Actos y homenajes a 30 años de la visita de la CIDH, que reveló los crímenes de la dictadura

Actos y homenajes a 30 años de la visita de la CIDH, que reveló los crímenes de la dictadura
Llegó en 1979, en medio del triunfo de la Selección juvenil en el Mundial en Japón.
A30 años de la histórica visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a la Argentina, desde este miércoles se realizarán diversos actos y ceremonias para conmemorar un hito que en su momento abrió una luz de esperanza entre quienes luchaban por conocer el destino de los secuestrados por el gobierno militar. La llegada de la CIDH a Buenos Aires coincidió en 1979 con la euforia del Mundial Juvenil de Japón, que la dictadura utilizó para montar su campaña de "Los argentinos somos derechos y humanos".

El acto de apertura del miércoles, que encabezará el canciller Jorge Taiana, se extenderá con múltiples actividades hasta el próximo viernes. También participarán de los actos funcionarios nacionales, y algunos de los integrantes de la histórica misión a la Argentina realizada durante la última dictadura, como los ex comisionados Tom Farer (EE. UU.) y el secretario ejecutivo, Edmundo Vargas Carreño (Chile).

Según Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, la visita provocó "esperanzas entre las que buscábamos a dos generaciones en soledad".

Con su esposo, Carlotto formó la larga fila sobre la Avenida De Mayo al 700 y entregó el escaso material con el que contaba sobre el secuestro y desaparición de su hija Laura, embarazada de dos meses y medio.

El Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, aseguró que durante la visita "el país se dividía entre el drama de un pueblo y el éxito deportivo", en referencia al triunfo del seleccionado juvenil de fútbol en Japón. Destacó la importancia de que "por primera vez una organización internacional enviara a una delegación que desnudaría la situación que atravesaba el país".

Mientras familiares de desaparecidos hacían la fila en Avenida de Mayo al 700, una caravana de autos pasaba por la sede de la OEA, donde la CIDH recibía las denuncias, tocando bocina y arrojando volantes con la leyenda "los argentinos somos derechos y humanos". Lideró su difusión, entre otros, el fallecido relator deportivo José María Muñoz a través de los micrófonos de radio Rivadavia. La campaña contó con el obvio aval de la dictadura. Por ese entonces Julio Grondona recorría sus primeros pasos al frente de la AFA.

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