Es ley el acarreo por alta velocidad

Es ley el acarreo por alta velocidad
La Legislatura aprobó una norma que permite secuestrar vehículos a conductores que excedan los límites
Los conductores que excedan el límite de velocidad en una calle, avenida o autopista de la ciudad en 40 km/h o más por encima de lo permitido correrán el riesgo de que les secuestren el vehículo, si la falta es comprobada por un dispositivo electrónico.

Ello sucederá cuando entre en vigor una reforma al Código de Tránsito de la Capital, aprobada ayer por la Legislatura porteña, que suma la confiscación del vehículo a las sanciones ya previstas para el exceso de velocidad: multas de entre 100 y 1000 pesos, y la quita de diez puntos de la licencia de conducir.

Sin embargo, el texto no incluye la cláusula que obligaba también al infractor a pagar los 190 pesos que cuesta el acarreo para recuperar el rodado secuestrado. El requisito fue eliminado a último momento, para evitar que la ley fuera interpretada como una norma con intención recaudatoria.

La norma -que fue aprobada por 42 votos a favor y 11 abstenciones y sin debate, ya que estaba acordada en comisión- había sido remitida a la Legislatura por el Poder Ejecutivo e impulsada por el presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte, el diputado macrista Daniel Amoroso.

Funcionarios del área de Seguridad Vial y Amoroso coinciden en que la "interrupción instantánea e inmediata" de la conducta peligrosa (en este caso, el exceso de velocidad que pone en riesgo la vida de los ocupantes del vehículo y de las personas del entorno) constituye "una herramienta imprescindible para asegurar el cumplimiento del deber de seguridad" que tiene el Estado, ya que, en la mayoría de los casos, "el simple labrado de actas de infracción no alcanza".

Para poder cumplir con lo establecido por la ley, sobre la constatación de la infracción por medios electrónicos, fuentes del gobierno porteño detallaron ayer a LA NACION que actualmente los agentes de tránsito cuentan con 12 cinemómetros (aparatos que miden la energía cinética y determinan la velocidad) fijos, más cinco móviles.

A partir del 1° de enero del año próximo, cuando comience a operar la empresa que gane la licitación abierta para la confección de fotomultas, está previsto que funcionen 30 cinemómetros fijos y 20 móviles.

Fuentes oficiales recordaron que, precisamente, la nueva licitación está orientada a sancionar con mayor rigidez las faltas graves (como el exceso de velocidad y la violación de la luz roja) que las leves, como el mal estacionamiento que, si bien infringe las reglas, por lo general no representa un peligro para la vida de las personas.

Al incorporar el secuestro de vehículos para los casos de alta velocidad, como ya ocurre con los autos de conductores con exceso de alcohol en sangre, el gobierno porteño y los legisladores persiguen el objetivo de disminuir los índices de muertos y lesionados en accidentes de tránsito.

Por su parte, Amoroso afirmó: "Si bien la retención de vehículos es una medida preventiva y excepcional, es necesario abordar con celeridad la problemática planteada a partir del continuo aumento de accidentes viales originados por excesiva velocidad, fijando una política que impida el mantenimiento de tal estado de situación que afecta en forma negativa la calidad de vida de los habitantes de la ciudad".

Menos mortalidad

En ese sentido, cabe mencionar que en la ciudad ya se redujo el 50% la cantidad de muertes en siniestros viales. Según cifras de la Policía Federal, difundidas por la Dirección General de Seguridad Vial porteña, hubo 37 fallecidos en accidentes durante el primer semestre de 2009, respecto de los 74 del mismo período de 2008.

Como se recordará, el 1° de enero de este año comenzó a regir en la Capital el sistema de licencias de conducir por puntajes, que otorga 20 puntos a cada conductor, los que se van restando por la comisión de faltas, tanto moderadas como graves. Quien pierde todos los puntos puede quedar inhabilitado temporalmente para manejar y, en caso de reincidencias, hasta puede perder el registro. (Ver aparte.)

Asimismo, desde que el Poder Ejecutivo sistematizó los controles de alcoholemia, se redujeron otro 50% los exámenes positivos: pasaron del 1,5% al comenzar la gestión de Mauricio Macri al 0,7% en la actualidad, según cifras brindadas por Pablo Martínez Carignano, director general de Seguridad Vial.

Adhesión a una norma nacional

* La Legislatura porteña también aprobó anoche una ley de adhesión de la Capital a la ley nacional de seguridad vial, que permitirá que la ciudad (el decimoséptimo distrito que adhiere) y el resto de las provincias puedan compartir el registro nacional de antecedentes de tránsito, entre otras cosas.

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