanto a las últimas noticias corporativas, el sector bancario sigue mostrando cifras positivas. El Banco Patagonia informó una utilidad de 60,4 millones en el primer trimestre, superior a los 55,23 millones logrados un año atrás, según comunicaron las firmas a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Hubo también venta de títulos públicos. El Descuento en pesos retrocedió 3,2 por ciento y el Par en la misma moneda quedó 3,6 abajo. El derrape fue parejo para la casi totalidad de los bonos sin distinción entre los nominados en dólares y en pesos. En la familia de los Boden, la emisión 2012 cayó 2 por ciento y para la que vence en 2013 la variación en igual sentido se amplió a un 3 por ciento, mientras el Bogar 2018 se derrumbó un 5,2 por ciento.

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