Se Acabó

El período del "dasnevismo mágico" parece haber llegado a su fin, al compás de los impactos simultáneos de la doble crisis que lo aqueja. La primera es de orden económico y social, alimentada por el caldero que bulle a fuego no muy lento en la industria pesquera, que amaga con protestas y cesantías durante todo el verano. La segunda es política y se simboliza con el lento goteo de referentes hacia el kirchnerismo.
Después de varias semanas de triunfalismo, coronadas con la soberbia crónica del dasnevismo en China, obra cumbre de El Hermano Daniel, fue el novel jefe del Gabinete, Pablo Korn, el que debió admitir que no son buenos los tiempos que corren.

Lo hizo al responder negativamente a la demanda de un aumento salarial del 30 por ciento, que solicitan sectores del sindicalismo docente. "Tenemos garantizado el pago de los sueldos durante todo el 2009" y eso es todo lo bueno que pueden esperar no sólo los maestros, sino todos los empleado de la Administración Pública, que es "la principal empresa" de la Provincia, como lo fue siempre, a pesar del Nuevo Orden que juró haber impuesto el Gobierno.

Si esa empresa se desestabiliza, todo el resto del andamiaje económico-social puede caerse, advirtió Korn en sus declaraciones a la prensa, con las que abrió formalmente la ronda de diálogos con empresas y sindicatos, para acordar mecanismos conjuntos que atemperen los efectos de la crisis.

En semejante contexto, los pedidos de aumento son, casi, un elemento del absurdo, juzgó el Coordinador del Gabinete.

La situación es tan seria, admitió, que los esfuerzos sólo alcanzarán, si son exitosos, para amortiguar el golpe, pero no evitarán que la crisis golpee los niveles de empleo.

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