Acindar: firman un acuerdo de paz social por seis meses

Acindar, las empresas que contratatan trabajadores para la planta siderúrgica de Villa Constitución y los sindicatos metalúrgicos firmaron ayer un acuerdo de paz social por seis meses. Durante ese lapso, la patronal no despedirá personal y se compromete a someter cualquier ajuste intermedio a un esquema gradual que empieza por el otorgamiento de vacaciones, reubicación del personal y suspensiones rotativas. Para cada una de las medidas se fija un piso salarial o de subsidio, según el caso, a cargo de las empresas y del Estado nacional. El pacto será revisado en marzo e incluye el compromiso gremial de no realizar medidas de fuerza.
El acuerdo se firmó ayer en la sede de la Gobernación, a instancias del Ministerio de Trabajo de la provincia. El titular de la cartera laboral, Carlos Rodríguez, lo celebró abiertamente. "Hasta ahora habíamos cerrado acuerdos de paz social por un plazo no mayor a dos meses, la extensión de este pacto es larguísima para el momento en que vivimos", subrayó. El funcionario se mostró entusiasmado con la posibilidad de que el esquema consensuado en el sector siderúrgico sirva de ejemplo para el resto de los sectores.

Si bien la cartera laboral pudo frenar la primera oleada de telegramas fáciles del mes de noviembre, la situación laboral sigue en el primer lugar de la agenda para los próximos meses. En Villa Constitución, donde se realizará hoy una marcha organizada por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM); el caso más grave es la crisis de Paraná Metal, donde corren riesgo 1.200 puestos de trabajo. "Hasta hace unos días, cuando estalló este tema, en la ciudad se habían caído sólo 20 puestos de trabajo por cesación de contratos de obra, pero ahora la situación cambió", explicó Juan Actis, secretario adjunto del gremio.

Acindar, que ocupa a 3 mil personas, de las cuales 1.500 son contratadas por empresas de trabajo temporario, anunció a principios de diciembre un plan de contingencia para evitar despidos. El primer paso fue adelantar vacaciones. Si bien las áreas relacionadas con la elaboración de productos finales siguen operando, están paradas las de reducción y el nuevo tren laminador.

En un contexto de crisis global, dentro el cual el grupo madre Arcelor Mittal lanzó un plan de retiros voluntarios masivos en otros continentes donde opera, la producción en la planta de Villa Constitución se redujo a la mitad. La previsión, al menos hasta marzo, es que de 127 mil toneladas mensuales se pasará a unas 65 mil toneladas.

Modelo. En ese marco adquiere especial importancia el acuerdo firmado ayer. Aunque nadie lo afirmó en la reunión realizada ayer, se especula que el escenario de ajuste laboral, por vía de suspensiones o reducciones horarias, llegará tarde o temprano. Pero hasta el 30 de junio próximo ninguna medida podrá significar la eliminación del puesto de trabajo. El pacto fue firmado por una quincena de empresas contratistas, sobre un total de 46 que operan con la planta, las que se espera rubriquen el compromiso en los próximos días.

Según los términos del acuerdo, las empresas que deban recurrir a ajustes deberán primero agotar el otorgamiento de vacaciones, reducción de jornada de trabajo y suspensiones rotativas. Durante el plazo de suspensión las empresas contratistas abonarán un subsidio no remunerativo equivalente al 70 por ciento de las escalas salariales vigentes, mientras que Acindar pagará una prestación a sus trabajadores directos no remunerativo no inferior al 95 por ciento del salario neto, en los primeros 30 días, y del 90 por ciento, por el resto del período.

De la firma del acuerdo participaron las empresas contratistas, directivos de Acindar, dirigentes de la UOM y de la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica.

Comentá la nota