Acuerdo sobre la crisis global con EE.UU. y Gran Bretaña

Acuerdo sobre la crisis global con EE.UU. y Gran Bretaña
En Chile, Cristina Kirchner se alineó con las propuestas que esos países presentarán ante el G-20
VIÑA DEL MAR.? "Fue una de las mejores reuniones internacionales" del último ciclo político argentino, confió un alto funcionario a La Nacion pocos minutos después del final de la cumbre progresista, que se desarrolló en esta ciudad. Se refería al ciclo kirchnerista, que aquí cambió el estilo de choque internacional por un espíritu de mayor acuerdo.

En concreto, la presidenta Cristina Kirchner mantuvo públicamente más coincidencias que nunca con dos potencias mundiales, como los Estados Unidos y Gran Bretaña, con las que alcanzó un acuerdo tácito para impulsar soluciones a la crisis económica en la próxima reunión del G-20, el jueves próximo, en Londres.

Cristina Kirchner coincidió con el primer ministro británico, Gordon Brown, y con el vicepresidente norteamericano, Joseph Biden, en la necesidad de promover el aumento de la demanda global, reformular los organismos multilaterales de crédito, apoyar el desarrollo de bancos regionales ?como el BID?, impulsar una mayor participación de los Estados en el mercado e imponer reglas claras y parejas para todos los países. Aunque no se suscribió un documento con las coincidencias, quedó claro que todas esas propuestas serán apoyadas conjuntamente en la Cumbre de los 20. Así lo admitieron en la delegación argentina.

La Presidenta se reunió ayer con Brown durante unos 35 minutos. Dividió la agenda del encuentro en dos: primero hablaron del diferendo por la soberanía de las islas Malvinas (de lo que se informa por separado); después, intentaron acordar ideas base para llevar a Londres.

"Hubo coincidencias con Brown para fortalecer el comercio mundial, con créditos para prefinanciar exportaciones", contó el canciller Jorge Taiana después del cónclave. Brown propuso al mundo crear un fondo de 100.000 millones de dólares que sirviera para revivir el intercambio mundial.

Con Biden, la Presidenta también había estado de acuerdo con la importancia de que, desde los organismos de crédito, fluyera más dinero hacia los países en desarrollo.

Taiana contó que Brown destacó en privado "la experiencia argentina en crisis y la perseverancia en el reclamo de modificaciones en el FMI".

También Biden había hecho una referencia al tema. "Los países en desarrollo deben tener voz y voto en las reformas. Ustedes tienen experiencia", le había dicho a Cristina Kirchner.

La Presidenta aprovechó la oportunidad, y respondió: "El sistema argentino implosionó con características similares a lo que sucede hoy en el mundo, así que tenemos cierto expertise en el tema. Lo que pasa en el mundo ya pasó, en otra escala, en la región". Comparó la crisis argentina de 2001-2002 con el tsunami que, actualmente, sacude al mundo.

La lista de coincidencias resultó tan amplia, que algunos funcionarios argentinos ayer se mostraban algo sorprendidos. "Esto fue mejor de lo que esperábamos", dijeron ante LA NACION.

Cristina Kirchner hasta recibió el OK cuando propuso, primero, sólo ante Brown, y luego, en el plenario de líderes progresistas, que debía fortalecerse el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). "Todos los bancos regionales son importantes", destacó, en alusión al impulso internacional al Banco Asiático de Desarrollo.

América latina pretende el mismo acompañamiento para la región. La escucharon los presidentes de España, José Luis Rodríguez Zapatero; de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; de Chile, Michelle Bachelet, y de Uruguay, Tabaré Vázquez, además de Brown, Biden, y el primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg.

"Reglas claras"

En un momento, la Presidenta reclamó reglas claras y, más que eso, cumplimiento de las reglas existentes. Era un mensaje directo para Brown, cuyo país no respeta, según la Argentina, el reclamo de las Naciones Unidas para negociar sobre la soberanía de las islas Malvinas. Pero quien reaccionó fue Biden. "Estoy de acuerdo con mi amiga de la Argentina. Ahora, cuando alguien incumpla las reglas, no esperen que seamos nosotros [los Estados Unidos] los que las apliquemos. Esto es un trabajo de todos", respondió.

"Esto hay que abordarlo en el G-20", pidió la Presidenta. Todos estuvieron de acuerdo. Hasta Bachelet, cuyo país no está incluido en el grupo internacional.

Otra de las coincidencias resultó la participación del Estado como regulador de los mercados. "En esta etapa de la crisis, el Estado debe cumplir un papel más activo que el que le asignábamos los progresistas", opinó Cristina Kirchner.

Brown la siguió con un análisis similar: "Los mercados han fallado; demostraron que no se pueden autorregular".

Biden, finalmente, no necesitó repetir lo que cotidianamente se lee en todos los diarios del mundo: el derrame de recursos del Estado norteamericano a las empresas en crisis.

En ese tono amable y conciliador transcurrió la cumbre progresista de Viña del Mar. Como nunca durante el kirchnerismo, la Argentina se fue de la reunión de líderes mundiales con firmes coincidencias y un plan conjunto con algunas de las potencias.

Con el apoyo de Carta Abierta

* VIÑA DEL MAR (De un enviado especial).- Junto con los funcionarios, los ministros, los gobernadores y los legisladores, llegaron a esta ciudad intelectuales agrupados en Carta Abierta, que defiende con argumentos ideológicos kirchneristas. Se vio por aquí a Jaime Sorin, a Ricardo Forster y a Ricardo Rouvier, entre otros. Vinieron en un avión presidencial y se alojaron en el mismo hotel de la delegación argentina.

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