Actividades petroleras paralizadas en apoyo a pymes pampeanas

La UOCRA, el Sindicato de Camioneros de La Pampa y el Sindicato de Petroleros Privados de la Pampa y Bahía Blanca iniciaron sorpresivamente un paro en la madrugada de ayer que paralizó las actividades de la empresa Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR).
Los sindicatos acusan a esta compañía de ahogar económicamente a las pequeñas empresas pampeanas, al no actualizar el valor de los servicios contratados, que se mantienen congelados desde 2006. La empresa habría solicitado una conciliación obligatoria, pero al cierre de esta edición no había novedades.

Aunque resulta una medida gremial, algunas fuentes le adjudican al conflicto un trasfondo político y aventuran que, si se profundiza, en los próximos días "rodarían varias cabezas".

Reclaman aumentos.

El problema se inició cuando la empresa Serpa envió 11 telegramas de despido a sus empleados y amenazó con cesantear a toda su planta de trabajadores afectados a los trabajos para PCR. Los gremios exigen que la empresa reemplazante de Serpa, cualquiera que ella resulte, ocupe a todos los trabajadores cesantes. Los titulares de los gremios informaron que sobre el punto conflictivo existen dos versiones: el propietario de Serpa, Héctor García, sostiene que no le deben dinero pero que no actualizan tarifas desde hace 3 años, y César Vanni, gerente de Petroquímica, afirma que los pagos se encuentran al día. Como cada uno se mantenía en sus dichos, hasta el mediodía no se había logrado destrabar el conflicto.

Vanni les manifestó a los sindicalistas que llevaran a García hasta la base de Petroquímica, para analizar la situación y lograr una solución. Pero a las 14, cuando los gremios llegaron acompañados por Héctor García, Vanni no permitió el acceso del empresario y dijo que sólo se reuniría con los dirigentes sindicales. No llegaron a ningún acuerdo y la medida se endureció de tal manera que podría afectar la producción.

Despliegue policial.

No dejó de llamar la atención la gran cantidad de policías que se encuentran apostados en la base de Petroquímica, quienes llegaron en tres vehículos de transporte de personal de la propia fuerza policial. A media mañana hubo momentos de mucha tensión, cuando los efectivos pretendieron permitir el paso de un solo representante por gremio, pero luego volvió la calma. Los sindicatos sostienen que debe priorizarse la mano de obra pampeana porque existen varias empresas (incluso locales) que emplean trabajadores foránea.

Los gremios reclaman que PCR actualice el valor de los servicios que contrata porque las empresas ya no pueden cubrir sus costos y terminan en la quiebra. El paro se extenderá hasta que sean reincorporados los once despedidos y se garantice la permanencia de una decena de puestos actualmente en riesgo.

Argumentos.

"Yo vine porque me citaron, para demostrar que digo la verdad. Mi empresa no nació con PCR ni va a morir con PCR, pero debemos hablar claro. Si quieren darle el trabajo a otro, que lo hagan, pero que absorban el personal. Yo puedo demostrar que nos pagan las mismas tarifas desde 2006, del mismo modo que hay una deuda pendiente certificada tardíamente porque quien debía hacerlo, nunca estaba. Además, ellos negocian aumentos de salarios con los gremios pero la diferencia tenemos que pagarla nosotros. Nos hicieron una zancadilla para ver si caíamos y dejábamos de existir. Nos dieron una obra de 24 días de trabajo y tardamos dos meses porque no tenían material. Perdimos 240 mil pesos sólo en sueldos, porque el personal no trabajaba por falta de materiales, pero le teníamos que pagarles igual. Vanni le miente a sus superiores y a los sindicatos, pero las mentiras tienen patas cortas. Nuestra empresa está dispuesta a negociar: nos interesan los negocios, pero no los negociados" sentenció García, propietario de Serpa.

Por 25 de Mayo circulan varias versiones. Una dice que algún político pampeano está interesado en quedarse con ese segmento de servicios y utiliza su influencia para sacar del medio a sus eventuales competidores. Consultados sobre esa posibilidad, empresarios y sindicalistas no afirman ni niegan.

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