Un acto frente al Congreso para "celebrar" el diploma de Kirchner

Un acto frente al Congreso para "celebrar" el diploma de Kirchner
Lo arman piqueteros e intendentes. El 10, el campo festejará la mayoría opositora.
No será una jura más de diputados. Así lo sienten los kirchneristas, que ya preparan una marcha a Plaza Congreso para el 3 de diciembre, el día que se entregarán los diplomas a los nuevos legisladores. "No será un acto contra nadie. Vamos a celebrar la llegada de Néstor al Congreso", se preocupó por aclarar a Clarín Emilio Pérsico. Néstor, claro, es Kirchner, el hombre con el que el líder del Movimiento Evita consulta cada paso.

Después de su traumática salida como funcionario de Desarrollo Social (renunció hace un mes cuando se conoció que su hijo había utilizado una camioneta del Ministerio para trasladar una plantas de marihuana), Pérsico viajó a Cuba, invitado por el Partido Comunista de la isla.

A su regreso, confirmó que, aunque tuvo ofrecimientos, por ahora prefiere no volver a tener un cargo público para no ser "un flanco débil para que le peguen al Gobierno". Pero eso no significa que vaya a perder un ápice de poder como armador del kirchnerismo en la calle.

Esta semana Pérsico comenzará a coordinar la movilización del día 3 con el resto de los movimientos sociales kirchneristas, la CGT y los intendentes del conurbano, habituales aportantes de tropa propia para los actos K. Luis D'Elía ya le confirmó a este diario que también se sumará con su Federación de Tierra y Vivienda.

Pérsico aseguró a este diario que el ex presidente sólo le pidió dos cosas: que la manifestación "no confronte el mismo día con la convocatoria del campo" y que "obstruya lo menos posible el tránsito porteño".

Esas sugerencias del ex presidente parecerían ir en línea con algunos de los motivos que se esgrimieron en Olivos para pedirle a la CGT que suspenda su acto de apoyo al Gobierno previsto para el viernes pasado. Esto es, no sumar leña al clima de crispación social ni exasperar más los ánimos de los automovilistas porteños.

Aunque no está de más recordar que la última vez que el kirchnerismo apostó a confrontar en la calle con los ruralistas, perdió por goleada: fue el 15 de julio del año pasado, antes de la votación de las retenciones móviles en el Senado, cuando el acto en Palermo en contra del proyecto oficial duplicó en concurrencia al del oficialismo en Congreso. Al día siguiente de esa pulseada callejera, el vicepresidente Julio Cobos salía del anonimato con su voto "no positivo".

Los planes "no confrontativos" del kirchnerismo fueron facilitados esta vez por la Mesa de Enlace agropecuaria que convocó a un acto en el Rosedal para el 10 de diciembre, el día en que la nueva mayoría opositora en el Parlamento iniciará formalmente su mandato. Pero en la práctica, el desembarco de Kirchner y el resto de los nuevos diputados en el Congreso se producirá una semana antes, ya que el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, convocó para el jueves 3 de diciembre a la sesión preparatoria, con jura y entrega de diplomas incluida.

Para ese día se anticipa una jornada caliente en el interior del Palacio del Congreso por las disputas para el reparto de cargos en las comisiones. Desde la calle, el kirchnerismo promete aportar ruido.

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