El acuerdo secreto de Jaque

El Gobierno provincial le pagó 18 millones de pesos a Telmex por el sistema Tetra de comunicaciones de la Policía, heredado de Cobos, a pesar de que la empresa mexicana no había cumplido el contrato. Se habría arreglado por fuera de la licitación.
El gobierno de Celso Jaque solucionó, con dinero del Estado, los incumplimientos de contrato de la empresa Telmex como adjudicataria del equipamiento para las comunicaciones de la Policía y del sistema 911.

A través de una renegociación que se llevó adelante en reserva durante 2008, la Provincia ya le pagó a la compañía de capitales mexicanos al menos 18.047.844,91 de pesos a pesar de que no se cumplieron por parte del privado las condiciones exigidas en el pliego de licitación.

Este cambio en las reglas de juego también incluyó el congelamiento de las dos fuertes multas que la administración de Julio Cobos primero y la del mismo Jaque después le impusieron a Telmex por no cumplir en tiempo y forma el contrato. Juntas, ambas obligaciones suman más de medio millón de dólares.

Los mexicanos ganaron en 2006, durante el último gobierno radical, un contrato de U$S16 millones que comprendía la puesta en marcha en cinco etapas del denominado sistema Tetra de comunicaciones de la Policía, que deberían haberse cumplimentado a principios de 2008, según la última prórroga otorgada.

Una fuente vinculada a la negociación directa entre la empresa y el Estado, que estuvo en manos de la Secretaría General de la Gobernación, que conduce Alejandro Cazabán, confirmó que la Provincia efectivizó un pago que en el contrato original estaba previsto recién para después de que se recibiera formalmente la primera etapa terminada.

Uno de los integrantes del equipo encargado del seguimiento técnico del sistema admitió a Diario UNO que aún en la actualidad hay fallas, como puntos negros en donde los móviles policiales pierden contacto con el Centro Estratégico Operacional (CEO), ubicado en dependencias del Ministerio de Seguridad.

El técnico que habló con este diario confirmó que mediante la renegociación entre el Gobierno y Telmex se acordó avanzar más allá de la primera etapa, por más que ésta no está todavía formalmente finalizada. Y ese acuerdo incluyó el pago de al menos $18 millones hasta el momento.

Violar las condiciones de un pliego de licitación es una de las tareas administrativas más complejas del Estado y debería contar, para concretarse, con varios dictámenes previos de los organismos de control que no se sabe, en este caso, si realmente existen. En la Asesoría de Gobierno, por ejemplo, no hay ningún expediente en proceso por este tema.

Pero además podría acarrear otras consecuencias legales severas. La adjudicación a Telmex se realizó luego de una guerra con las empresas del ramo, Telefónica y Telecom, que derivó incluso en amenazas de presentaciones judiciales.

La clave estuvo en México

El 3 de junio de 2008, Jaque se encontraba en el Distrito Federal de México participando en una gira con los otros gobernadores de Cuyo, José Luis Gioja y Luis Beder Herrera. En una actividad paralela se encontró en el hotel Presidente Intercontinental, con el director internacional de Sistemas y Operaciones de Telmex, Oscar von Hauske Solís. El ejecutivo, uno de los más altos en la línea gerencial de la firma del multimillonario Carlos Slim, estaba acompañado por el representante de la empresa en Argentina, Víctor Cortez.

Tras esa reunión privada que se llevó a cabo en el décimo piso del exclusivo hotel, el gobernador anunció el fin del conflicto con Telmex y sostuvo que se reavivaba el compromiso con la empresa.

"Con Telmex hemos hecho un análisis de la situación y decidimos renovar el compromiso mutuo. Hicimos un plan de acción que involucra cosas por hacer por parte de Telmex y por parte de nosotros", manifestó Jaque en esa ocasión. Lo que jamás se anunció oficialmente fue en qué consistió ese "plan de acción". Aunque meses después se haya llevado adelante.

La primera señal se dio en julio de ese año. Allí la negociación con Telmex, que se le encargó al secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, ya había llegado a buen puerto.

Ese día el Gobierno informó que Telmex había mejorado la calidad de las comunicaciones colocando tres nuevas antenas y levantando la altura de otras diez, entre las que ya tenía colocadas. Un cuestionamiento legislativo que surgió hacia este accionar de la empresa apuntó a que las antenas nuevas se montaron sobre edificios o predios públicos (como el Hospital Central), con lo que los mexicanos se ahorraron de pagar el alquiler a un privado.

Impulsado por la Secretaría de la Gobernación y, según consta en documentación oficial obtenida por este diario, el 9 de octubre de 2008, sólo cuatro meses después de la reunión de Jaque con Telmex, se efectivizó un pago de 18.098.383,39 de pesos en concepto de "equipamiento".

El Tetra etapa por etapa

La instalación del sistema Tetra de comunicaciones se previó en cinco etapas. Los plazos convenidos se vencieron completamente, según una fuente del Ministerio de Seguridad ligada al funcionamiento del sistema; aún se están haciendo retoques desde la primera hasta la última etapa.

Las cuatro primeras fases contemplaban la conexión del Gran Mendoza, el Este y el Valle de Uco. La quinta, mientras tanto, tiene como objetivo la zona Sur de la provincia. Si bien las cuatro primeras fracciones del convenio general entre la provincia y Telmex están funcionando desde el año pasado, un técnico que trabaja sobre el sistema en el Ministerio de Seguridad advirtió de que aún no fue entregado formalmente el sistema en ninguna de las etapas.

"Mientras se fueron haciendo los ajustes de la primera etapa, se decidió seguir con las siguientes al mismo tiempo", confió la fuente consultada por Diario UNO. La fase más atrasada es la que comprende a San Rafael, Alvear y Malargüe.

En el Gran Mendoza las comunicaciones funcionan mejor que hace dos años, porque la empresa mexicana de comunicaciones se vio obligada a levantar nueve de las doce antenas que había colocado en un principio, además de instalar tres nuevas: una en el Hospital Central, otra en el predio perteneciente a la subcomisaría de Tres Porteñas, en San Martín, y la última se colocó en Rivadavia.

Según lo convenido en el contrato de adjudicación, la firma mexicana debía hacerse cargo de los asientos de las antenas, sin embargo la nuevas fueron ubicadas en propiedades del Estado.

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