Se acabó la euforia: sin detalles del canje, bonos se derrumbaron hasta 8%

Después de las fuertes subas que vivieron las semanas anteriores, los títulos se quedaron sin combustible y recortaron posiciones. Los operadores esperan definiciones del canje para seguir levantando cabeza. El riesgo país local subió más de 2% hasta los 874 puntos. Se acabó el "veranito" en la city
Los inversores se quedaron sin excusas para seguir comprando bonos argentinos. En las últimas horas, surgieron algunos informes que ya hablan de "precios caros" en la renta fija. Después de todo, si bien el ministro de Economía, Amado Boudou, promocionó una batería de medidas (arreglar con los holdouts, Club de París, acercarse al FMI) en lo único que pudo avanzar hasta ahora fue en el "mini canje" del PRE9 y PR12. De hecho, el detalle que más desvela a los inversores sigue sin aclararse: la relación (que será fija) a la que se hará el canje. Ayer, en el Boletín Oficial cuando se publicó la resolución no hubo mención a esto. Sin ese dato, nadie puede recomendar ingresar a la operación o no. La incertidumbre y el rally que traían los mercados en el último tiempo (algo así como la antesala a la toma de ganancias) se conjugaron para provocar derrumbes en los bonos. En el MAE se vieron caídas de 7,91% en el Discount en pesos, de 4,70% en el PR13 y merma de 3,60% en el PRE9. El volumen volvió a mostrar el escepticismo. Se negociaron sólo u$s 193 millones. "El mercado había anticipado en precios un canje y al pasar los días van dejando las ganancias en el camino. No hay que olvidar que hubo jornadas de fuertes subas. La respuesta eufórica se quedó sin combustible", dice Juan Pablo Vera, jefe de análisis financiero de Tavelli.

Más allá de esto, este primer tramo del canje será "exitoso". Se cree que Economía tiene un piso de 60% de aceptación. Algo descontado conociendo que el 25% de los tenedores de estos títulos que se reestructurarán están en manos del Estado. Se sabe que los bancos están "reclutando" a sus clientes para acercarles las bondades del canje.

Pero el mercado se moverá por expectativas. Gran parte de todo esto ya fue descontado por los inversores. Ahora, para que los activos sigan subiendo, deberán encontrarse nuevas excusas. Es un secreto a voces que la negociación con el Club de París viene cocinándose a fuego muy lento. No parecería ser prioridad para Economía avanzar en ese sentido. Con el Fondo Monetario Internacional (FMI), dicen en la city porteña, sería más fácil lograr un acercamiento. Sucede que el FMI no tiene "clientes", o sea países a los cuales le presta plata. Los requerimientos del Fondo son mucho más laxos que en los ‘90, y eso haría posible una negociación. Claro, habrá que encontrar algún mecanismo para subsanar al Indec que quita credibilidad a cualquier estadística.

Según Portfolio Personal, el canje planteado por Boudou, más que "comenzar a cambiar riesgo Indec por riesgo BCRA y aliviar los vencimientos de deuda en el corto plazo, puntualmente, el anunciado tiene otro objetivo que sería dar una señal en la dirección correcta y tantear el humor de los inversores". Portfolio dice que "por sí solo, es claro que el canje anunciado ni alivia en mucho lo que se debe pagar, ni tampoco reabre los mercados". Esto viene a cuento de que el salir del default con los holdouts demandará por los menos 4 o 6 meses. Sin despejar el tema, es imposible que Economía emita deuda voluntaria.

A lo sumo, aplicar el "plan B" de Hernán Lorenzino, el secretario de Finanzas. Esto es colocar una Letra de corto plazo a los bancos utilizando parte de los dólares que tienen como encajes en el BCRA. Algunos no lo verían como algo negativo ya que dejar estacionados sus dólares en el Central les reditúa tasa cero. Pero será difícil que esta iniciativa tenga el guiño de Redrado: los encajes se contabilizan como reservas.

Mientras tanto, la agencia Standard and Poor’s dejó ayer sin cambios la calificación en escala global del país y dijo que no considera como un incumplimiento el canje. El dólar y la bolsa terminaron neutros.

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