"Se acordaron que somos lujanenses"

El presidente de ARPAE habló con EL CIVISMO de un primer acercamiento concreto después del conflicto con el campo y del revés electoral para el oficialismo. "Aún el diálogo no es franco y abierto", aclaró.
-Como presidente de ARPAE, se reunió con autoridades locales.

- Sí. Es bueno que se hayan dado cuenta que somos lujanenses. Se acordaron. Después de dos años de permanente agresión y de cruzarnos a la vereda de enfrente, se dieron cuenta que la política es para beneficio de la gente. En realidad, todavía no nos escucharon, pero hace tiempo que tratamos de apoyar en diferentes cosas al gobierno municipal. El tema es que no nos escuchaban.

En enero de 2008 presentamos la preocupación por temas de seguridad y adelantamos que se caerían todos los móviles. No nos escucharon. Dijimos que habría un recrudecimiento de la inseguridad en Luján y ocurrió. Y decíamos que esas cosas no se solucionaban con un cambio de jefe distrital o con unas cámaras, sino con políticas activas".

- ¿Cuándo notó que había intención de comenzar a escuchar a los dirigentes del campo?

- Hubo un cambio de actitud. Y la primera reunión en la que sentí que por primera vez desde el gobierno se habían sentado a escucharnos fue el martes. Estaba el secretario de Producción, el director de Industria y la directora de Producción Agropecuaria. Y la cita fue para evaluar las presentaciones de emergencia y desastre. En ese aspecto, ratificamos que hay más emergencia y desastre que los decretados pero las soluciones no pasan por lo que tratan de hacer. El productor no quiere dejar de pagar los impuestos, sino créditos del Banco Provincia con tasa lógica y plata en serio.

Pero ocurre algo similar en Provincia. Después del sopapo del 28 de junio comenzaron a darse cuenta cómo es la cosa, aunque yo a Scioli no le creo y como dijo un dirigente de CRA, lo prefiero como compañero de truco porque nunca sabés cuándo miente. En el ámbito local, hace mucho que no veo a la intendenta y ella debe dar gracias, pero nosotros aún en plena crisis teníamos buen diálogo con Juan Tregoning, un funcionario que fue una pérdida muy grande para la gestión local.

- ¿Qué se llegó a dialogar con Tregoning?

- De programas que salen regularmente y que no llegan a Luján. Y esto ocurre porque acá hay gente que no puede, no quiere o no lo interesa que los planes lleguen a Luján. El programa Ovino está hace tiempo y recién ahora descubrimos que puede salir.

Uno no espera pedidos de disculpa, pero sí que se intente dar de vuelta. Hay cosas que se rompieron y no se arreglan más, pero hay cosas por hacer. Hay otro plan de forestación que se puede implementar no este año, pero sí el próximo, y el martes lo expresé. Parecía que estaba dando cátedra, porque anotaban las cosas que planteé.

Existe la idea de crear una cooperativa de entre 30 y 40 productores que ya tenemos identificados y lograr imponer como producto un cordero lujanense, como sucede con el cordero patagónico. Tenemos el director para esa cooperativa, el veterinario Gustavo Carulo. Esto formaría parte de un programa de actividades, pero no aisladas. Se piensa como planificación a futuro porque sabemos que el año próximo habrá problemas con la carne bovina y hay que trabajar en ese tema. Todos tenemos que tirar para el mismo lado. Por eso saludo con agrado que haya notado que somos lujanenses.

- ¿Cómo cree que puede seguir el diálogo?

- Como presidente de ARPAE te digo que los productores no nos cruzamos de vereda; nos cruzaron. Nosotros teníamos bien claro desde principios de 2008 que el problema no era del nivel local y que la cabeza era nacional. Intentamos que notaran eso las autoridades de Luján y de General Rodríguez y a los concejales. Y les decíamos que su voto era a favor de la gente o a favor del ex presidente. Y perdimos tiempo en una pelea inútil, estéril, que no sirvió de nada.

- ¿Cuál es la opinión de las bases, de los productores agrupados en ARPAE?

- Están bastante enojados. Se insiste en que nadie pretende subsidios, no queremos que nos regalen plata. A nosotros nos interesa un plan para generar riqueza en el país y no esclavos. Bajaron subsidios a pequeños productores pero el municipio trabajó sin avisar a los representantes de los productores. Por eso considero que el diálogo todavía no está franco y abierto.

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