Un acto de puro misterio

Como no concedió la entrevista pedida, Crítica de Santa Fe fue al encuentro de Reutemann a un acto realizado en un club barrial. Hubo militancia, pero el senador faltó.

Un enigma rondaba el viernes a la noche por Leña y Leña. "¿Viene?", preguntaba un dirigente barrial de Casiano Casas. Todos fruncían el ceño y encogían sus hombros; otros respondían: "Al menos, es lo que prometió". Hasta las 19.45 nadie tenía certeza si el candidato a senador por Santa Fe Federal Carlos Reutemann iba a participar del acto que lo anunciaba como principal orador. Quienes rascaban el misterio era medio centenar de militantes que habían llegado de distintos barrios del noroeste rosarino para ver y escuchar al ex piloto.

A las 20, dos autos con el baúl abierto estacionaron por Larrechea, donde está la puerta principal del buffet del club del barrio Alberdi. Dos hombres empezaron a repartir remeras, con la foto estampada de Reutemann y Roxana Latorre en el Senado. Había dos modelos: uno mostraba al Lole con lentes, y otro sin ellos. La gente que esperaba al ex gobernador se abalanzó sobre los dos autos y cada uno empezó a calzarse la camiseta sobre la ropa. Algunos habían agarrado un talle más chico y se la ataban al cuello. "Son de algodón, son buenas", agradecía un muchacho.

"Si distribuyeron las camisetas es porque va a venir", calculaba una anciana de la zona oeste, que trabaja en un comedor. "Yo ando mal de la cintura y esta humedad me hace miércoles".

El misterio se develó cuando arribó al club la senadora Roxana Latorre. "Cambió la agenda y no viene. Se fue a un canal de televisión", aclaró. Ya no corrían más apuestas. Reutemann no participaría del acto, que comenzó pasadas las 20 en el buffet de Leña y Leña, donde la humedad y el calor empapaban los rostros.

En un escenario lúgubre, con escasa iluminación, Latorre recibió un ramo de rosas. Y Daniel Germano y Carlos Carranza, los otros candidatos, aplausos.

El acto duró 20 minutos. Lo más extenso fue cuando cantaron el himno nacional; después todo pareció más un trámite innecesario que un acto político.

"Tenemos que tener en claro que en esta elección no está en juego una mayoría parlamentaria sino un proyecto de nación", aseguró Carlos Carranza y agregó: "No sólo están en juego las bancas, sino la idea de recuperar la provincia y ganar la Municipalidad de Rosario". Con un tono equilibrado, Carranza consideró que "un verdadero peronista debe conducir el partido en el 2010".

Germano trazó un escenario repleto de "enemigos". "Son tres y son muy claros: el principal es Kirchner, y el gobernador Hermes Binner, el verdadero aliado del gobierno nacional, y el tercero es el que tenemos dentro del peronismo", en alusión al diputado y candidato Agustín Rossi.

Como cierre le llegó el turno a Roxana Latorre, a quien todavía le quedan rastros en su cara del puñetazo que sufrió en un asalto. Enérgica, la senadora dijo que hay que terminar con "estos truchos" socialistas. "Les vamos a tirar las urnas por la cabeza", aseguró, y desde el fondo del salón se activó una bocina que por momentos tapaba el discurso de la legisladora.

Arriba del escenario, Latorre explicó la ausencia del principal orador a los militantes. "Reutemann se vio obligado a cambiar la agenda a último momento por esta campaña sucia, por eso se vio obligado a recorrer los medios nacionales", afirmó. Un operador reutemista explicó que "hay que sacarle el jugo a los medios nacionales. El martes el Lole va a estar en Gran Cuñado", sorprendió.

"Es pura mentira que perdemos, compañeros. En la peor encuesta estamos arriba del trucho de Giustiniani", proclamó Latorre, y pasó a detallar los datos de un sondeo: "En Rosario nos da 32 puntos Reutemann, y 28 Giustiniani".

La humedad y el calor sofocante obligaban a que algunos tuvieran que buscar un poco de aire fresco en la vereda. Allí un militante barrial rezongaba: "Traje a la gente y éste no vino".

Adentro, la senadora proseguía su arenga: "El primero que quiere que Reutemann pierda es Kirchner, y Binner", advirtió y les pidió a los dirigentes que "basta de diagnosticar. Acá, compañeros, hay que laburar. O no se dan cuenta de que nos jugamos la Presidencia de la Nación".

Después bajó un poco su tono y dijo que "este país debe ser conducido por un moderado. Y Reutemann es el único que garantiza ganar en la primera vuelta la Presidencia de la Nación".

Cinco minutos después no quedaba nadie en el club, a excepción de una decena de militantes que apoyan la candidatura a concejal de Diego Giuliano y que cantaban consignas en la esquina y miraban los fuegos artificiales que sacudían el cielo por algún casamiento.

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