Acuerdo de Macri con el PJ disidente

Acuerdo de Macri con el PJ disidente
Saldaron diferencias sobre las listas
No habrá ruptura. Este es el compromiso que ayer sellaron, después de una hermética reunión de más de cuatro horas, los peronistas disidentes Francisco de Narváez y Felipe Solá ?binomio que encabeza la nómina de diputados nacionales por Buenos Aires? y el jefe de Pro, José Torello, en representación de Mauricio Macri, jefe del gobierno porteño. El trío hizo las pases tras un turbulento fin de semana de críticas mutuas que amenazaban con poner fin a su acuerdo electoral.

El encuentro se hizo ayer al mediodía en las oficinas que tiene De Narváez en el barrio Las Cañitas. Macri se excusó por cuestiones de agenda de su gobierno, afirmaron sus voceros, aunque se mantenía comunicado online. Así, los tres coincidieron en una premisa básica: articular un espacio electoral equilibrado, que denominarán Unión Pro y que debe combinar, en su oferta de candidatos, a representantes "de un PJ renovado" y a dirigentes de perfil independiente que aportará Pro.

No habrá una excesiva "peronización" de las listas, como temía Macri, y tampoco se dejará que sectores clave del conurbano, donde el kirchnerismo es fuerte, queden librados a postulantes sin estructura territorial ni capacidad de fiscalización, como advertía Solá.

El primer signo de este equilibrio se acordó ayer: Claudia Rucci, hija del sindicalista José Ignacio Rucci, asesinado en 1973, no ocuparía el tercer lugar en la lista de diputados nacionales de Unión Pro. Ese lugar correspondería al macrismo, y ella podría quedar en el cuarto puesto. Asimismo, ya se habla que Jorge Macri, desterrado de Pro, pero ahora incorporado a sus filas nuevamente, sería candidato a diputado provincial.

"Nuestro frente político se halla intacto. Se equivocan aquellos que pensaron que no íbamos a poder resolver nuestras diferencias -celebró ayer De Narváez, en diálogo con LA NACION-. Las listas ofrecerán nuestros mejores candidatos a los más reconocidos en sus distritos, sabiendo que no sólo hay que meter los votos, sino también garantizar la fiscalización."

El representante de Macri en la reunión, Torello, también se mostró satisfecho con los acuerdos alcanzados. "Fue una reunión muy franca, en la que se avanzó muchísimo en cuanto al perfil que debe tener nuestro espacio, que combinará nuestras fuerzas con las del peronismo en un justo equilibrio", sostuvo a LA NACION.

Silencio de Solá

Por su parte, el ex gobernador Solá y segundo candidato a diputado nacional del espacio por Buenos Aires, prefirió no hacer declaraciones públicas.

La fumata que se mostró ayer en las oficinas de De Narváez en Las Cañitas fue el corolario de un agitado fin de semana, que arrancó el viernes pasado con la advertencia de Jorge Macri -que ofició de ariete de su primo Mauricio- de que la posición de Pro no estaba siendo respetado por sus dos socios peronistas en el espacio. E incluso amenazó con la posibilidad de que su primo presentara una lista por separado. Solá no pudo contenerse y, al día siguiente, sinceró que había diferencias con Macri y advirtió que éste debía definir si era o no funcional al kirchnerismo.

De Narváez intentó apaciguar las aguas, sin demasiado éxito. Macri estaba en Punta del Este, de descanso. El ex presidente Eduardo Duhalde, de regreso de los Estados Unidos, hizo llegar a referentes muy cercanos a Solá y al empresario su "preocupación" porque estas peleas en público los perjudican en su pelea con el kirchnerismo en la provincia y fomentan el crecimiento en las encuestas del binomio de Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, exponentes de la alianza entre la Coalición Cívica y el radicalismo. Justamente, los macristas quieren disputarles a ellos el voto independiente y el opositor indeciso.

Finalmente, primó el pragmatismo entre los tres socios por sobre las diferencias, que, si bien superaron en parte, aún mantienen. El próximo paso será una aparición pública del trío para ratificar el acuerdo, seguramente esta semana.

Hace más de un mes que Macri, De Narváez y Solá no se muestran juntos, justamente por la disparidad de criterios en el armado de las listas.

"Son las diferencias y tironeos naturales en todo armado electoral. Pero difícilmente el agua iba a llegar al río: quien sacara los pies del plato iba a ser funcional a Néstor Kirchner y, por lo tanto, desterrado políticamente", explica un avezado dirigente peronista.

De todas maneras, aún quedan temas por definir, sobre todo las listas electorales en las zonas más calientes del conurbano, como la tercera sección electoral. Allí espera dar pelea como candidato a diputado provincial Osvaldo Mércuri, que responde a Solá. Jorge Macri pretende lo mismo.

"Lo importante es que el espacio estará unido", celebraron ayer Christian Gribaudo, diputado nacional de Pro, y Ramiro Tagliaferro, legislador bonaerense de esa misma fuerza.

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