"Un acuerdo UE-Mercosur requerirá más flexibilidad de ambas partes"

"Un acuerdo UE-Mercosur requerirá más flexibilidad de ambas partes"
El saliente embajador de la Unión Europea en la Argentina, Gustavo Martín Prada, sostiene que las negociaciones podrían cerrarse aún antes de que concluya la ronda de Doha, si hay vocación de ambos bloques. Y que de alcanzarse el acuerdo, habrá un aumento de las inversiones en la región.
Las alianzas entre bloques comerciales no pueden jactarse de un historial de rápida y fácil resolución. Y el derrotero de negociaciones que recorren la Unión Europea y el Mercosur desde mediados de la década del ‘90 parecería indicar que los protagonistas no rompieron con este supuesto. Más allá de las voluntades políticas de ambas partes, la relación comercial está marcada por un elevado nivel de proteccionismo, en el que cada parte vela por los sectores sensibles de su economía.

Sin embargo, el saliente embajador de la UE en la Argentina, Gustavo Martín Prada, posee una visión optimista de esta ardua negociación, que tendrá un nuevo capítulo en la Cumbre de la Unión Europea y América Latina y el Caribe, prevista para mayo de este año en Madrid. "Mi objetivo será intentar relanzar la negociación, que se encuentra en un nivel de reuniones técnicas. Ambas partes tenemos que decidir que estamos listos", asevera Martín Prada, quien acaba de dejar su cargo en Buenos Aires para asumir, en Bruselas, como director para América latina y el Caribe en la Dirección de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea.

La UE no sólo es el principal socio comercial de la Argentina fuera del Mercosur, sino que también es el princical comprador de productos primarios del país, seguida por China. En una entrevista con Weekend, el diplomático opina que ambos bloques "intentarán obtener el mayor nivel de apertura recíproca posible", a la vez que espera que el alcance del acuerdo sea un potenciador de las inversiones europeas que llegan a la región y a la Argentina.

z ¿Cree que 2010 será el año en el que se alcance el acuerdo?

-Si relanzamos rápido esta negociación se puede esperar un acuerdo para 2010. Hablar de fechas es muy prematuro, hay que ver si relanzamos, cuándo, en qué condiciones. En la cumbre de Madrid en mayo veremos dónde estamos; es aún prematuro para saberlo.

z ¿Cuán realista es pensar en cerrar un acuerdo entre el Mercosur y la UE cuando aún no finalizaron las negociaciones de Doha?

-Es importante entender dos cosas. La primera es que el acuerdo sigue siendo una prioridad política para la Unión Europea y para los países del Mercosur. Ambas partes tenemos una firme voluntad de relanzarlo. La segunda es que, de cara a la cumbre de Madrid en el primer semestre de este año, del lado europeo tendremos presidencia española y del lado del Mercosur presidencia argentina. Esa situación es favorable para relanzar el acuerdo. Todos sabemos que este acuerdo estuvo a punto de ser firmado en 2004, pero no pudo ser en aquel momento. Desde aquel entonces no hay que pensar que no se hizo nada, puesto que se produjeron reuniones técnicas para preparar el relanzamiento de las negociaciones.

z Insisto, ¿se puede avanzar sin antes acordar en la ronda de la OMC?

-Sí, se puede. De hecho, en 2004 estuvo a punto de firmarse y la ronda de Doha no había concluido. Si esto era posible en 2004, también es posible ahora.

z En términos comerciales, ¿cuáles son las principales dificultades que frenan un acuerdo?

-Ésta es una negociación que ya lleva muchos años y ambas partes conocemos muy bien las sensibilidades de la otra. El Mercosur tiene sensibilidades en sectores como las industrias, servicios, inversiones, compras públicas, la propiedad intelectual. Y evidentemente, la Unión Europea las posee en el sector agrícola. Estas sensibilidades han evolucionado desde 2004 hasta ahora, y ambas partes pensamos que ninguna de ellas es insalvable.

z ¿Qué concesiones está dispuesta a hacer la Unión Europea en materia de subsidios y aranceles para alcanzar este acuerdo con el Mercosur?

-En el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur no se negocian subsidios, sino que éstos se negocian en la ronda de Doha. Sí el tema de aranceles, y la UE está dispuesta a hacer concesiones en función de las que haga el Mercosur en los sectores de interés de la UE. Como en 2004 no se llegó a un acuerdo, para que lleguemos ahora ambas partes deberán ser más flexibles.

z Específicamente, ¿qué pretende la UE del Mercosur?

-Más allá de los aspectos políticos y de cooperación, el acuerdo incluye una zona de libre cambio, donde ambas partes se tienen que dar un trato comercial preferente. Eso debe ocurrir en lo que en el lenguaje de la Organización Mundial del Comercio se denomina substantially all trade, que involucra a la enorme mayoría del comercio de bienes industriales y agrícolas. Queremos que la liberación que hagamos responda a las normas de la OMC. Después, en el caso de los servicios, la UE posee una serie de intereses y ambas partes vamos a intentar obtener el mayor nivel de apertura recíproca posible. En lo que es aspectos regulatorios, como inversiones, compras públicas, propiedad intelectual, queremos que vaya más allá de las normas de la OMC, que ya ambas partes tenemos. En esta negociación, como en cualquier otra, ninguna de las partes va a obtener todo lo que quiere.

z ¿Se vieron perjudicadas las relaciones comerciales entre la UE y la Argentina al no avanzar el acuerdo con el Mercosur?

-Obviamente el acuerdo va a facilitar mucho las relaciones bilaterales. Sería un salto cualitativo en nuestra relación económica, comercial y política muy importante. En mi opinión, hay otros aspectos de esta negociación que son tan importantes como el comercio de bienes, y más importantes en el largo plazo. Cuando uno ve la historia de este tipo de acuerdos años después de su firma, ve que el mayor impacto no es tanto en el comercio de bie-nes, sino en inversiones. Un acuerdo UE-Mercosur va a provocar, en el mediano plazo, un aumento considerable de las inversiones europeas en el Mercosur; y espero también que suceda del Mercosur a la UE. Cuando hagamos el estudio del impacto del acuerdo en 10 años, veremos que las inversiones son tan o más importantes que el efecto comercial. Este acuerdo también tiene mucha importancia para el Mercosur, porque esperamos una consolidación y profundización de la integración del bloque en sí mismo.

z ¿La Argentina es hoy un destino atractivo para los empresarios europeos?

- La Argentina y el Mercosur han sido y son destinos importantes para los inversores europeos. Evidentemente, en la Argentina hubo una crisis económica en 2002, pero los europeos nunca han dejado de invertir en el país. En los últimos años, la Unión Europea representó alrededor del 60 por ciento de toda la inversión extranjera directa en la Argentina. La región es atractiva para los inversores extranjeros, pero repito, si hay una manera de que sea aún más atractiva, un acuerdo UE-Mercosur es la manera. z we

De Buenos Aires a Bruselas

"No se olvide que en estos momentos en Bruselas hace cuatro grados bajo cero", remarca Gustavo Martín Prada cuando se le pregunta qué extrañará más de Buenos Aires cuando se instale definitivamente en su nuevo destino diplomático. Es que hace pocos días, dejó su función en la Argentina -que ocupaba desde agosto de 2006- para desempeñarse como director para América latina y el Caribe en la Dirección de Relaciones Exteriores de la Comisión Euorpea, desde la capital de Bélgica. Aunque su acentuado acento español logra engañar al oyente, Martín Prada nació en Buenos Aires, donde transcurrió su infancia y parte de su adolescencia. "No veo mi partida como una despedida. Por el vínculo personal que tengo con el país y porque el trabajo me lo va a exigir, pienso seguir viniendo muy a menudo", agrega.

Doctor en Economía por la Universidad de Oviedo de España, posee un Diploma Avanzado en Estudios Europeos en el Colegio de Europa, de Bélgica. Dentro de la Comisión Europea (CE), se desempeñó en la Dirección General de Industria, Siderurgia, Análisis y Medidas Externas (1985-1990), fue jefe de Unidad de la Dirección General de Relaciones Exteriores de la CE, Unidad Mercosur y Chile (2003-2005) y jefe de Unidad de la Dirección General de Relaciones Exteriores de la CE, Unidad India, Buthan y Nepal (2005-2006), entre otros cargos. Desde 2000, es Profesor Honorario de la Universidad de Barcelona (Observatorio de la Globalización) y miembro del Comité Científico de la Fundación Transcultura, presidido por Umberto Eco.

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