"Los activos están muy baratos por cuestiones políticas"

A los 35 años, tiene US$ 2.000 millones para invertir y quiere recrear un empresariado nacional. Si no logra entrar en Telecom, apostará por un gran banco nacional. La nueva generación.
Recuperó notoriedad hace dos semanas, cuando, simultáneamente, trascendió su asociación con el banquero Raúl Moneta para comprar las radios del grupo mexicano CIE y su integración, con el 50%, junto a Ernesto Gutiérrez y Eduardo Eurnekian, apadrinado por "los Werthein" para ir por el control de Telecom Argentina a Telecom Italia. "Es una revancha personal", justifica. "Mi padre había ganado la licitación con Bell Atlantic, pero quebró el banco con las garantías y no pudo", recuerda, respecto de la privatización de ENTEL.

Heredero de la tradición de las familias Madanes, accionistas de Aluar, de Fate por parte de madre, y BGH y del Banco del Buen Ayre, por parte de padre, Matías Garfunkel Madanes encaró ahora un camino propio en el país. Dispone de US$ 2.000 millones entre propios y administrados para hacer su reentré.

—¿Por qué se decidió ahora por estos negocios?

—Estoy negociando con Eduardo Eurnekián y Ernesto Gutiérrez desde junio. Mi familia tiene una relación histórica con los Werthein, ambas familias judías, de más de 50 años. Ellos me ponen en contacto con Ernesto y con Eduardo. Yo no estaba activo. Vendí el Banco del Buen Ayre (al Itaú) en el 98, en el 99 me voy a vivir a Uruguay; en 2000 me fui a vivir a Miami. Armé un negocio financiero del que me desprendí en 2007. Regresé. Ahora están dadas las condiciones. Estoy terminando de desinvertirme de las empresas del lado familiar, Aluar y Fate.

—¿Por qué ahora sí?

—Hay sectores de la economía que tienen que estar en manos argentinas.

—¿Y por qué vendió Fate y Aluar, entonces?

—Le vendí a mi primo, no a un extranjero, y Fate no es lo que era. Los precios de los neumáticos cayeron considerablemente a nivel mundial. Y Aluar, al ser un commodity, hay años que van muy bien y otros que te comen la ganancia de diez años. Y cuando baja el consumo del aluminio y cae el precio, hay que seguir produciendo, a pérdida.

—Y, en cambio, busca a las empresas de servicios...

—Estoy mirando básicamente a Telecom y algún banco grande, nacional, que por un tema de confidencialidad no puedo decir el nombre porque no está nada firmado. La Argentina debería ir a un sistema de reducción significativa de la cantidad de bancos. Van a quedar bancos grandes que, hoy por hoy, a valores internacionales, la verdad que están baratos.

—Ud. mencionó que los activos argentinos tienen un fuerte "descuento". ¿Tocaron ya un piso?

—En algunos casos sí y en otros no. Va a venir un coletazo fuerte de las bolsas internacionales. Los mercados tienen que bajar, en los EE.UU. y Europa. Creo que se va generar una inflación en dólares a mediano plazo significativa. Los ladrillos están sobrevaluados

—¿Habla de la Argentina?

—En algunos lugares ya tuvieron descuentos y acá todavía no. Sí creo que en compañías de servicios, en especial en la Argentina, se van a dar oportunidades de compra. Cuanto más líquido uno esté hoy, más oportunidades se van a presentar. Y creo que hay reconstruir de alguna manera el empresariado argentino.

—¿Pero con una perspectiva de que van a caer los activos?

—No necesariamente, porque hay algunos que ya están con un problema importante, producto de problemas judiciales, falta de inversión, riesgo jurídico o riesgo país. Tiene que venir una corrección política y judicial importante que haga que los activos vuelvan a tener el valor como en los países vecinos.

—¿Y los empresarios qué deben hacer?

—Deberían volver a ser lo que fueron los "capitanes de la industria" de los 60, como modelo de país. Y con desarrollo social importante.

—¿Con esa generación evoca una bandera familiar?

—De alguna manera, sí. Tengo ganas de hacer una fundación con pensadores de todos los estratos políticos para Educación, Economía, Salud, Justicia, donde se produzcan papers, como fue el Di Tella. Creo firmemente en la participación de un empresariado nacional comprometido con la Argentina, que cumpla un rol social.

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