Se acrecienta otra vez la tensión entre el Gobierno y el campo tras la vuelta al diálogo

La relación entre el Gobierno y el campo se tensa día a día. Llueven las acusaciones cruzadas y se agudizó el malestar oficial por la decisión de la Mesa de Enlace de formar parte de una audiencia pública de la oposición, en el Congreso.
La relación entre el Gobierno y el campo se tensa día a día y pone en riesgo los resultados de la nueva reunión del martes de la semana que viene, en un marco donde llueven las acusaciones cruzadas y se agudizó el malestar oficial por la decisión de la Mesa de Enlace de formar parte de una audiencia pública de la oposición, en el Congreso.

Mario Llambías, de CRA, Eduardo Buzzi, de Federación Agraria Argentina (FAA), y Hugo Biolcati, de Sociedad Rural Argentina coincidieron en que el martes próximo los debe encontrar sentados a la mesa de negociaciones con el ánimo dispuesto a "exigir" soluciones de fondo.

Las retenciones "no pueden ser un convidado de piedra" de estos encuentros, dijeron fuentes del agro, ya que las bases rurales se encuentran en "estado deliberativo" en diversos puestos de la geografía del país.

Sin embargo, desde el Gobierno también se desplegaron advertencias: "si el campo concurre como parte de los dirigentes opositores, el acuerdo se va a alejar", dijo el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

"Si lo hacen como representantes del sector; podemos llegar a un entendimiento", insistió el funcionario.

En la víspera, el campo encontró un escenario para explayarse en sus reclamos, durante la audiencia pública que se prolongó durante tres horas en el Congreso con participación de senadores y diputados de la oposición.

Esto cayó realmente mal entre el Gobierno, donde se puso en duda las verdaderas intenciones de la dirigencia de avanzar en un acuerdo para el sector.

El límite entre el reclamo por solución a la crisis del campo (lechería, ganadería y el financiamiento agrícola) y la figura del "opositor" quedó en una zona gris.

En ese borde resbaladizo ingresa por ejemplo el fuerte tono de barricada de Carlos Garetto, titular de Coninagro, que en la víspera arengó en el Parlamento: "el Gobierno está destruyendo el aparato productivo del interior".

"En lugar de exportar los alimentos que el mundo necesita, vamos a exportar hambre", analizó.

Sin embargo, medio millar de "obreros" de la industria de la maquinaria agrícola que lograron interrumpir el tránsito en la ruta 9 a la altura de la localidad santafesina de Armstrong se convirtió en un fuerte llamado de atención.

Garetto, quien fue intendente de Leones, en la provincia de Córdoba, está convencido también de que "el nivel impositivo es tan alto que hace bajar la productividad".

Por este motivo, alertó que "si bajan las retenciones vamos a producir más y habrá más dinero para políticas sociales".

Ni bien finalizó la reunión entre los ministros de Producción y del Interior, Débora Giorgi y Florencio Randazzo, el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y los cuatro integrantes de las entidades agropecuarias este martes comenzaron los cruces verbales.

Si bien el clima está enrarecido, Garetto destacó que mucha gente de campo respalda la necesidad "fortalecer el diálogo".

En Córdoba, la Mesa de Enlace provincial decidió que se debe esperar las conversaciones del martes próximo para decidir nuevas medidas de protesta, y por el momento suspendieron el acto masivo que habían programado en el estadio Orfeo para el 12 de marzo, en conmemoración de la lucha agropecuaria de 2008. (NA)

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