Acuerdo Cívico al rojo vivo

Las diferencias entre Carrió y la cúpula radical son cada vez más notorias. El nuevo titular del radicalismo se quejó de las "visiones personales", mientras que Lilita afirmó que dialogará con "radicales de principios".
El acuerdo entre la conducción del radicalismo y el cobismo sigue dando que hablar. Ayer, el flamante titular del radicalismo, Ernesto Sanz, salió con los tapones de punta para ponerle límites a Elisa Carrió por las críticas de su socia en el Acuerdo Cívico y Social contra el vicepresidente.

Sanz advirtió que "ningún dirigente, con sus visiones personales, tiene derecho a defraudar las expectativas" del electorado.

Para intentar acercar posiciones con la titular del ARI, Sanz admitió que le propondrá a Carrió que espere "el procedimiento de las internas abiertas, obligatorias y simultáneas" que se darán dentro del Acuerdo en agosto de 2011, ya que allí "todos los candidatos del Acuerdo podrán integrarse".

Según el senador mendocino, la posibilidad será un "reaseguro para todos los candidatos de la gran coalición que tenemos con el ARI, el socialismo y el GEN de Margarita Stolbizer", ya que el radicalismo "no podría valerse de una supuesta preeminencia del aparato, como ocurrió en tiempos de la Alianza, ya que si la gente quiere votar a otro candidato tiene todas las posibilidades de hacerlo".

"Una de las cosas que la política tiene que superar en la Argentina es la excesiva personalización de los espacios", alertó Sánz, y resaltó que si bien Carrió "tiene derecho a tener sus opiniones individuales, el espacio que ocupamos está por encima de sus opiniones individuales".

El senador salió así al cruce de declaraciones de la líder de la Coalición Cívica-ARI, que este fin de semana ratificó que el reciente acuerdo entre la UCR orgánica con el cobismo por la conducción partidaria "aleja" a su espacio de una posible alianza electoral con el radicalismo de cara a 2011.

Casi simultáneamente, en sus primeras horas al frente de la cúpula de la UCR, Sanz admitía que le "gustaría" una fórmula presidencial de Cobos con el gobernador socialista de Santa Fe, Hermes Binner. "Son dos tipos decentes, serios, previsibles y trabajadores", enfatizó el mendocino.

Ayer Carrió evitó polemizar con Sanz, aunque puso en duda la continuidad del Acuerdo Cívico y Social.

"Como está mucho por suceder en este tiempo de enorme alegría, es mejor no aventurar nada", afirmó Lilita, y aseguró que "recién en 2011 volveremos a conversar institucionalmente entre los partidos" de la CC-ARI, el socialismo y la UCR.

Previo al lanzamiento de la mesa de conducción de la CC-ARI de la ciudad de Buenos Aires, la diputada aclaró que "en marzo de 2010" su fuerza decidirá "en su marco orgánico" las futuras alianzas en vista a las próximas elecciones.

El fin de semana, la chaqueña ratificó que el reciente acuerdo entre la UCR orgánica con el cobismo por la conducción partidaria "aleja" a su espacio de un posible armado electoral con el radicalismo de cara a 2011.

"No voy a polemizar con el senador Sanz por los diarios porque no me parece un acto de madurez política de personas que lideran fuerzas que estuvieron en un acuerdo", dijo Carrió en un intento por bajarle el tono a la polémica.

En ese sentido, enfatizó que "espero que tengamos la madurez de no hablar por los diarios".

Consultada por el ACyS, Lilita aclaró que dialogará con "radicales de principios", "peronistas que creen en la justicia social" y con "sectores del socialismo".

Ofensiva radical contra la corrupción

El titular del radicalismo y senador nacional, Ernesto Sanz, juzgó ayer "necesario" avanzar en la creación de una comisión que investigue presuntos casos de corrupción vinculados al

Gobierno y atribuyó esa iniciativa a la "falencia" de la Justicia Penal Federal, encargada de investigar a los funcionarios por irregularidades en su gestión.

Al destacar la nueva conformación del Congreso, el legislador recordó que "hay un montón de comisiones bicamerales que no han funcionado bien porque han tenido hasta aquí una mayoría abrumadora del oficialismo y es impensado que el oficialismo se investigue y se controle a sí mismo. Ahora eso puede cambiar", se entusiasmó.

Sanz ratificó, además, la necesidad de avanzar en la reforma de "algunas leyes que son emblemáticas y sobre las que la oposición tiene la obligación de buscar consensos, como el Consejo de la Magistratura".

"Si nosotros logramos modificar esa ley, se modificará el derecho que tiene el oficialismo respecto de la selección y la destitución de los jueces federales; y esa también podría ser una buena señal para que algunos jueces se animen a investigar", remarcó.

El titular del bloque de senadores radicales añadió que "la normalización del INDEC, las leyes que tienen que ver con liberar a los gobiernos de provincia de este cepo extorsivo en que los ha colocado el Gobierno nacional, la ley del impuesto al Cheque y la derogación de los superpoderes" son otras de las normas en la mira de la oposición.

"Si logramos consenso para modificar esas leyes, estaríamos dando vuelta el desequilibrio institucional que hay hoy", concluyó.

Sanz respaldó el proyecto de los principales bloques de la oposición para crear una comisión que investigue los eventuales casos de corrupción que involucren al Gobierno, como el manejo de las obras públicas, el otorgamiento de subsidios o el enriquecimiento ilícito.

"La oposición tiene hoy un desafío enorme, que es que la imagen de los otros días en la sesión de jura (de los diputados electos), en que se logró conformar un denominador común para la distribución de cargos en las comisiones y elección de autoridades, ahora sea trasladada a algunas cosas concretas", resaltó.

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