La actividad económica muestra signos de una lenta recuperación

 La actividad económica muestra signos de una lenta recuperación
Los últimos indicadores de ventas de autos, inmuebles y en supermercados reflejan leves mejoras. La debilidad del dólar y la recuperación de Brasil ayudan
Pasadas las elecciones legislativas y con los mercados internacionales dejando atrás la crisis financiera, la economía argentina paulatinamente comienza a mostrar signos de recuperación. Aunque el proceso es incipiente, los analistas privados coinciden en que el "piso" de la crisis doméstica se habría tocado en el segundo trimestre del año y en los próximos meses se empezaría a vislumbrar un repunte en el nivel de actividad.

Con todo, nadie espera un "boom" sino una lenta salida de la recesión en la que –según los privados, no el Indec– ingresó la economía argentina en el cuatro trimestre del año pasado. En este sentido, cobra cuerpo la idea de que el actual ciclo económico tendrá forma de "L" y no de "V".

Es decir, será una recuperación lenta y por momento vacilante. En contraposición a las recuperaciones abruptas que caracterizaron a la economía argentina tras las dos grandes crisis anteriores, la primera con la instauración de la convertibilidad (1992) y la segunda posterior el corralito y la devaluación (2002).

En lo que se refiere al consumo minorista, un análisis desestacionalizado realizado por el Estudio Broda demuestra que mientras las ventas en shopppings cayeron 5,1% en el primer trimestre del año, en el segundo (frente al trimestre anterior) se recuperaron 6%. La tendencia se repitió en los supermercados: Una suba del 1% en el segundo trimestre frente a una variación nula en el primero.

Tal vez el caso más nítido sea el del sector automotriz. Las ventas de cero kilómetro se desplomaron 15,5% en el primer trimestre (también desestacionalizado) en relación al trimestre anterior. Pero se recuperaron 11,3% entre abril y junio. Más aun, las ventas de vehículos usados –según informó ayer la Cámara del Comercio Automotor– treparon 8,8% en julio frente al mes anterior, incremento que en el propio sector calificaron como "sorpresivo" (ver sección Negocios).

Las importaciones de bienes de capital continúan en baja, pero desacelerando su caída. El descenso fue del 25,5% en el primer trimestre, pero de sólo 3,8% en el segundo. Y para completar el panorama, el Indice de Producción Industrial (IPI) que realiza FIEL mostró en el segundo trimestre del año una mejora del 2,9% frente al período inmediato anterior, cuando había sufrido una caída del 2,4%.

Aunque la tendencia de corto plazo es hacia una lenta recuperación del nivel de actividad, los analistas advierten que la incertidumbre en varios temas complica el escenario de mediano y largo plazo. Y sobre todo la capacidad de la economía de consolidar un nuevo período de crecimiento sustentable. Las principales dudas se concentran sobre la evolución de la inversión. En particular mientras no se disipen cuestiones como la escasa credibilidad del Indec, la falta de acceso a los mercados financieros internacionales, la difícil relación del Gobierno con sectores como el del campo y el escenario legislativo que sobrevendrá a partir del 10 de diciembre con el recambio de bancas en el Congreso.

No menos importante, la recuperación en el precio de la soja respecto de los niveles de la segunda mitad del año pasado, y la mejora en el tipo de cambio real multilateral (subió 17% desde noviembre último, básicamente por la depreciación del dólar frente a las principales monedas del mundo) son dos alicientes externos que apuntalan el repunte. El sector externo también se vió beneficiado por la recuperación de la economía brasileña.

En lo que se refiere a la venta de inmuebles, según datos del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, se registró un alza del 16,7% en la cantidad de escrituras durante junio, en relación al mes anterior. Aunque durante el primer semestre del año el desplome fue del 38%.

Comentá la nota