"Las acciones antifraude son tanto para afuera como hacia adentro"

Más allá del escándalo, el ministro de Aguas y Servicios Públicos reivindicó, en líneas generales, al personal de la EPE.
"Las acciones antifraude no apuntan sólo hacia afuera, donde hay clientes inescrupulosos que hurtan energía, sino que también hacia adentro. En este caso recibimos una denuncia y acudimos a la Justicia para que interviniera, creo que eso es una muestra de que la administración de Hermes Binner está dispuesta a sanear la Empresa Provincial de la Energía". Esa fue la síntesis que hizo el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente de la provincia, Antonio Ciancio, al ser consultado sobre la investigación en torno al subjefe de la oficina antifraude de la EPE que fue detenido acusado de pedir una coima.

   Como diera cuenta este diario anteayer, el operativo que derivó en la detención de este hombre de 57 años próximo a jubilarse ocurrió el viernes. El funcionario de carrera —cuya identidad se mantiene en reserva— estaba en su despacho cuando uniformados de las TOE lo arrestaron por orden del juez de Instrucción Nº3, Luis María Caterina, quien había recibido la denuncia de un empresario sobre el pedido de 3.000 pesos para reconectar un medidor.

   Según trascendió, se pautó un encuentro en las oficinas comerciales de la EPE donde el cliente llegó con una cámara oculta que registró la entrega del dinero. Minutos después el funcionario fue detenido. Caterina lo indagó el sábado y, en principio, los argumentos del acusado no habrían resultado muy convincentes, según trascendió de fuentes tribunalicias.

   Incluso se hallaron en el despacho otros elementos que complicarían su situación procesal, más allá de que el delito que se le imputa permitiría su excarcelación.

Hurtos. "Estamos desarrollando una tarea activa para detectar y sancionar hurtos de energía. En este caso llegaron versiones que indicaban que había que mirar hacia adentro: hubo una denuncia y se acudió a la Justicia, que ahora deberá continuar con la investigación", sostuvo el ministro Ciancio sobre lo que, en principio, consideró como "un hecho aislado, aunque habrá que ver qué ocurre cuando se profundice la investigación, si es que se detectan otras conexiones". En este sentido, no quiso explayarse más sobre el tema en virtud del "secreto de sumario" que rige para la causa.

Conductas. Si bien el ministro de Servicios Públicos no quiso abundar sobre este caso puntual, sí brindó algunas consideraciones sobre la posibilidad de focos o prácticas de corrupción puertas adentro de la empresa de energía. "Este hecho no me sorprende ni me deja de sorprender, yo no conocía a este empleado. Pero en cualquier sector de esta sociedad surgen actitudes y conductas como esta, y tendremos que caminar un trecho largo para que desaparezcan", dijo sobre la curiosa situación de que el imputado de cohecho sea nada menos que el subjefe de la oficina antifraudes.

   "De hecho, esto que ocurre es un llamado de atención para todos: la sociedad verá como algo distinto que cuando hay una denuncia se vaya hasta el fondo. Esto es una muestra de que las acciones antifraude no apuntan sólo al cliente inescrupuloso sino también hacia adentro. Es una muestra de que la administración de Hermes Binner está dispuesta a sanear esta empresa".

   No obstante, Ciancio aclaró que la gestión sigue "confiando en los cuadros técnicos y operarios de la EPE" al destacar que "el grueso de los empleados da muestra todos los días de un gran profesionalismo y entrega. Los sucesos de San Justo (el verano pasado, cuando la rotura de un viejo transformador dejó a miles de usuarios a expensas del sofocante calor) o algunos hechos en Rosario, en los que hubo intervenciones de riesgo para restablecer servicios, demostraron que son gente sana y eso lo queremos reivindicar, además de la colaboración permanente de los sindicatos".

Recuperación. En su análisis, el ministro de Aguas y Servicios Públicos cargó contra las anteriores gestiones de la compañía eléctrica santafesina. "No es casual que pasen cosas así en una empresa que fue dejada al arbitrio de las leyes del mercado, en la cual no se protegieron las redes y las instalaciones, no se capacitó al personal y, con el tiempo, se fueron sumando cosas que generaron la sensación de tierra de nadie. Por eso el camino de recuperación de la empresa debe transitarse tanto en lo técnico como en lo humano".

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