"Soy absolutamente contraria a dar una discusión del 2011 en el 2010"

La vicegobernadora Ana Pechen sostuvo que la Legislatura no puede funcionar al ritmo de los procesos eleccionarios. "En algún momento hay que gobernar, construir y acordar", enfatizó.

Explicó que dentro del MPN las expectativas para el 2010 son lograr acuerdos o internas que devuelvan la actividad democrática dentro del partido e impulsen la renovación de dirigentes.

Neuquén > Para la vicegobernadora, Ana Pechen, el año legislativo que pasó fue un quiebre para la política dentro del edificio de la calle Leloir al 900. Las discusiones dentro de la Cámara fueron signadas por las tres elecciones pasadas (internas en el Movimiento Popular Neuquino, legisladores nacionales y concejales) y, como preludio a lo que será este año, la discusión nacional se coló en cada sesión de la Legislatura.

La presidenta de la Cámara expresó -en diálogo con La Mañana de Neuquén- que hará todo lo posible para impedir que se adelante en la discusión parlamentaria las próximas elecciones de 2011.

Además, señaló que dentro del MPN las expectativas para el 2010 son lograr acuerdos o internas que devuelvan la actividad democrática dentro del partido e impulsen la renovación de dirigentes que tanto reclaman las bases. Sobre esto, Pechen dijo que los afiliados deberán elegir entre los proyectos del gobernador Jorge Sapag y del ex mandatario Jorge Sobisch.

El 2009 tuvo diferencias notables en la discusión parlamentaria con respecto al primer año de esta gestión, la oposición cambió su comportamiento a la hora de votar y el MPN mostró quiebres internos. ¿Por qué sucedió esto?

Hay muchos temas que tienen que ver con la política nacional, la cual va tomando un rumbo más confrontativo y, a veces, por más que se haga esfuerzos locales por bajar la confrontación, se cuela el interés del 2011.

De todas formas soy absolutamente contraria a dar una discusión del 2011 en el 2010. No creo que podamos tener a la sociedad de elección en elección, en algún momento hay que gobernar, construir, acordar, y eso sucede en los años no electorales. Estoy completamente en contra de los que pretenden adelantar la agenda política y voy a hacer todo lo posible para que no se dé esa situación en esta Legislatura, lo cual no quiere decir que lo logre. Para lograr acuerdos en políticas de Estado de largo plazo uno necesita de ambos lados.

El bloque de la Concertación, en especial el radicalismo, intentó durante el 2009 diferenciarse del MPN, posicionarse hacia la derecha y fortalecer su proyecto para el 2011 desde la Legislatura, ¿esto afectará la concreción de los acuerdos que plantea?

No hay que tenerle miedo a la oposición, ella tiene que hacer su rol. No es una amenaza porque esta Legislatura tiene mucha diversidad, no tiene grupos mayoritarios hegemónicos, no hay mayorías automáticas. Este año se vio en temas como la ley de expropiación de Zanon que las mayorías van cambiando, son muy pocas las leyes que fueron votadas 18 a 17. Nosotros no tenemos la situación del Congreso de la Nación, que es un mal ejemplo, tanto del oficialismo como de la oposición porque el mensaje que se le da a la gente lejos de ser de construcción es de confrontación.

Creo que lo que construimos en estos dos años va a ayudar en el 2010 a que sigamos teniendo acuerdos, que obviamente van a tener discusión y se va a empezar a plasmar las identidades de cada grupo político como el radicalismo o el MPN, lo cual es bueno porque no somos iguales, sino formaríamos una coalición.

En las últimas reuniones en la Cámara estos acuerdos parecieron quebrarse, hubo fuertes cruces entre los dos bloques mayoritarios. La oposición criticó los tratamientos de las leyes y hubo desacuerdos entre usted y el jefe del bloque del MPN ¿Qué fue lo que pasó?

Uno de los temas que a mí me molestó un poco en la última sesión es el apresuramiento. Una ley para que tenga peso, para que la sociedad la entienda, debe ser analizada, discutida, argumentada a favor y en contra. Recién ahí se vota. Si uno presiona con los votos rápidamente es una señal de autoritarismo, eso es lo que no queremos. Por supuesto tenemos nuestros proyectos, ideales y nuestra intencionalidad pero no desconocemos la existencia del otro que también tiene una representación y debe enriquecer esta discusión.

Mi diferencia no fue sólo con "Pino" (Russo, presidente de bloque). Mi diferencia fue metodológica, porque acordamos siempre el respeto a las minorías y sentí en ese momento que no le habíamos dado el tiempo que correspondía.

Durante el año los diputados del MPN también votaron de forma distinta algunas leyes, ¿está en peligro la unidad del bloque?

No, las diferencias entre los diputados también es metodológica, sin duda el bloque tiene una identidad que está clara y, de hecho, esas diferencias no se plasman en muchas votaciones disidentes. Puede haber alguna vez un voto de alguien en otro sentido, como pasó con el Convenio Colectivo de los trabajadores judiciales donde votaron de forma opuesta, pero fue de común acuerdo.

En ese tema había dirigentes gremiales que tenemos dentro del bloque, a los cuales respetamos sus decisiones, había que tener en cuenta su representación. Las particularidades de los diputados petroleros o de (Rolando) Figueroa o de (Darío) Mattio enriquecen al bloque, muestran la personalidad de cada uno en la representación de un único proyecto.

Acá no hay una orden de Sapag para que voten de determinada manera, hay un convencimiento de los diputados de formar parte de un mismo proyecto. No hay injerencia del Ejecutivo. Esta Legislatura es independiente.

El bloque es heterogéneo y mostró diferencias dentro del partido ¿cómo se resuelven para mantenerlo unido?

El partido, por tener 100 mil afiliados, tiene muchas corrientes internas. El MPN siempre resolvió las diferencias con elecciones internas, llega un momento en que completada la etapa de alianza y de adhesiones se confronta y se selecciona. Esa selección intenta captar todos los votos del partido para seguir siendo gobierno. Es una tarea importante porque sin duda no es la primera vez que hay visiones diferentes dentro del partido, está la línea del ex gobernador, la del actual y otras intermedias.

El 2010 no es un año electoral en cuanto a la política nacional pero sí dentro del MPN, eso va a marcar posicionamientos que en un 90% de los casos se resuelve en las internas, y queda un pequeño grupo que queda herido.

¿No significa un riesgo que se realicen nuevas internas dentro del MPN?

No le tememos a la confrontación de ideas, el partido provincial tuvo una dura experiencia electoral cuando se eligió esta nueva gestión porque lo vivido con anterioridad recibió de alguna manera el castigo de la sociedad.

Si bien nosotros ganamos como fórmula, perdimos en muchas ciudades las intendencias y tuvimos que aprender a ser oposición. El MPN no sabe ser oposición porque siempre fue gobierno. Todo es nuevo en esta gestión y creo que sirvió como experiencia y para movilizarnos de forma no tradicional. Hay un movimiento abajo que va a aflorar en el momento en que haya que competir por la presidencia del partido, lo que le va a hacer bien al partido porque va a renovar.

La razón por la cual aparece una nueva línea política con Sapag es porque hay diferencias de concepto, de metodología y de volver a rescatar valores fundacionales que tiene el MPN que durante todo una década el neoliberalismo -que avasalló la Argentina- también llegó a Neuquén y fue corriendo el posicionamiento tradicional del partido hacia lo que la sociedad percibía en esa época.

Ese recupero de las banderas históricas es lo que motivó las diferencias en las líneas, esas diferencias están presentes. Están los que pretenden seguir con la línea de los ''90 y quienes pretendemos construir esto, que significa paz social, que podamos llegar a fin de año sin grandes confrontaciones, que no haya rutas cortadas, que el diálogo con los gremios sea bueno, que haya otro clima social. Entre la confrontación y este clima social nosotros preferimos esto, los afiliados al MPN tendrán que decidir qué prefiere, de la manera que han hecho siempre, con internas.

Las leyes sancionadas y las pendientes

Neuquén > "El 2009 fue un año difícil por muchos motivos, por el problema económico internacional que repercute en el país y la provincia, por la gripe A y las tres elecciones que, por supuesto, alteraron el funcionamiento del año no electoral de la Legislatura", expresó la vicegobernadora Ana Pechen.

La presidenta de la Cámara realizó un balance de la actividad legislativa del año al considerar tema central la expropiación de la cerámica Zanon y la aprobación por unanimidad del nuevo Código Fiscal.

Haberla aprobado con el voto de los 35 diputados para Pechen "no es poca cosa". "Esta Legislatura, mas allá de las controversias, apuesta a los consensos y tengo que decir que me siento orgullosa del trabajo de los legisladores de todos los partidos políticos, su voluntad por alcanzar el consenso es alta", argumentó.

Además, señaló que la importancia de esa ley radica en que se aumentarán de manera definitiva los ingresos a la Provincia, presionando con mayor fuerza a los grandes contribuyentes.

"Esta Legislatura es hiperactiva comparada con el promedio de actividades de los últimos 10 años. En producción el 2009 fue casi igual que el anterior, hay menos leyes y más declaraciones", dijo.

En tanto, para el próximo año, Pechen mencionó temas centrales que habían quedado pendiente del 2009 pero que no se pudieron sancionar, tales como las modificaciones a los Códigos Procesales, la reglamentación de la figura del Defensor del Pueblo provincial y las reformas en el Consejo de la Magistratura.

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