Aclaración sobre el número de inundados en Villa Paranacito

"El ex intendente de Villa Paranacito, y actual presidente de la Convención provincial del radicalismo entrerriano, Luis Kirpach", cita la nota del día 6, salió a desmentir el número de afectados por la creciente en la zona de Villa Paranacito, departamento Islas del Ibicuy.
Aseguró que el número era muy inferior al dado a conocer por el municipio local, y que la nota firmada por esta cronista informaba mentiras al decir que hubo 900 familias afectadas, entre evacuadas y autoevacuadas, en Villa Paranacito.

Sabrán discernir nuestros lectores la verdad con solo leer el primer párrafo del Acta de la reunión de Defensa Civil de Villa Paranacito, fechada el 4 de diciembre pasado, donde aparece (textual): "EVACUADOS Y AUTOEVACUADOS: en el éjido municipal hay 1300 familias, de las cuales quedan en seco 450; 880 familias con distinto nivel de inundación y 100 personas evacuadas". (Nota: integran allí Defensa Civil, entre otros, la intendenta, vocales de la Junta de Fomento, Jefe de Policía, Jefe de Prefectura, Jefe Zonal de Vialidad, Dirección Departamental de Escuelas, Director del Hospital, Presidente de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de VP, representante local de Federación Agraria, Gerente del Nuevo Banco de Entre Ríos).

Para nuestros lectores: en Villa Paranacito, "evacuados" son los que deben abandonar su hogar de una sola planta porque está inundado, y no tienen segundo piso donde refugiarse y proteger sus pertenencias. "Autoevacuados" no son los que se retiran por sus medios de su hogar inundado y se van a casas de amigos o familiares (como sucede con los autoevacuados de otras localidades), sino quienes suben pertenencias y familia al piso de alto y permanecen en sus hogares sin abandonarlos. Pasan así días, semanas o meses, según dure la creciente.

Ayuda también a tomar dimensión de la situación isleña saber que durante diciembre pasado, el municipio local entregó 110 soluciones habitacionales a inundados, de las cuales, 70 fueron casas de madera sencillas y gratuitas para familias que no tienen piso de alto (se hizo para evitar la emigración y disminución del número de habitantes) y 40, otro tipo de auxilios (cerrar una habitación en alto o agregar un baño). Además, por disposición de la Junta de Defensa Civil, fueron ocupadas con familias que debían abandonar sus viviendas por la creciente, 5 casas abandonadas y una escuela en desuso.

El primero de los isleños que recibió una casita de madera gratuitamente fue el señor Jesús Almeida, uno de los 15 empleados del aserradero del señor Luis Kirpach.

Otro dato que puede ayudarnos a conocer la situación es el siguiente: el bloque de la Unión Vecinal de Paranacito (integrado por vecinalistas y por la UCR) mocionó a fines de 2009 aprobar por Ordenanza (lo cual se hizo) la declaración de zona de desastre completo a todo el éjido de VP a causa de la inundación.

Digamos también que, según nos confirmó ayer la Prefectura isleña, hubo hasta 40 cm de agua en la calle principal del pueblo, 1 metro de agua en las zonas de Arroyo Merlo, Arroyo Gutiérrez y Ñancay, y 80 cm en Arroyo El Mosquito. Hubo agua desbordada (es decir, que pasó el nivel de la costanera) entre el 7 y el 18 de diciembre. Hubo inundados en otros sectores desde mucho antes; una casi rotura la noche del 4 de diciembre en el dique San José, que alberga 153 familias, se logró evitar gracias al trabajo a destajo de vecinos voluntarios y empleados municipales, que durante horas colocaron bolsa tras bolsa de plastillera llenas de arena, restaurando temporalmente el dique. Hoy en día, quedan viviendas inundadas, en distinto grado, en ambas veras de la ruta de acceso Nº 46 (unas 50 familias) y Brazo Largo (más de 120 familias), además de afectados islas adentro.

El éjido de Villa Paranacito tiene 197 mil hectáreas, definido así por el señor Luis Kirpach cuando era intendente (gobernación de Sergio Montiel). Por tanto, no cuentan como habitantes del éjido solamente los del centro poblado sino hasta el último de la última isla.

El lector podrá evaluar entonces la veracidad de la información dada (900 familias entre evacuadas y autoevacuadas en Villa Paranacito) y la afirmación contraria de que hubo en total "entre 8 y 20" familias, como sostuvo el señor Kirpach en un tramo de sus declaraciones, que amplió luego a "estaríamos hablando de 20/30/40 grupos, estimo yo". Extraña imprecisión, en un dirigente político de su talla, ex intendente de la localidad.

Extraño también que todas las afirmaciones del señor Kirpach publicadas el día 6 en nuestro diario se fundamenten en la palabra de un señor Salas, pariente de aquél, que vive en Buenos Aires, no en Villa Paranacito, aunque "tiene propiedades" allí, según agregó Kirpach.

Cuando alguien dice "se abulta la cifra", "todos en el pueblo lo saben", sin decir quién abulta, quién miente, quiénes son "todos", comete lo que se llama falacia de generalización y falacia ad verecundiam (es decir, falacia de fuentes desconocidas). Lo mismo que cuando se intenta desprestigiar al oponente en vistas de que no se logra dar por tierra sus afirmaciones o argumentos (falacia ad hominem), o cuando se procura levantar pasiones, movilizar al pueblo o a un grupo desde las profundidades emocionales y no desde las razones (falacia ad populum; ejemplo: "cuando se enquista la mentira pareciera que nos agarran de idiotas"). Y hay otras más en las declaraciones publicadas el día 6, sobre las que no abundamos para no cansar al lector.

Tal vez, y solo tal vez, las afirmaciones erróneas del señor Kirpach en la nota del día 6 se deban a simple desconocimiento: con todo derecho, el señor Kirpach tomó vacaciones en México en diciembre pasado, y se ha guiado por la palabra de un señor que miró la inundación desde su casa, situada a 200 km. de distancia.

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