Acuciantes necesidades edilicias en varias escuelas de la ciudad

El paso del tiempo y el abandono agravan el estado de los establecimientos escolares. Filtraciones en techos, roturas en cielorrasos, mamposterías caídas y aulas superpobladas por falta de espacio fueron las deficiencias más observadas.
Relevar el estado edilicio de las escuelas de la ciudad demanda del cronista un buen grado de tolerancia a la rutina. Pues si se hace una retrospectiva podemos ver que el panorama general de los edificios escolares no varía demasiado de un año a otro, una y otra vez reiterándose con las mismas instantáneas, gestos y expresiones en cada comunidad educativa: la incomodidad visible de los alumnos abarrotados en aulas calurosas, el fastidio silencioso de directivos, el clamor urgente de los maestros.

A las promesas demoradas de nuevos edificios se suma el agravamiento generalizado de los problemas más comunes, ésos que se generan por el paso del tiempo y el abandono: filtraciones en los techos; pedazos de mampostería y cielorrasos desprendidos por efecto del agua y la humedad; aulas superpobladas por falta de espacio físico; sanitarios con desagües colapsados; problemas en los sistemas eléctricos; roturas de ventanas; carencia de ventiladores para el verano y de calefactores para el invierno -la lista sigue-, son las tristes postales de una realidad padecida en varias escuelas de la ciudad.

Los casos de escuelas "emblemáticas" por padecer históricos problemas edilicios son conocidos y merecieron en la presente nota párrafos aparte: hablamos de la EET Nº 481 Esteban Echeverría, la de enseñanza media Nº 262 República Argentina y la EET Nº 658 María Sánchez de Thompson, ésta de la localidad de Rincón. Deberá añadirse a la lista de "escuelas en rojo" la primaria Nº 76 Camila C. de Ballarini, que fue noticia semanas atrás luego de que colapsara su sistema eléctrico; aunque el problema emergente fue solucionado -se instaló nuevo cableado-, la estructura edilicia padece años de postergación (ver El Dato).

El Litoral realizó un recorrido por varios edificios escolares de la ciudad con el fin de esbozar un cuadro descriptivo general sobre las necesidades edilicias más urgentes. He aquí la hoja de ruta.

La eterna espera

La escuela de educación técnica Nº 481 Esteban Echeverría aún espera la construcción de un edificio propio prometido hace largos años por el gobierno nacional a través del Plan 700 Escuelas -hoy denominado Más Escuelas-. Hace años que funciona en un local comercial alquilado en la esquina de Urquiza y Tucumán: el Ministerio de Educación paga de alquiler alrededor de 20 mil pesos mensuales. "Se pudieron realizar algunas refacciones en el local, pero eso fue todo. No hay novedades del edificio alguna vez prometido", comentaron con malestar desde el establecimiento.

La Echeverría tiene un anexo en el norte de la ciudad -Gorriti y Peñaloza-, y es en esa locación donde se construirá "no se sabe cuándo" el nuevo edificio. Su comunidad educativa sigue esperando el llamado a licitación para que se comience la obra con fondos nacionales. "Hay una profunda resignación después de tantas promesas en vano", se lamentaron desde la escuela, cuya matrícula supera los 900 alumnos.

"Respecto de este proyecto, estamos realizando las gestiones para que se licite nuevamente esta obra, que era del Plan 700 Escuelas. Pero el nuevo plan nacional (Más Escuelas) tiene muchas restricciones, se exigen muchos requisitos desde Nación, y por eso la demora. Lo cierto es que se está gestionando un proyecto nuevo", aseguró a El Litoral el director provincial de Infraestructura y Equipamiento Escolar, Arq. Alejandro De Stéfano.

El dilema del "mientras tanto"

La escuela de enseñanza media Nº 262 República Argentina, donde por estos días se estaban realizando algunos trabajos de refacción y ampliación de los baños, funciona en tres lugares distintos: en la sede central de Ángel Cassanello 2249, en un anexo en Las Heras y Galicia (escuela Stephenson), y en el Centro Nº 29, donde los chicos realizan Educación Física. El año pasado se aprobó la ley de expropiación a partir de la cual la provincia podrá adquirir el terreno donde se construirá el edificio, ubicado en Rivadavia al 7000, hoy propiedad del Sindicato de Luz y Fuerza.

Sobre la toma de posesión, De Stéfano afirmó que "desde el Ministerio se está interviniendo para agilizar los tiempos. Se están realizando los trámites administrativos correspondientes -valuación, escrituración, etc.- y luego se esperará la asignación de la partida para, posteriormente, acordar con la propietaria la adquisición del terreno. Creemos que puede haber novedades en el corto plazo", anticipó el funcionario.

Después de este paso, quedará esperar a que se llame a licitación para construir la obra. "Ya no nos interesa aguantar un tiempo más. Sólo quisiéramos que se dé la toma de posesión, así al menos trasladamos allí las actividades de Educación Física. Ahora estamos esperanzados, después de tanto tiempo de padecimiento", dijeron en los pasillos de la escuela República Argentina.

Según pudo constatar El Litoral, las aulas -cuyas paredes y cielorrasos están en muy mal estado- quedan chicas para una matrícula de alrededor de 900 alumnos que va en aumento. "Esto es un calabozo", dijo molesto un alumno en un aula superpoblada y muy deteriorada. A su vez, los profesores deben caminar varias veces cada mañana desde el edificio central hasta el anexo, que están separados por seis cuadras.

En Rincón

Finalmente y luego de muchos reclamos, en la EET Nº 658 -de San José del Rincón- se está ejecutando la tercera etapa de aulas y el área administrativa -sala de profesores, dirección, baños de docentes, etc.-, que se sumarán a las aulas ya construidas y en funcionamiento. La obra "está en un 60 % de avance, y creemos que se culminará dentro de los plazos previstos", informó el director de Infraestructura Escolar.

La nueva construcción se erige en el sector de La Loma, donde funcionan las aulas de la Técnica Nº 658 y un jardín; pero donde también duerme "aquella vieja promesa" de la escuela primaria Nº 16 (Ver aparte). La secundaria técnica se ejecuta por gestión del Ministerio y corresponde al Plan Nacional de Obras Mayores y Menores, mientras que el proyecto del edificio nuevo de la Nº 16 corresponde al Plan Más Escuelas.

Otra vez aparece el problema del mientras tanto: a medida que pasa el tiempo se agravan los problemas edilicios del edificio actual, que se está viniendo abajo. "Tenemos una matrícula de alumnos muy importante (superior a los 500 alumnos), ya que absorbimos los alumnos de los ex 8º y 9º años provenientes de La Guardia, Colastiné y Arroyo Leyes", comentó la directora del establecimiento técnico, María Elena Horgasz. Y concluyó: "Hace más de 10 años que estamos aguantando con un edificio en deplorables condiciones; por eso, ojalá que el 2009 sea nuestro último año de sacrificio y el que viene nos encuentre unidos, finalmente, bajo un nuevo techo".

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