"No se acertó con el diagnóstico ni con la terapia"

En su discurso de cierre del seminario de la OIT, la Presidenta apuntó contra la política empresaria que desoye las demandas sociales. La OIT auguró que la crisis internacional podría costarle dos millones de empleos a Latinoamérica.
La crisis internacional podría cobrarse hasta dos millones de empleos en América latina, según una estimación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que ayer celebró sus 90 años de existencia en un acto en el Palacio San Martín. La precarización del empleo a causa de la situación financiera mundial acaparó la línea discursiva de los paneles que se sucedieron en la Cancillería. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner insistió en que "no se está acertando en el diagnóstico y tampoco en la terapia" para salir de la actual situación. La mandataria aclaró que "no es el sistema financiero sino que están fallando los canales de transmisión a la empresa privada". Por su parte, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, sostuvo ante este diario que "existen casos puntuales" de desempleo y que el sector automotor está volviendo a "la normalidad".

Era el lugar propicio para desplegar teorías, diagnósticos y anuncios de parte del Gobierno. Como suele suceder en este tipo de eventos, los paneles comenzaron a extenderse y el cronograma se retrasaba, pero Cristina llegó a horario. En realidad, arribó a la Cancillería cinco minutos antes de lo previsto –a las 18.25– y debió alterarse el orden de la organización. "Cuando recibí la invitación no dudé ni un instante. Es un ámbito donde el Gobierno debía estar presente", arrancó la jefa de Estado ante un público compuesto por unos 300 invitados. Secundada por Tomada, el canciller Jorge Taiana, el presidente del Grupo Empleador del Consejo de Administración de la OIT, Daniel Funes de Rioja, y por el Grupo Trabajador, Gerardo Martínez, clausuró el acto.

"El modelo de acumulación diversificada con sesgo exportador, aunque sin descuidar el mercado interno, con distribución de la riqueza y generador de empleo, es el que nos ayudó a enfrentar mejor la crisis", aseguró Fernández de Kirchner. De hecho, un relevamiento de la OIT afirma que en el grupo de 7 países de América latina que comenzaron a mostrar incremento en la tasa de desempleo, no se encuentra la Argentina. Cabe señalar que la organización recurre a las estadísticas oficiales de cada país para llevar adelante el estudio. En el caso argentino, el Indec. Sin embargo, tanto desde el sector empresario como de los sindicatos coinciden en que todavía se está lejos de la pauperización laboral que se verifica en las potencias mundiales.

En varios tramos de su discurso, la Presidenta hizo referencias políticas e ideológicas al trabajo como generador de riqueza. "Ojo que no hablo de plusvalía", alertó Cristina, quien recibió de parte de un presente la respuesta: "Por ahora". Sin profundizar en aspectos vinculados a la teoría clásica de la economía, la mandataria prefirió recostarse sobre el "sistema de ideas que formó un movimiento social y político" en el cual señaló que milita. El marco teórico le sirvió para apuntar contra aquellos que terminaron "creyendo que el dinero se reproducía sin pasar por el circuito de los bienes", presuponiendo "que el mercado era ese gran planificador". Más temprano, en la apertura, Taiana criticó "el mal disimulado asombro" de algunos economistas ortodoxos acerca del peso de la "especulación".

Finalmente, Cristina anunció que propondría al G-20 el ingreso de la OIT para que participe de los debates. "Se lo voy a plantear al presidente (brasileño) Lula (da Silva) para que se los integre. No puede ser que reciban una carta del G-20 contando las decisiones tomadas", manifestó. El anuncio sorprendió al propio director regional para América latina y el Caribe de la OIT, Jean Maninat. "No es justo, nosotros le regalamos un reloj y ella nos regala para nuestros 90 años la participación en el G-20", ironizó Maninat en un contacto con la prensa.

La radiografía tomada entre los empresarios, funcionarios y gremialistas asistentes arroja un resultado bastante optimista. Reconocen, de todos modos, que existen actividades donde la crisis ya está golpeando fuerte. "Lo que se observa, en realidad, es un traspaso de trabajadores a la informalidad. Entonces, ya sea por destrucción de empleos o por un congelamiento en la generación, está aumentando el desempleo", sostuvo Funes de Rioja, en una reunión con periodistas encabezada por Tomada y a la que también asistieron Martínez y Maninat. El líder sindical afirmó que la construcción está mostrando signos de agotamiento. "Las obras que estaban a un 50 o 60 por ciento de ejecución continúan, pero las que se encuentran en el 30, están paralizadas", afirmó Martínez. El gremialista reconoció que la obra pública es la que está ayudando a amortiguar la caída.

¿Existe posibilidad de abrir conciliaciones obligatorias por sectores de actividad, como propone el Smata?, preguntó Página/12 al ministro de Trabajo. "No me parece que sea un problema de toda la actividad automotriz. Sobre todo ahora, que vuelve cierta normalidad. Sólo persisten algunas situaciones puntuales como la Ford. Pero, por ejemplo, Fiat está tomando gente."

El titular de la cartera laboral remarcó que las partes se encuentran en las "últimas reuniones técnicas" para el Consejo Social. "Estamos trabajando sobre algunas reglas de funcionamiento y ajustes", afirmó Tomada. También reconoció que comenzaron las paritarias en ciertos sectores y que los resultados "se conocerán en los próximos días".

Consultado por el pedido de la Ley de Riesgo del Trabajo, afirmó haber recibido la orden de la Presidenta de retomar "la impronta sobre la normativa". "Pero es difícil conciliar a trabajadores y empleadores en el tema", agregó. Para la Presidenta, los más afectados ante la crisis son los trabajadores que, a diferencia de los empresarios y banqueros, no tienen "resto". "Es por eso que se necesitan sindicatos fuertes. No porque lo dijo Obama, sino porque lo dijo Perón, muchos años antes", cerró Fernández de Kirchner.

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