Un acto tan pálido como el día

Bajo unas nubes negras y amenazantes, el acto del Día de la Bandera volvió a tener un escasa participación de público, que ni siquiera logró desplegar en su totalidad la "bandera más larga del mundo", un clásico del 20 de junio.
Con discursos breves y formales, en los que la figura de Manuel Belgrano fue el protagonista indiscutido, la celebración despertó escaso interés patriótico, a excepción de los ex combatientes de Malvinas.

El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, pidió que el año próximo, cuando se celebre el Bicentenario, el acto del 20 de junio se "convierta en una verdadera fiesta ciudadana" y se respete la fecha como feriado nacional. Y pidió por la presencia de la presidenta Cristina Fernández, quien por segundo año consecutivo no asiste al Monumento para esta ocasión. En su reemplazo, viajó a Rosario el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Aníbal Fernández.

Por su parte, Binner exhortó "al generar diálogo entre los argentinos" para que la Argentina "camine hacia el desarrollo".

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