Accidente: declaró el dueño de la cava y quedó imputado de homicidio culposo

El juez correccional en feria, Adolfo Claverie, tomó ayer declaración indagatoria a Héctor G., titular de la cava que se había incendiado el sábado y seguía ardiendo en el momento del accidente, quien según trascendió quedó imputado de homicidio culposo y lesiones.
El accidente producido la noche del lunes en el kilómetro 17,5 de la autopista Rosario-Santa Fe y que dejó un saldo de seis muertos y 28 heridos, tuvo su primera derivación judicial. El juez correccional en feria, Adolfo Claverie, tomó ayer declaración indagatoria a Héctor G., titular de la cava que se había incendiado el sábado y seguía ardiendo en el momento del accidente, quien según trascendió quedó imputado de homicidio culposo y lesiones.

En su declaración, el empresario relató lo sucedido durante el fin de semana y el episodio ocurrido con un grupo de menores que el sábado a la tarde, minutos antes de que se desatara el incendio, estaban adentro de la cava y personal de la empresa les pidió que se retiraran. El empresario ofreció el detalle de los trabajos que junto a los bomberos y funcionarios municipales se hicieron en el lugar.

Además, deslindó su responsabilidad y aseguró que la presencia de humo no era la causa de la falta de visibilidad, sino la niebla.

Con la presencia del empresario siguen los trámites judiciales por el trágico accidente, y se espera que el magistrado llame a declarar a testigos, responsables de la concesionaria Aufe y funcionarios.

El accidente se produjo cerca de la medianoche del lunes, en la autopista (que estaba por ser cerrada a raíz de la poca visibilidad) cuando dos ómnibus que viajaban hacia el norte, un auto y tres camiones chocaron con el saldo de seis muertos y 28 heridos, que ayer se encontraban fuera de peligro.

Cerca de allí se había producido dos días antes un incendio que, si bien se sofocó en un principio, volvió a encenderse, aunque algunas fuentes relativizan el impacto del humo y se atribuyen la falta de visibilidad a la intensa niebla.

"El municipio no la usa". Por otra parte, el secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Lorenzo, Gerardo Canseco, salió el cruce de versiones de vecinos que afirman que el municipio utiliza la cava para arrojar restos de escamondas y residuos. "De ninguna manera", se defendió el funcionario, quien recordó que "durante todo el fin de semana estuvimos colaborando para sofocar el incendio que había".

Además, afirmó que le Municipalidad "clausuró todas las cavas que se usaban en la ciudad para arrojar desperdicios y sancionó a sus propietarios", aunque aclaró que "en este caso no se usaba para tal fin".

Trabajo correcto. Gabriel Berardo, miembro de la comisión directiva del Sindicato Unico de Trabajadores de Corredores Viales, destacó el accionar de los empleados de la concesionaria Aufe (que explota el corredor) y relató: "Cuando hay un siniestro o algún factor climatológico los trabajadores son los primeros en avisar. "Tanto los que están en las cabinas como los integrantes de la patrulla que recorren desde el kilómetro 0 hasta el 40, dan informe en tiempo y forma cada vez que detectan alguna anomalía", afirmó.

El dirigente confirmó que la cava estaba prendida desde el fin de semana y contó que los empleados balizaron la zona porque estaban trabajando los bomberos, aunque —opinó— "el humo no ameritaba cortar". Y con respecto a la decisión de cortar la circulación, hecho que desde Seguridad Vial de la provincia dijeron que se había dispuesto minutos antes del accidente, afirmó: "Si la presencia de niebla o de humo estaba registrada desde mucho tiempo antes del choque y los trabajadores habían tomado debida cuenta, den por seguro de que se notificó en tiempo y forma porque nuestros compañeros avisan".

Pedidos de informes. Después de la tragedia, la Agencia de Seguridad Vial afirmó que se había dispuesto el corte de la autopista. Pero el choque se produjo antes de que esto se llevara a cabo.

La explicación oficial dejó márgenes para la crítica, y la Cámara de Diputados de la provincia recibió al menos dos pedidos de informes sobre el hecho y para que no se prorrogue el contrato con Aufe.

Uno de ellos fue del legislador Luis Rubeo, quien llamó a Seguridad Vial a "articular políticas que permitan evitar este tipo de accidentes y no hacer la crónica sobre los hechos después de que sucedieron" (ver página 11).

Tragedia evitable. ¿Fue el humo? ¿La niebla? ¿La imprudencia? Son preguntas que quedan en la duda el día después de una fatalidad que por su mecánica y por su similitud con hechos anteriores no deja dudas de que fue evitable.

No son pocos los automovilistas que afirman de la existencia de niebla en la zona desde bastante tiempo antes de que se produjera el accidente, así como testimonios de sobrevivientes sobre la presencia de humo en la zona.

Chicos. Lo concreto es que el sábado personal de seguridad de la empresa de máquinas viales en donde se encuentra la cava detectó la presencia de chicos en las inmediaciones, y cuando se acercó a pedirles que se retiraran recibieron como respuesta una ráfaga de gomerazos.

Poco tiempo después se detectó el incendio en el predio de una hectárea, y a partir de allí se dio aviso a las autoridades para intentar sofocarlo. Esta tarea se prolongó hasta la madrugada del domingo; participaron además de personal y máquinas de la propia empresa, dos dotaciones de bomberos y personal de Defensa Civil de la Municipalidad.

Por su parte, y si bien el humo en ese momento no afectaba la visibilidad en la autopista, personal de Aufe procedió a un balizamiento sobre la cinta asfáltica para que el tránsito circulara con precaución.

Más allá de los esfuerzos por sofocar el fuego, tanto el domingo como el mismo día del accidente, la combustión volvió y también el humo.

Desde hace dos años una conocida empresa de máquinas viales de San Lorenzo se instaló en ese predio sobre la autopista, y al momento de adquirirlo la enorme cava ya existía en el lugar.

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