Acuerdo del desacuerdo

Un prolijo y breve congreso del justicialismo provincial aprobó el pacto entre Reutemann y Rossi de presentarse en dos listas y que ninguna use el sello del PJ.
Ni el espanto une hoy a los dirigentes del peronismo santafesino. Reutemistas y kirchneristas sellaron ayer una mutua autorización para que –sin el nombre del Partido Justicialista, ni la sigla PJ– los unos y los otros se presenten a la elección de diputados y senadores nacionales por separado.

Un prolijo congreso partidario reunido en el ex Cine Garay, la sala de actos del Colegio de la Inmaculada Concepción –el más antiguo de la ciudad capital fundado por los jesuitas en 1609–, consagró el acuerdo prácticamente en cuestión de minutos.

No hubo largas ponencias, ni deseos de discutir posiciones, ni de imponerlas. Ni bombos siquiera. Tampoco se permitió a la prensa presenciar todo el acto, quizás para evitar un bis del escándalo político que había generado aquel exabrupto del ex intendente de la ciudad de Santo Tomé, Ángel Piaggio, cuando pidió "poner palos en la rueda" a la gestión de Hermes Binner.

Lo cierto es que tras las lógicas demoras para la acreditación de 348 congresales, y luego de una breve introducción, se constituyó la Comisión de Poderes y se leyó el documento que ya habían acordado Ricardo Spinozzi y Jorge Fernández, presidente y vice del partido que representan a ambas corrientes internas. Reutemista el primero, kirchnerista el segundo.

Todo fue según el libreto acordado y en un clima más que distendido. Hasta hubo bromas en torno a la estatura del encargado de leer el acta, el diputado Jorge Lagna. Y entre risas y aplausos se selló la moción de forma unánime. El acto se cerró a las 13.30 con la marcha peronista a voz en cuello.

El verticalismo más ortodoxo dejó al PJ en una versión "prescindente", porque autoriza a los dos sectores a formar sus propios frentes electorales, o si se prefiere, una versión de partido reforzado: habrá dos boletas en el cuarto oscuro con la misma opción partidaria (sólo que no se podrán sumar).

Salto a la interna. Una vez más, los dirigentes pudieron más que las bases: se consagró la ausencia de internas partidarias para resolver fuertes diferencias, lo que priva a los peronistas santafesinos de debatir a fondo sobre qué es el justicialismo provincial 2009: si las posiciones cercanas al campo del senador nacional Carlos Reutemann o las más alejadas y kirchneristas del diputado nacional Agustín Rossi.

En juego están tres bancas del Senado de la Nación en representación de la provincia de Santa Fe. Son las que hoy ocupan el Lole y Roxana Latorre (ex oficialistas, hoy disidentes) y el socialista Rubén Giustiniani.

El hombre del Frente Progresista Cívico y Social ya pegó carteles con su cara en la provincia y no ha dado las vueltas del ex gobernador para decir que sí, que será candidato. En esa elección no hay sistema D’hont de reparto proporcional, sino que la mayoría o la primera minoría se queda con dos bancas, y quien lo siga, con una.

En cambio, más especulaciones son posibles a la hora de mirar las prematuras encuestas sobre la elección de diputados nacionales. A la provincia le corresponden nueve bancas, con un dato nada menor: el PS pone en juego cuatro escaños, el Frente para la Victoria-PJ tres, la UCR provincial uno y el restante es del bloque Santa Fe Federal del disidente reutemannismo y su incondicional aliado, el obeidismo.

dos lecturas. En la ciudad de Santa Fe las interpretaciones sobre el PJ en doble versión, o "recargado", incluyen tanto a quienes creen que habrá ventajas para el peronismo a nivel provincial (que en el dominante bloque de senadores provinciales sigue unido); y quienes piensan que es una desventaja, tal como ocurrió en Diputados, cuando los K votaron a favor del Presupuesto provincial de Hermes Binner.

Esta semana en la capital política de Santa Fe muchos recordaron que si el peronismo no hubiera ido en listas separadas a la elección de intendente (porque Oscar Cachi Martínez se salió del PJ), hoy Mario Barletta, el radical ex rector de la UNL, no sería el titular del Ejecutivo municipal

Una semana de versiones cruzadas

La semana previa al acuerdo que sellaron ayer los sectores de Agustín Rossi y el alineado con el senador Carlos Reutemann estuvo cargada de operaciones y versiones sobre el posible futuro inmediato del fragmentado peronismo. Primero se habló de que el jefe de bancada en el Congreso se bajaría de su candidatura a diputado nacional. Después se mencionó que el acuerdo se había roto, y que el reutemismo lucharía finalmente por quedarse con el sello del PJ. "Estamos cansados de tantas operaciones. Ellos están agitando permanente escenarios políticos que no existen y estamos un poco cansados", admitió una fuente cercana a Rossi. En la semana también se escuchó que María Eugenia Bielsa –quien todavía tiene que decidir si peleará con el Lole por la banca en la Cámara alta– era la encargada de mediar entre el Chivo y el ex corredor.

Pero para el otro lado también cayó la lluvia de versiones, una de ellas indicaba que Reutemann tenía decidido no presentarse como candidato a senador nacional.

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