El acontecimiento mariano de San Nicolás se expande y despierta devoción entre la feligresía

A más de 25 años de las primeras apariciones de María a la nicoleña Gladys Motta, no ha decrecido sino aumentado el fervor y la veneración a esta imagen de la Madre ubicada en el norte del territorio bonaerense.
Para los hechos relacionados con la mística no hay explicación ya que la fe no entiende de razón, sólo de entrega y pasión. Si la imagen de la Virgen del Rosario es muy previa a las apariciones de los 80, con estos episodios en San Nicolás surgió una nueva advocación que se suma a tantas otras nacidas de la grey para venerar la figura de la Virgen María. Desde el inicio de sus mensajes a Gladys Motta en 1983 hasta nuestros días, ha generado entre los feligreses una devoción que convierte a los creyentes en peregrinos, que desde todos los puntos del país y el mundo llegan al Santuario para contemplarla, pedir, agradecer, indagar un poco más sobre este fenómeno de masas.

La historia oficial de la Iglesia Católica de la vecina ciudad de San Nicolás indica que la Virgen María se apareció por primera vez el 25 de septiembre de 1983 a una simple mujer de dicha localidad, ubicada a 70 kilómetros de nuestro medio, llamada Gladys Quiroga de Motta. Según la mujer, la Virgen le dijo que "quería quedarse a orillas del río Paraná". A partir de entonces San Nicolás se convirtió en un centro de peregrinaciones masivas, sobre todo los 25 de septiembre, cuando se conmemora ese acontecimiento de fe popular.

En honor a la aparición de la Virgen y gracias a este fenómeno mariano se construyó un templo de grandes dimensiones, conocido comúnmente como el santuario. El mismo posee planta baja y entrepisos que posibilitan albergar más de cinco mil personas de pie.

La cúpula, recientemente inaugurada, tiene 24 metros de diámetro interno y 27 exteriormente. Está compuesta por 64 gajos dispuestos verticalmente de hormigón armado y por fuera cuenta con placas de cobre colocadas en forma de bandejas individuales. Por su dimensión y altura, a pesar de situarse en los bajos de la ciudad, se puede admirar desde varios puntos.

El hogar de María

Con el objetivo de profundizar en la importancia que el denominado santuario tiene para la feligresía, y aprovechando que fuera entrevistado para la sección Perfiles, LA OPINION dialogó con el padre Carlos Pérez que se desempeña como rector del templo y ha sido testigo del fenómeno mariano desde el comienzo por haber sido receptor de la confesión de Gladys.

Hablando del edificio, Pérez explicó: "El Santuario comenzó a construirse un año después de colocarse la piedra fundamental, el 13 de octubre de 1987. Llevamos 22 años de tarea constructiva. Todo lo que rodea al santuario, conocido vulgarmente como "el campito" inicialmente no existía más. Luego, con una segunda donación municipal, la compra de una parcela de terreno y la adquisición de otro terreno gracias a una donación, se amplió ese sitio que nosotros destinamos para los feligreses. El campito se extendió hasta calle América, que lo divide en dos partes. También se compró otra parte que lo extiende hasta calle Viale. Ese espacio exterior que conforma una gran plaza está destinado a albergar a todos los peregrinos que año a año llegan hasta este sitio para honrar homenaje a la Virgen".

De acuerdo con lo comentado por el sacerdote, anualmente más de dos millones de peregrinos visitan el santuario. El promedio mensual es de 100 mil feligreses, pero aumenta esta cantidad en el período que va desde mayo hasta septiembre inclusive. Es importante destacar que la totalidad de la construcción erigida hasta el momento se concretó sólo gracias al aporte de los fieles que acuden al sitio y depositan las ayudas monetarias en las alcancías.

Avances edilicios

En relación con los últimos avances que se han registrado en el santuario dedicado a la Virgen del Rosario de San Nicolás, el sacerdote declaró: "Ya desde hacía mucho tiempo habíamos prometido hacer todo lo posible para que en septiembre de 2008 se pudiera habilitar el sector de la cúpula que estaba construida, sólo faltaban las paredes, las aberturas. Felizmente en septiembre de 2008, casi a contrarreloj, se pudo inaugurar esa nueva parte que forma parte del santuario" y tal vez sea la más simbólica, incluso es el ícono con que se lo identifica en la señalética de la Municipalidad de San Nicolás.

Proyecciones a futuro

La próxima etapa de la construcción del santuario será continuar con los trabajos en el sector del "campito" que pretende ser un "santuario a cielo abierto". Las primeras tareas están referidas al cercado perimetral con rejas en toda el área. Al mismo tiempo se está acondicionando el suelo del sector destinado a estacionamiento.

Una vez terminado el cerramiento sobre las calles se iniciarán las tareas para el altar exterior definitivo ya que el utilizado los 25 de septiembre es provisorio. El altar definitivo se ubicará a doce metros de la puerta de ingreso al campo. Asimismo se realizarán trabajos de movimiento de suelos para crear una suave pendiente desde calle América hasta el altar para optimizar las visuales desde todos los ángulos. En el sector entre calle América y el estacionamiento, el proyecto contempla una zona más arbolada donde serpentea una senda con 20 estaciones para el rezo del Santo Rosario acompañadas de placas con bajorrelieves alusivos a los misterios, que ya fueron donados por un artista.

Todo el sector poseerá varios accesos para permitir desplazamientos rápidos y facilitar las desconcentraciones. "Queremos realizar una parquización con la colocación de árboles. Asimismo nuestra idea es instalar bancos, luminarias y todos los elementos necesarios para lograr un emplazamiento adecuado. Una vez que se terminen estas tareas, que el ‘campito’ tenga más comodidades, queremos construir un anfiteatro junto al altar para que toda la gente que asiste tenga la posibilidad de visualizar lo que sucede. En una etapa posterior se aspira a lograr la culminación del sector correspondiente a la cúpula, que fue lo último que se habilitó. Esta parte debe contar con las terminaciones correspondientes tales como retablos, colocación de pisos, altares, etcétera. Una vez que esta construcción esté totalmente acondicionada se procederá a trasladar la imagen de la Virgen del Rosario. A posteriori se empezaría a refaccionar la primera parte del santuario que fue construida hace muchos años (donde se celebran las misas habitualmente). También tenemos pensado restaurar las demás dependencias que forman parte del santuario (salones, centro de difusión, salas de encuentros y reuniones, casa parroquial, secretarías, etcétera). Son muchos los trabajos que debemos realizar pero todavía no tenemos un tiempo estipulado de conclusión de las obras porque todo depende del aporte de la feligresía. La idea es que el espacio tenga capacidad de alojar a cinco mil personas".

Todas estas tareas se irán concretando en sucesivas etapas y de acuerdo con las posibilidades reales de afrontar los compromisos que demanden.

Devoción en expansión

Uno de los datos importantes a destacar es la rápida propagación y proyección que ha tenido esta advocación a través de la que se presenta la Virgen María. En torno a esta cuestión el sacerdote señaló: "Imágenes entronizadas del mismo tamaño que la original hay más de 100 en el país. Además contamos con cinco imágenes que permanentemente recorren el territorio nacional a pedido de grupos de misioneros. El fenómeno no sólo se da en la ciudad autóctona de la Virgen sino también en muchos lugares del país en donde la Virgen es honrada y venerada porque la Madre evangeliza con su presencia y establece puntos de encuentro entre los fieles".

El santuario es la casa que se construyó para que la Virgen reciba a todos sus hijos. Por este motivo los días de semana se celebran cuatro misas por jornada mientras que los sábados y domingos son siete. Por otra parte, los 25 de cada mes desde las 7:00 hasta las 20:00 se ofician misas a cada hora. Con cada encuentro eucarístico la feligresía, autóctona y mayoritariamente proveniente de otras ciudades, se sacia del amor que Dios a través de su Madre les infunde.

La Madre que escucha

En contacto con el Diario el padre Carlos Pérez puso de manifiesto el asombro que en él despierta el progresivo aumento de los feligreses. Ante la pregunta ¿por qué cree usted que la Virgen del Rosario de San Nicolás despierta tanto interés en los fieles? el sacerdote contestó: "Yo creo que la Virgen responde rápidamente a los pedidos de los feligreses y esa respuesta se convierte, en aquellos que le han pedido con sinceridad su petición, en gratitud, en un deseo de ver y entrar en contacto con la Virgen y no alejarse más de ella. Considero que la Virgen es muy generosa. La gran mayoría de la gente viene a agradecer porque sus peticiones fueron cumplidas".

Descansar en el Padre

Para finalizar, se instó al sacerdote a ofrecer un mensaje a la población que, agobiada por los vaivenes que atraviesa el país, debe enfrentar a diario los obstáculos que la realidad impone. "Creo que fundamentalmente la población debe reconocer que todo viene de Dios y, en la medida en que estemos unidos a El, el Padre se hará cargo de nosotros y de nuestras angustias. Es el único que puede responder con total certeza y adecuadamente a nuestras angustias y dificultades por las que tenemos que pasar por eso descansemos en El. El mensaje es no dar la espalda a Dios. Retomemos el camino que nos lleva a El, acerquémonos sabiendo que es el Padre que nos ama infinitamente a todos y a cada uno en particular. Que nos está llamando para que lo escuchemos, lo amemos y descubramos el cariño que tiene para darnos", expresó Pérez.

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